INFATIGABLES

Blog de Víctor José López /Periodista

sábado, 21 de julio de 2018

DOS VEMEZUELAS Luis Manuel Aguama

 Luis Manuel Aguana
English version
 
En el actual estado de la situación política que vive el país, es difícil hacer pronósticos. Los venezolanos dejaron de esperar por algo que no termina de ocurrir mientras el régimen avanza exitosamente en la destrucción de lo poco que queda. La gente está huyendo de Venezuela. Esa gente que pasa por miles a través de la frontera hacia Colombia y Brasil no son los “ricos” que huyen del comunismo, son paradójicamente los pobres cuyas vidas se hicieron inviables en la Venezuela actual. O se van o no comen, tan simple como eso. Esa es nuestra realidad al día de hoy.
 
Mientras Maduro y su régimen destruyen la economía y nuestra forma de vida republicana, los venezolanos que quedamos, nos seguimos debatiendo en como afrontamos este problema. Como paramos el desangre de la herida que le han hecho a nuestro país y no morir en el intento. Podríamos decir sin temor a equivocarnos que Venezuela se ha dividido en dos grupos: aquellos que creen que la solución saldrá desde dentro del país, y aquellos que creen que dentro de Venezuela ya no hay mas nada que hacer porque la institucionalidad está destruida, por lo que es necesaria la ayuda internacional para resolver el problema.
 
Ambas Venezuelas están enfrentadas. El primer grupo, llamémoslo el grupo de la solución local, tiene una policromía que va desde buscar una vía electoral para convivir con el régimen “hasta que esto se resuelva”, claro está sin dar un horizonte claro de tiempo más allá de indicar que ellos “ganaran” el siguiente proceso electoral, hasta los grupos más beligerantes que desechan las salidas electorales pero sin decir claramente cuál es el camino de lucha mas allá de exigir que el régimen “dimita” de sus funciones, apelando a la presión social, preludio de otro baño de sangre en las calles.
 
El segundo grupo, llamémoslo el grupo de la solución internacional, parte del supuesto que en Venezuela difícilmente levantará cabeza debido a la situación de secuestro institucional de todos los Poderes Públicos, incluida la Asamblea Nacional, que hace que cada día que pase resulte mas difícil desalojar a un régimen que se ha pegado como una hiedra venenosa al tronco del país, al punto de que lo está matando. La solución en ese caso pasa porque la Comunidad Internacional venga en nuestro auxilio para cortar la hiedra y sanear el árbol moribundo.
 
Ambos grupos se presentan incompatibles, al punto que el primero sabotea al segundo. El grupo de la solución local piensa que una intervención que ellos no controlen –y no podrían controlarla aunque quisieran- no sería bienvenida, y en consecuencia hacen lobby internacional y se mueven políticamente para arruinar los esfuerzos que se hacen para que se logre cualquier solución que termine en una intervención humanitaria en Venezuela, aunque el régimen nos ponga en prisión y nos estemos muriendo de hambre y enfermedades.
 
Mientras tanto, el grupo de la solución internacional dice que sin el apoyo de los sectores políticos, económicos, sociales, y eclesiásticos del país, difícilmente podría lograrse convencer a una fuerza internacional –y particularmente a los Estados Unidos- para que apoye el rescate de la democracia y la libertad en Venezuela, ya que la Comunidad Internacional no nos vería unidos para lograr el mismo propósito. Insisten en que hay que convencer a los principales sectores que hacen vida en Venezuela para que esa intervención humanitaria pueda ser posible.
 
Resultado: Ninguno de los dos tiene la solución del problema, pero ambos tienen la solución del problema. Luce contradictorio pero no lo es. Lo cierto es que ya la Comunidad Internacional, y en particular el gobierno de los Estados Unidos, se cansó de recibir a los múltiples representantes de la oposición venezolana, cada uno con una idea diferente de cómo resolver el problema ocasionado por el régimen. Y eso es lógico. Me imagino oyéndolos: “cuando se pongan de acuerdo en lo que quieren hacer y como lo quieren hacer, que presenten un plan y entonces los ayudamos”. Y eso nunca ocurrirá en las presentes condiciones con dos Venezuelas opositoras con dos visiones distintas del problema. Y mientras tanto el régimen haciendo estragos con nosotros en el país.
 
¿Se podrían conciliar ambas posiciones? No lo sé. Recuerden que los intereses de los grupos políticos en Venezuela están por encima de los intereses del país. ¿Les parece duro? Si no fuera así, hace muchísimo tiempo el tema se hubiera resuelto. ¿Y cómo? Un apoyo irrestricto de la Asamblea Nacional a sus propios Magistrados en el exilio y al Alto Tribunal que ellos constituyeron, daría la solución política por excelencia para lograr un Consejo de Gobierno de Emergencia Nacional que conduzca y coordine las acciones desde el exterior para forzar una salida pacífica del problema en Venezuela con el auxilio de una fuerza multinacional.
 
Es así como la Comunidad internacional nos vería juntos y coordinados para afrontar un problema que a ellos les interesa tanto o más que a nosotros resolver. No es un tema que los grupos de afuera o de adentro tengan la razón. El asunto es que hay que deponer los intereses de todos en favor del país. Ya parece un lugar común repetirlo pero hay que hacerlo miles de veces para ver si se entiende. No se necesita estar de acuerdo en todo, lo que se necesita es tener la disposición para andar juntos un trecho de camino hasta salir del problema.
 
Pero también somos venezolanos: “En comparación con un grupo de 45 países de todas partes del mundo, Venezuela demostró tener uno de los índices más altos en necesidad de poder. Rasgos culturales semejantes han aparecido repetidamente en otros estudios sobre identidad cultural del venezolano” (1) De acuerdo a esto nadie en Venezuela cederá poder aun cuando eso suponga el sufrimiento de personas. Ningún sector político cederá a favor de un Gobierno en el cual no participe o en el que no tenga alguna influencia, por lo que se hace necesaria otra solución más drástica que de paso a los intereses de terceros en esta ecuación.
 
