martes, 4 de febrero de 2014

Santiago José Guevara García PENSAR OTRO PAÍS


El persistente mercantilismo
Santiago José Guevara García
sjguevaragarcia@gmail.com / @SJGuevaraG1

El mercantilismo se hizo el sistema económico dominante apenas sucedido el descubrimiento de América. El controlador Estado rico, por sus exportaciones o atesoramiento de metales, inspiró la aventura americana de España. Recuerden que para los conquistadores, América valía lo que contenía en metales preciosos.


Hoy, el estatismo mercantilista se mantiene, en su esencia, en la realidad profunda de los estados omnipresentes. El nuestro lo es. No ahora. Desde siempre. En nuestro caso, el Estado sigue siendo el rey.

Aún no llega a nuestro país la época en la cual ese Estado sea tributario de la sociedad y no lo contrario. O lo que es lo mismo: que la riqueza sea de la nación y no de su gobierno. La plena democracia y el conveniente concepto de riqueza nacional no han llegado aún a la médula de la conciencia política de nuestros ciudadanos y políticos.

Eso debe cambiar. El Estado mandante debe pasar a efectivo mandatario: o sea, que recibe un mandato y no que lo impone. Y el Estado tutelar debe dar paso al Estado promotor. El éxito no está en el Estado rico, sino en la sociedad próspera. Decirlo es un tremendo incentivo político.

Ese cambio no es tema para disquisiciones infinitas, ni para el estéril –por ideologizado- análisis comparado de sistemas, sino para la gestión política y de Estado. Una estrategia inteligente de reinstitucionalización es necesaria para un cambio trascendente en esa línea. Ya escribiremos sobre ella.






  




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