En un ejercicio de política ficción, el ex Embajador Diego Arria, ex Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, hizo circular en las redes sociales una nota de prensa donde señala lo que podría ocurrir luego de una muy posible decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, y que reproducimos enteramente en este blog (ver Gobierno de Emergencia Nacional de Venezuela, en http://ticsddhh.blogspot.com/2018/07/gobierno-de-emergencia-nacional-de.html). Utilizó para hacerla una de las muchas notas publicadas cuando el Consejo de Seguridad autorizó una fuerza multinacional para restaurar la democracia en Haití en 1994, solo cambiando el nombre del país por Venezuela.
 
De acuerdo a esa nota, basada enteramente en la Resolución 940, de 1994, del Consejo de Seguridad de la ONU, “Aprobación del establecimiento de un grupo de avanzada de la UNIH para restablecer la democracia en Haití y el pronto retorno del Presidente legítimamente electo y las autoridades del Gobierno de Haití, y prorrogar el mandato de la UNMIH” (ver Resolución 940 Consejo de Seguridad de la ONU http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=S/RES/940%20(1994) )no existe ningún impedimento para que el Consejo de Seguridad de la ONU no haga lo mismo para el caso de Venezuela, excepto que exista un Gobierno legítimo de venezolanos a quien entregarle el poder.
 
Léase bien esto último: la solución política de Venezuela pasa porque primero nos pongamos de acuerdo en la designación de un Gobierno Legítimo que se ponga al frente de una coordinación conjunta con esa fuerza multinacional. Que este Gobierno salga de la Asamblea Nacional o del Tribunal Supremo de Justicia legítimo en el exilio, no es del problema de la Comunidad Internacional, pero si nuestro. Y es absolutamente necesario para desalojar a quienes ilegítimamente ejercen el poder en Venezuela como ocurrió en Haití en 1994.
 
Tenemos ya introducida la solicitud al TSJ legítimo en el exilio para el nombramiento de un Consejo de Gobierno de Emergencia Nacional (ver solicitud completa en https://tinyurl.com/y7x87ldb), y también existe una sentencia de ese Alto Tribunal que urge la necesidad a la Asamblea Nacional de llenar el vacío de Poder conforme a la Constitución (ver sentencia del TSJ-L en https://twitter.com/TSJ_Legitimo/status/1014611587745886211). ¿Qué esperan ambos Poderes para proceder, conjunta o separadamente?
 
Caracas, 21 de Julio de 2018
 
Blog: http://ticsddhh.blogspot.com/
Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

viernes, 20 de julio de 2018

OIDO EN LA CHATA El galimatías de la oposición VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ



La cancha de la política venezolana está dividida, igual como se dividen  los campos de fútbol: Venezuela polarizada.  De un lado el destructor, el segador de esperanza e ilusiones. En la otra mitad un galimatías que se autodefine como Oposición.

Mientras el Régimen pulveriza lo que queda de nación, siguiendo al pie de la letra el mandato del Foro de Sao Paulo -muerte, hambre y pobreza continental-, la Oposición se reúne y conversa para participar en unas elecciones que el Régimen ha evitado, recurriendo a la fuerza y a la trampa retardando procesos, corrompiendo todo el camino electoral apoyándose en la fuerza que generan las bocas de los cañones de los fusiles, para imponer las vértebras de un proyecto envainado en una írrita Asamblea Nacional Constituyente que servirá de escalera para imponer el mandato de “la nueva izquierda, de buscar la revolución por medio de la lucha armada y utilizando la democracia.  

El reunir los pedacitos de lo que queda de oposición organizada, para participar en unas elecciones, ya sean estas municipales, de gobernaciones o adelantar las presidenciales, no es otra cosa que acreditar y reconocer la Constitución que tienen metida en el horno los comunistas del Caribe, el partido de gobierno y sus amigos del Islam para imponer la dictadura definitiva.

No pretendo oponerme al diálogo. ¡Por favor! 

Sí quiero recordarle, paciente amigo lector, si es que lo ha olvidado, quienes son los que cocinan en el horno la Constitución de inspiración Castrista. La Ley de Leyes que sepultará para siempre la nación, siendo sus sepultureros los integrantes de ese grupo que está en el otro lado de la cancha y que recientemente, en República Dominicana tiró patas arriba la mesa de conversaciones en más de una oportunidad.

Conciliación sí, pero sin máscaras, imposiciones ni engaños. Conciliación Sí, si se toma en cuenta la voluntad y la decisión de un pueblo que hace ya mucho tiempo no impone opinión. 

Nación de ciudadanos excluidos, y generación perdida que dejó las calles ensangrentadas con sus protestas y que ahora huye atormentada y sin rumbo fijo hacia naciones que comienzan a rechazarlos. Jóvenes preparados para enfrentar la adversidad que no fueron escuchados por los integrantes del galimatías que hoy pretende erigirse en conductor de la oposición.

EL PODER DE ORTEGA EMANA DE LA BOCA DE UN FUSIL Harley Morales - Pons

 

DOS LECTURAS SOBRE LA SITUACIÓN DE NICARAGUA



El poder de Ortega
¿Paramilitares venezolanos y cubanos apoyando a los comunistas nicaragüenses?




Es necesario construir una coalición unida entre los sectores que luchan contra el régimen Ortega–Murillo


Hay dos lecturas posibles en torno a la resolución del conflicto político; éstas se diferencian por cómo se percibe y aprecia la capacidad de movilización política del pueblo levantado y, por tanto, de las relaciones de fuerza entre los bandos que disputan el poder. La primera percibe a las fuerzas democráticas que disputan el poder político frente al régimen Ortega- Murillo, como capaces de ir desbordando el Estado hasta, por la vía de la fuerza, hacer renunciar Ortega y, a través de ese vacío de poder, hacer rendir al régimen político, instaurando una junta de gobierno transicional que reclame para sí la representación de la voluntad popular y conformar Gobierno. Es discutible.
La segunda no niega la capacidad del pueblo, sin embargo, en estos momentos de la lucha, se percibe una suerte de contención mutua o empate en donde ninguno de los bandos enfrentados tiene la capacidad de imponer la totalidad de sus intereses; por un lado, las fuerzas democráticas no pueden imponer por si solas la voluntad desde la calle para derrocar al régimen y, por otro lado, el régimen Ortega- Murillo no puede devolver la estabilidad previa al dieciocho de abril. Cada uno de esos bandos posee un capital o recurso que el otro carece. Aunque las fuerzas democráticas han ganado reconocimiento social por parte de la gente y resistido al asedio del régimen, este último detenta el relativo monopolio de la violencia ahora no legítima; por tanto, la represión del régimen y la resistencia del pueblo, bajo la ausencia de un interlocutor que exija de manera negociada una resolución justa al conflicto político, produciría un desgaste. Ahí el papel del Diálogo Nacional.
El Diálogo Nacional no produciría los efectos deseados por el pueblo de manera inmediata en la medida que la generación y el cumplimiento de acuerdos políticos, estará relativamente determinado, por un lado, por la presión que se ejerza por el avance de la movilización del pueblo levantado, y, por otro lado, por la capacidad del régimen de seguir reprimiendo a través de las instituciones de un Estado en proceso de resquebrajamiento y, de manera interrelacionada, la capacidad de las fuerzas democráticas para hacerle frente a la represión y su cese definitivo. Este empate catastrófico podría llevar cierto tiempo hasta su resolución, sin embargo lo que es seguro es que los marcos socialmente establecidos, previo al dieciocho de abril, a través de los cuales se gestionaba el poder político se han roto; de esa manera, el régimen ya no puede gestionar el poder político de manera unilateral e imponerse por la fuerza, dado que el pueblo reclama la desmonopolización del derecho a decidir en torno a asuntos de interés general. Es necesaria  la negociación. El Diálogo Nacional es el marco no institucional a través del cual se está gestionando el poder político.

¿Qué se negocia en el Diálogo Nacional propuesto por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN)? 

Dado el empate político catastrófico entre los bandos enfrentados y la negociación a la que han tenido que recurrir, Ortega, derrotado éticamente frente al pueblo y frente a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, podría estar i) optando por la vía del cambio político  o ii) por el continuismo en el poder.
Para el primer caso, Ortega, en el Diálogo Nacional, ha tratado de dilatar el proceso con el objetivo de negociar, con diferentes actores a nivel nacional e internacional – de manera sospechosa con los Estados Unidos- las condiciones más favorables para su salida. De esa manera, el régimen ha tratado con relativo éxito de disminuir su responsabilidad de los actos de violencia y por tanto las posibles sanciones que se puedan ejercer sobre sus actores directos e indirectos, al tiempo que  ha usado la represión y la manipulación mediática para crear una correlación de fuerza más o menos favorable en la mesa de diálogo.  Es decir, Ortega podría estar de acuerdo en aceptar la agenda de elecciones anticipadas posteriores a reformas constitucionales a cambio de impunidad para él y sus allegados; pero no para todo el régimen. Por esta razón Ortega se resiste a brindar un una respuesta “formal y oficial”, tal y como han solicitado los obispos de la CEN, en la medida que dicha acción podría desplegar un mensaje de “traición”  y agudizar la crisis interna del FSLN, la disputa por las posiciones de poder del mismo y, con ello, crear un descontento en las bases adheridas al mandato de Ortega y Murillo.
Para el segundo caso, la represión y la manipulación mediática se han desplegado como estrategias para la generación de terror en búsqueda de la desmovilización del pueblo levantado, esto es, en aras de la continuidad en el poder por parte de Ortega-Murillo. La exaltación de las “caravanas de la paz”, tal y como las ha categorizado el régimen por parte de militantes orteguistas en territorios asediados y reprimidos, es la manera en que se lleva a la práctica una visión en torno a lo que está aconteciendo: la liberación de territorios “secuestrados” por “delincuentes”. La criminalización de la lucha del pueblo, la judicialización de los y las manifestantes y la negación de la realidad ha sido una constante.
En ambos casos, cualquier dilatación del proceso por parte del régimen Ortega- Murillo tiene como fin la oxigenación de su régimen, la gestión de sus crisis internas y la posible configuración de arreglos con actores claves de la política nacional (fracciones no reformistas del sector privado) como condición para entrar en una posible contienda electoral con una mayor probabilidad de victoria o de manera cruda imponer el poder por la fuerza y la represión en pro de la prolongación de la dictadura. Tal como diría Mao, en última instancia, el poder real emana de la boca de un fusil; y son fusiles los que cargan los parapolicías adeptos al régimen asesinando a su propio pueblo.

¿Cómo avanzar hacia un punto de bifurcación?

No estoy complemente seguro, sin embargo, podemos esbozar algunas puntos que presionarían al régimen a aceptar el adelanto de elecciones o, de manera más radical, su renuncia inmediata; una exigencia que el pueblo clama y que nosotros/as como universitarios/as hacemos nuestra. 
Primero, si el relativo monopolio ahora ilegitimo por parte del Estado es el recurso que despliega el régimen de Ortega-Murillo para imponerse por la fuerza frente al pueblo, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) debe tomar acciones de incidencia dentro y fuera del Diálogo Nacional para exigir el cese a la represión y la violencia, y, como tarea histórica, el desarme de las fuerzas parapoliciales, fuerza represiva no institucional del Estado acaparado por el dictador.
Segundo, la presencia de organismos internacionales en Nicaragua tales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un logro de la ACJD; de igual forma la conformación del Mecanismo  Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Sin embargo, a nivel nacional e internacional debemos emprender la lucha contra la impunidad. Tal como sugirió Fernando Bárcenas, Ortega renunciaría si percibe que el costo político de continuar en el poder sería mayor que su salida, esto es, que las sanciones serían mayores para él y sus allegados. De esta manera, la ACJD tiene que emprender la tarea de desmontar el discurso de “violencia venga de donde venga”, narrativa que intenta igualar la responsabilidad de los actos de represión entre el pueblo levantado y el régimen de Ortega-Murillo, y volcarse a la lucha contra de la impunidad haciendo referencia de que las sanciones que se puedan ejercer sobre los perpetradores de los crímenes serán dictadas por una justicia verdadera. Esto pondría a la ACJD en posición de fuerza en la mesa de negociación,  para incidir en la conformación de un ente internacional en contra de la impunidad, o la articulación de varios organismos a nivel internacional para que presionen con total contundencia.
Tercero, en la medida en que Ortega a través del FSLN ha acaparado las instituciones del Estado, el resquebrajamiento del mismo a través del vaciamiento de la legitimidad a sus procedimientos institucionales va creando un vacío de poder y gobernabilidad. La gente no tiene confianza en sus instituciones. De esta manera gobernar de manera unilateral es imposible para el régimen que Ortega encarna. La tarea fundamental es desconocerlas totalmente y, sobre todo, no financiarlas indirectamente a través de nuestros tributos.
Cuarto, no son sospechas, ni teorías descabelladas de que hay una pugna, no completamente abierta, por el poder al interior de FSLN. Cuadros históricos del partido no simpatizantes con Rosario Murillo han sido desplazados en los últimos años de las posiciones de poder que habían tenido a lo largo del partido cuando esté todavía existía (sic). Por tanto, si la crisis al interior avanza y dichos cuadros se alinean para recuperar sus posiciones y, sobre todo, en aras de salvar un partido que jamás va a ser el mismo bajo la percepción de las grandes mayorías del pueblo, presionan a Ortega para aceptar el adelanto de elecciones con o sin él en el proceso previo, esto le permitirá a la ACJD en el DN conformar acuerdos políticos verdaderos que lleguen a cumplirse. Esto no quiere decir que un Orteguismo sin Ortega es el mejor camino. 
Quinto, y de manera fundamental, es necesario que así como el COSEP y todo el empresariado organizado rompió con el régimen luego del dieciocho de abril estos sigan distanciados de cualquier intento del régimen de querer acapararlos para, en aras de continuar en el poder, configurar un arreglo que le permita una relativa e ilusoria estabilidad para intentar paliar la crisis sociopolítica. Por tanto, es menester hacer un llamado y exigir que las fracciones no reformistas y con afán de cambio tomen medidas más beligerantes sobre la situación; esas medidas que mucho dependen de su llamamiento.
Sexto, y no menos importante, es necesario construir una coalición unida entre los sectores que luchan contra el régimen Ortega–Murillo. En la ACJD hemos sido enfáticos que nuestra estrategia de negociación va de la mano de la movilización; de la capacidad del pueblo de encontrar nuevos repertorios de acción colectiva, haciendo uso de aquellos heredados como las barricadas, pero también construyendo otros nuevos. Ninguna capacidad individual de negociación o notabilidad nos hará avanzar. Por tanto, es fundamental que varios sectores, organizaciones, colectivos y movimientos surgidos de la lucha se sumen para que, desde sus propias “trincheras”, presionemos al régimen. 
La posibilidad de avanzar para dar salida a esta disputa se encuentra entre un desborde del pueblo, opción que a mi parecer es menos probable, y la configuración de acuerdos políticos con capacidad futura de institucionalización entre, y esto es importante, fracciones reformistas y con afán de cambio político del viejo régimen de Ortega-Murillo y fracciones o bloques amplios de las fuerzas democráticas que, desde el afuera institucional, reclaman para sí la representación de la voluntad del pueblo y disputan el poder político. La historia de las transiciones hacia la democracia nos dicen que el papel de las élites políticas y económicas en interrelación con el pueblo es fundamental para su consecución.
Sin ninguna intención de exaltar el triunfalismo, se podría decir que el fusil es lo único que le queda a Ortega.

*Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN). Coalición Universitaria y de Sociedad Civil. Este artículo no expresa la opinión de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. 

QUE BUENO SERÍA... Gastón Echeverría

 

Vivir en una Venezuela Democrática. Con libertad y órden. La que nos obliga la Constitución. Que bueno sería retomar aquella hermandad que existía entre los venezolanos. Que bueno sería volver a observar aquellos rostros de alegría y optimismo.
Que bueno sería volver a escuchar: " Buenos días, Buenas tardes y Buenas noches." "Que bueno sería el " Gracias por su compra".
Que bueno sería que un nuevo gobierno impusiera en la instrucción primaria el Manual de Urbanidad de Manuel Carreño. Que bueno sería también la asignatura obligada de "Moral y Civica'. Que por supuesto a los malos políticos no les conviene que la gente se eduque e instruya. Que bueno sería que los dirigentes electos por el voto, entendieran que son empleados y servidores públicos. Que bueno sería que la democracia deseada, en la práctica se tradujera en el respeto y autonomía en todos los poderes que rigen nuestras leyes. Que bueno sería que los procesos electorales estuviesen  conducidos por personas apoliticas como lo estipula la Carta Magna. Que bueno sería que un presidente fuera ejemplo de austeridad en su vida diaria y que en vez de estar encadenando por radio y tv, se supiera que pasa más tiempo despachando en su oficina. Que bueno sería que además de esos viajes a Cumbres en el exterior, se tomase como lo manda la ley, sus vacaciones anuales. Que bueno sería que los ministros y altos funcionarios se trasladarán a sus sitios de trabajo sin tanta escolta; igualmente a los diputados y a casi todos los políticos. Que bueno sería que no le temieran a nadie, porque "el que no la debe no la teme". Que bueno sería que todos los políticos en sus debates dieran muestras de un lenguaje decente y no acusar e injuriarse entre sí. Que bueno sería que en Venezuela se castigara a todos los que aprovechándose del poder, cometen actos de corrupción y que inclusive lo comparten con testaferros que guardan un dinero robado que le pertenece a la República. Que bueno sería recuperar la producción de nuestro petróleo, colocando al frente de esta industria a venezolanos de comprobados conocimientos y experiencias en el área.
Que bueno sería que Las Fuerzas Armadas tal y como lo señala la Constitución Nacional y sus reglamentos internos, dejen de inmiscuirse en la política y más bien dedicarse a garantizar el fiel cumplimiento de nuestras leyes y el resguardo de nuestra soberanía. Que bueno sería tener dentro la responsabilidad económica, a expertos no políticos, que restablezcan el desorden administrativo con nefastos controles y permitan la oferta y la demanda para frenar el asesino alto costo de la vida actual. Que bueno sería que el gobierno promoviera con mayor presupuesto la instrucción, el deporte y la cultura. Que bueno sería que para el próximo mundial de fútbol, la Vinotinto estuviese representando a Venezuela. Que bueno sería que a las empresas privadas y del Estado, se les facilitará su desarrollo sin las trabas burocráticas de gobiernos con mente totalitaria. Que bueno sería que los hospitales y clínicas, tengan personal, insumos y materiales  que como por obligación es sinónimo de una política en salud imprescindible. Que bueno sería que la seguridad personal y jurídica en el País, demostrará que las palabras se convierten en acción. Que bueno sería que los sueldos y salarios que obtienen por su trabajo cada venezolano y en sus diferentes profesiones, vayan al ritmo de nuestra economía; es decir, acordé con una inflación galopante que da miedo advertir como sube a diario. Que bueno sería que más nunca a la gente le falte la alimentación, el agua, la luz, medicinas, y un buen servicio de transporte y que por estas calles el pavimento luzca sin huecos y basura. Que bueno sería que el Internet tuviese la rapidez igual que la de otras Naciónes. Que bueno sería castigar a todo aquel que se lucra especulando con los precios. Cárcel para ellos!!. Que bueno sería que los venezolanos pudieran volver a sus tradiciones y costumbres. Que bueno sería comprar en la próxima Navidad y Año Nuevo las hallacas y el pan de jamón a precios decentes. Que bueno sería que las leyes y reglamentos en el tránsito se hagan cumplir por conductores de automotores y motorizados. Que bueno sería poder asistir de nuevo a reuniones sociales por las noches sin un temor provocado y propiciado por el comunismo. Que bueno sería que los cristianos se acercarán más a las Iglesias y darle graciasa Dios, para que más nunca vuelva el comunismo a hacerle pasar hambre y muerte al venezolano. Que bueno sería que muy pronto volvamos a recibír la señal de RADIO CARACAS TELEVISIÓN y demás medios que por informar la verdad permanecen hoy secuestrados. Que bueno sería que la empresa privada y el Estado, dieran un gran aporte a las comunidades cristianas y además la posibilidad que se relance al Decano de la Prensa Nacional, La Religión. Que bueno seria que Leopoldo López, como preso político emblemático y todos los que se mantienen privados de libertad , vuelvan a ser libres y continúar sus derechos cívicos. Que bueno sería que la mayoría de los venezolanos que han podido huir de la desgracia que nos azota, puedan volver a trabajar en su tierra y ayudar a su recuperación. Que bueno sería continuar enumerando deseos, pero el espacio no lo podemos exagerar.  Que bueno sería que
que cada lector pueda añadir más aspiraciones y que reenvíen este artículo a sus contactos. Que bueno sería!!
La frase de hoy: " Tu eliges hacia dónde y tú decides hasta cuándo, porque tu camino es un asunto exclusivamente tuyo" ( Jorge Bucay ).
Este artículo será cambiado pronto. PÁSALO!!!
19 de julio 2018 PM.
NOTA UNICA: Que bueno sería tener un nuevo gobierno!!

jueves, 19 de julio de 2018

SERVIDORES FAMÉLICOS Leopoldo López Gil



Se dice que la peor de las condiciones humanas es aquella que demuestra falta de reconocimiento a los gestos y acciones que benefician a alguien que no reconoce valor en ello y hasta paga con moneda opuesta a quien le brindó apoyo, a esto se le conoce como un desagradecido.

¿Cómo llamar a una nación, un pueblo, un régimen que no solo deja de reconocer a quienes, entre sus entrañas se han sacrificado total y absolutamente por brindar apoyo y solidaridad a sus compatriotas, a sus conciudadanos, a sus hermanos, sino los ignora, los castiga y los olvida en una penumbra de miserias?

¿Puede un país ser desagradecido?
Esta pregunta retórica ha surgido una y otra vez cuando las noticias dan parte de alguna nueva desgracia que lastima a los venezolanos desde los neonatos hasta los acianos, hoy todos sufren algo peor que la total orfandad, sufren de un abandono carente de responsabilidad, de negación; más que desamparado el pueblo de toda nuestra nación es despreciado por sus actuales gobernantes.

Nunca se remuneró bien a los servidores públicos más esenciales para el bienestar social, por ello ser maestro no era una carrera digna, por eso mismo ser bombero o policía quedaba para quienes no encontraban salidas en las profesiones más cotizadas por eso ser político era considerado una malandrada.

Llegó lo peor del desprecio social en estas semanas pasadas, las herederas de Florence Nightingale a quienes se les debe no solo respeto sino admiración por su tarea de tratar enfermos sin el apoyo de medicinas, ni hospitales, ni instrumentos, ahora se les humilla al ofrecerles un salario mensual equivalente al precio de un café en la barra de un local modesto, pero para mayor e indiscutible denigrante intención, el gobierno bolivariano ofrece un incremento de paga a sus secuaces militares cincuenta y dos veces mayor al de las enfermeras.

No podríamos pretender examinar las consideraciones salariales en una economía desquiciada pero sí demos exigir a los gerifaltes rojos un respeto por las personas cuyas profesiones dan y amparan la vida y no premiar a aquellos que la maltrechan, destruyen y matan.

Ser agradecidos es también ser humanitario, es identificarse con quienes sufren y no lo contrario que es generar desgracias y estimular el egoísmo. Cabe preguntar a qué ideología obedece este socialismo del siglo XXI qué tan olvidado tiene al ser humano y tan presente el enriquecimiento de los sátrapas gobernantes. Si en algo coincidimos es que se necesita un hombre nuevo.

ENTREVISTA DE LA BBC DE LONDRES A HENRIQUE CAPRILES

"La gran interrogante es si el venezolano se va a quedar de rodillas, resignado"


CaprilesBBC Mundo
Henrique Capriles busca articular de nuevo a la dirección política opositora.
En un momento de desesperanza para el que quiere un cambio de gobierno en Venezuela, Henrique Capriles reaparece.
Tras meses alejado del foco público fuera del país por un asunto familiar, el que fuera doble candidato presidencial regresa con la misión de ayudar a articular una dirección opositora sin rumbo tras las elecciones presidenciales del 20 de mayo.
Si entonces se dividió entre los que querían votar para evitar el triunfo de Nicolás Maduro y los que proponían la abstención, ahora los rivales del gobierno están no sólo fragmentados sino casi desaparecidos.
Y mientras, la crisis económica se agudiza y los venezolanos que se han quedado en el país empiezan a acostumbrarse a una realidad precaria.
Esa es para Capriles la gran pregunta: saber si el venezolano se resignó. Para evitarlo, el político de 46 años, inhabilitado para ejercer cargo público, está en plena ronda de contactos.
Y afirma que "es cuestión de horas" que haya novedades para intentar reconectar a la dirigencia con la población que quiere un cambio.
Capriles cree que la crisis puede ser el soporte que facilite la unidad opositora.
Desde el despacho en Caracas donde le concede a BBC Mundo su primera entrevista en más de 5 meses se ve un cartel de Maduro y Hugo Chávez con el mensaje electoral "Juntos, todo es posible". 
Viste más elegante de lo que es habitual porque luego tiene un almuerzo formal. Pese a ser temprano ya ha consumido refresco de cola y café y se mueve hiperactivo en la silla.
Detrás de él, una imagen de la Virgen del Valle de la que cuelgan varios rosarios. En un momento, hasta pide perdón a sus seguidores por haber desaparecido. Pero dice que está de vuelta.
Esta entrevista ha sido reducida por motivos de extensión y de claridad.
Nicolás Maduro encara su segundo mandato tras el triunfo en las polémicas presidenciales del 20 de mayo.
Ha estado ausente muchos meses en un momento importante, con unas elecciones presidenciales a las que la oposición acudió dividida entre ir a votar y la abstención. Hay gente que esperaba su liderazgo y que le dijera qué hacer.
Hay que cambiar esa política del caudillo, del mesías, de que la vida de un país dependa de una persona (…) El país no puede depender de una persona. Y lo mismo debe pasar en la oposición (…)
¿Qué pasó? Me tocó lo que les ha tocado a muchas personas: un cáncer de mi padre de forma inesperada. Y ya no tenía ninguna responsabilidad como funcionario público. 
Esa es la razón de mi ausencia. Tomé la decisión de estar con mi padre, no tengo ya excusa para no estar al lado de mi papá. No me iba a poder perdonar que si tenía alguna dificultad yo no estuviera fuera de la sala de operaciones
A la gente que es mi seguidora le pido excusas. Si tengo que pedir perdón, le pido perdón, pero fue una situación familiar, personal y la asumí. Y si no estoy físicamente aquí, no es mi estilo dirigir a control remoto.
¿Era partidario de votar o de abstenerse?
El 20 de mayo es el ejemplo perfecto de cómo afecta no tener unidad. Todos los que queremos cambio debemos trabajar juntos. Esto no se recupera si hay una fragmentación de la gente que quiere cambio. Antes de irme defendía que la oposición debía elegir un capitán, que podía ser el candidato, un capitán elegido en primarias y que ese capitán luchara por una elección libre, transparente. 
Henri Falcón decidió dar la batalla a Nicolás Maduro en las elecciones, pero con escaso éxito.
¿Pero estaba del lado de apoyar al candidato Henri Falcón o de la abstención?
Ese es el problema. No haber tenido una sola posición. La abstención no tiene un dueño político, no fue una política de la oposición, fue un campanazo de un país hastiado que siente una desconexión absoluta entre la política y sus demandas. Si no somos capaces de leer la magnitud de la crisis de la política, no vamos a poder recuperar la conexión.
Parece difícil que la oposición vuelva a conectar con la gente. Se nota mucha desesperanza.
Eso depende de tu capacidad de articular, de acabar con las peleas internas, de entender que no es un problema de quién es candidato. En la medida que haya un plan concreto y real y articulación, hay posibilidad de recuperar el terreno.
Pero la oposición lleva años en eso…
Hemos hecho de todo: hemos ido a la calle, propuesto vías constitucionales… Es parte de la dificultad del monstruo contra el que luchamos. Es el reto histórico que tenemos (…) ¿Creo que es por un camino no democrático? Sigo creyendo que es por la vía democrática. Hay que abrumar de democracia el país, pero me preocupa que siento que este pensamiento no democrático ha llegado dentro de las fuerzas de oposición (…)
Estamos ante una dictadura oficialista, pero tampoco estamos para cambiar una dictadura oficialista por una dictadura opositora. Es una alarma a la que hay que prestarle atención, porque queremos ir a algo mejor, no sustituir un color político por otro. 
Capriles teme que algunos sectores de la oposición se alejen de las vías políticas.
¿Dónde está la oposición y quién es la oposición?
Son millones de venezolanos. Hay un vacío de las fuerzas políticas. No hay fuerzas políticas articuladas que le permitan a los venezolanos sentir que están haciendo su trabajo. La oposición es todo aquel que quiere un cambio para algo mejor. 
Una parte de los políticos de oposición está en el exterior. Parece que esa política opositora se hace cada vez más desde afuera.
Mi mensaje a quien esté fuera es que no se conviertan en destructores de los que estén adentro (…) En vez de dedicar tiempo y energía a hacerle oposición al gobierno pareciera que quieren destruir a algunas fuerzas de oposición.
¿Qué efectos tienen las sanciones y la presión internacional?
El tema internacional va a ser importante para el proceso de negociación. Toda la comunidad internacional pide una negociación en Venezuela y eso ¿para qué sirve? Para que cuando se dé un proceso de negociación, que más temprano que tarde va a tener que darse, en otras condiciones y que no sea una estafa, eso va a ayudar. 
Al gobierno le pesa que ya no tiene una comunidad internacional a favor. Su espacio de maniobra es más reducido. Sin acceso a recursos, su capacidad de sostenerse se reduce.
Leopoldo López, otro de los principales líderes de oposición, está inhabilitado y cumple condena en arresto domiciliario.
¿Qué va a hacer ahora Henrique Capriles para ayudar?
En algo puedo contribuir, porque además tengo la experiencia, lo he logrado. Muy pocos hemos podido liderar la oposición. Mi tema no es liderar la oposición, sino liderar el proceso de cambio.
Pero que haya una oposición unida ahora parece imposible.
La gravedad de la crisis económica y social y la gravedad de la política hace que sea una situación de vida o muerte. El barco se está hundiendo. O tiramos el salvavidas o nos ahogamos, incluso nosotros como políticos. O cambiamos o desaparecemos.
¿No es momento de que haya un cambio de caras en la oposición?
¡Adelante! Pero ése no es el problema. Ya lo habríamos resuelto. En las circunstancias en las que nos encontramos hoy, una nueva cara no te resuelve la crisis política. Es una combinación de nueva cara, de vieja cara. Si hay que ir con un pañuelo en la nariz a hablar con fulano, con mengano, hay que hacerlo.
Las colas son habituales en Venezuela para adquirir productos.
Maduro acaba de ganar las elecciones. ¿Es entonces una pelea a largo plazo?
La gran pregunta es si los venezolanos nos calaremos (soportaremos) este desastre de hiperinflación y destrucción económica y social. ¿Hasta cuándo seguiremos así? Hasta que el pueblo quiera. 
¿Es la crisis la principal ayuda para la oposición?
La crisis es el gran soporte, la gran oportunidad de articular y de terminar de lograr que el país tenga un cambio. Ese es el drama, que en el peor momento económico y social y con un gobierno que no es popular la oposición esté desarticulada. No hay excusa que valga, no hay explicación.
Si hubiera un cambio más parece posible por una implosión que por algo provocado por ustedes desde fuera.
Puede ser una de las grandes razones del gobierno para que se someta a una negociación seria. Porque es insostenible. Ve que viene la implosión en la cara y no la quiere. 
Capriles espera que "en cuestión de horas", la oposición haga anuncios y tome posiciones comunes.
¿Por qué va a querer negociar el gobierno si se le ve cómodo en lo político ahora?
Porque puede terminar perdiendo todo. Por querer tener todo puede terminar perdiendo todo. ¿Cómo termina? Más de uno lo debe estar pensando. La película tiene final.
Muchos se preguntan cuándo llega ese final.
Y hasta dónde llega. En la cuenta del gobierno está que el país se resignó a vivir así. Esa es la gran pregunta al venezolano. ¿Usted ya se resignó a vivir así? ¿O usted no quiere vivir así? Si no quiere, está la oposición. Pero la política tiene que articular eso, que esas demandas terminen concretándose en que el gobierno tenga que cambiar y tenga que negociar.
El punto final de la negociación es que el país tenga un proceso democrático. Ese es el final de la película.
La posible resignación preocupa a Henrique Capriles.
Mucha gente de oposición parece resignada y como respuesta miles se han marchado del país porque ya no pueden vivir aquí. Y desde fuera mandan unos dólares que ayudan a aliviar la crisis. ¿Juega eso en contra de la oposición política?
Pero eso tiene un punto finito, porque no todos los venezolanos pueden marcharse ni quieren marcharse. Ya se ha ido mucha gente y eso es un cuchillo clavado en el corazón de este país. 
La gran interrogante para los que nos quedamos es hasta dónde aguantamos. ¿Nos resignamos? ¿Hay un proceso de resignación, de aceptación de estas condiciones de sobrevivencia? Porque cada día te adaptas a menos, es la cubanización de Venezuela. 
¿Que no se imponga esa resignación es su gran objetivo?
Solo el tiempo podrá responder a si el venezolano se resignó (…) La gran interrogante es si el venezolano se va a quedar de rodillas, resignado. Mientras haya una oposición fragmentada, cada uno por su lado, entonces te alejas del objetivo. 
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martes, 17 de julio de 2018

Y LA CUPA ES .... Eddie A. Ramírez S.

 

Buscar al culpable es un ejercicio que practican  aficionados a jugar a  Sherlock Holmes, sin  profundizar  en los hechos, ni en las circunstancias que los rodean. Por ejemplo, pontifican que  el 18 de octubre de 1945 Acción Democrática le abrió el camino  al dictador  Pérez Jiménez,  que  la destitución de Carlos Andrés dio paso al dictador Chávez y que solo los errores de la oposición mantienen el totalitarismo de Maduro.  

Probablemente la realidad es otra. Corresponde a los historiadores profundizar en los hechos mencionados. Sin embargo, para quienes hemos vivido con mayor o menor cercanía algunos  sucesos  es  tentador imitar al personaje de Conan Doyle. 

La  revolución del 18 de octubre de 1945 se hubiese producido con o sin la participación de Acción Democrática. La intervención, indebida, de los militares el 24 de noviembre de 1948 fue consecuencia de los errores de los acedos. 

  Los militares destituyeron a Pérez Jiménez hartos   de sus  atropellos  y ante  la presión de ia sociedad civil.   La tesis de que la destitución de Carlos Andrés  dio paso a Chávez es muy débil.  El período democrático tuvo inicialmente logros, pero también  muchas carencias. El país estaba cansado de los  últimos gobiernos de AD y Copei. Por ello surgió Caldera ll  con su chiripero, que tampoco cambió el rumbo. Un Chávez era difícil de evitar. 

Ahora se achaca la permanencia de Maduro  a supuestos errores cometidos por la oposición. Según algunos, los sucesos de abril del 2002, la huelga de diciembre de ese año, la abstención del 2005, el que Capriles no haya llamado a la calle cuando aparentemente le ganó a Maduro, el intento de convocar un referendo revocatorio presidencial,  las protestas de jóvenes y no tan jóvenes en el 2014 y 2016  son responsables de que todavía tengamos a Maduro. Es decir  que lo procedente era permanecer   de brazos cruzados contemplando las violaciones a la Constitución. 
En abril del 2002 se logró que Chávez renunciara. 

 Los militares lo regresaron porque el nuevo gobierno no tuvo apoyo político debido a que muchos no estuvieron de acuerdo en que se rompiera un hilo constitucional que ya el teniente coronel había  roto y, desde luego, porque el chavismo contó con el apoyo de los comandantes de batallón.  La huelga fracasó porque no contó con el apoyo de muchos sectores. En el caso de los petroleros no tiene sentido decir que prolongaron el paro hasta febrero, ya que desde diciembre se iniciaron los despidos y  cuando alguien está despedido ya no está en huelga. 

La abstención del 2005 se debió a que los partidos estaban reducidos a su mínima expresión y no hubiesen obtenido más de una docena de diputados. Recordemos que en la elección del 2000 tuvieron que postular al golpista de Arias Cárdenas. Capriles no llamó a la calle en el 2012 porque no tenía  las actas que demostraran el fraude. Además,   
ante las lacrimógenas,   perdigones y balas  hubiésemos retrocedido,   como en otras ocasiones.  

Solicitar el referendo revocatorio presidencial en el   2016   era un derecho.  No se podía dejar de lado ese mecanismo por pensar que el gobierno lo iba a negar.  Quienes critican esa herramienta electoral son los mismos que predican que con elecciones sí sale el dictador. Las protestas de calle son un derecho. Condenarlas con el argumento de que no pueden enfrentarse balas contra piedras es absurdo. La responsabilidad de los asesinados recae exclusivamente en los chacales de la guardia nacional, policía nacional y paramilitares del régimen. La valentía y sacrificio de los caídos fue el detonante para la condena internacional al régimen.  
Nuestra dirigencia cometió  errores.  El primero  fue aceptar la Constituyente,   la disolución del Congreso y la  demora  en reconocer que cuando un gobierno viola la Constitución se convierte en dictadura.  Optaron por el apaciguamiento y el régimen se atornilló.  Otro error fue no apoyar desde un principio a los presos políticos, exiliados y a los firmantes de la solicitud del revocatorio  que fueron despedidos y acosados.  El tercero  fue la incompetencia  en lograr una unidad de propósito y de proponer un candidato único, aunque no se acuda a elecciones. Pareciera que algunos no entienden que Chávez y su gente llegaron para establecer una dictadura totalitaria. Es decir para no entregar por las buenas.  

Nunca es tarde. La unidad  es lo que exige el país. Este es un requisito necesario, pero a estas alturas quizá no sea suficiente para el cambio, como tampoco lo es solo la presión internacional, ni las protestas de calle.  Aunque no es lo que deseamos, ni lo justo, probablemente habrá que llegar a acuerdos de transición en los cuales el castigo para los culpables de las violaciones pase a un segundo plano.  Es preferible un Maduro y sus compinches paseando libremente  a que los ciudadanos sigan pasando necesidades y  que compatriotas estén presos,   torturados o huyendo del país.  Alegar que si no se hace justicia volveremos a las andadas son buenos deseos. La pena de muerte y de cadena perpetua no han acabado con los delincuentes. La manera de que no vuelva otra dictadura es formando buenos ciudadanos y fortaleciendo las instituciones.  Los culpables de lado y lado son muchos, pero  lo prioritario es salir del régimen. 

Como (había ) en botica: Nuestro agradecimiento al cardenal Urosa, quien después de una gran labor y lucha por la democracia se acogió a una merecida  jubilación.  La ciudadanía debe apoyar las justas protestas de los petroleros activos y jubilados, quienes en su gran mayoría no son responsables del desastre de Pdvsa ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

eddiearamirez@hotmail.com  17/07/18 Noticiero Digital, Runrunes y Digaloahi digital