sábado, 27 de agosto de 2016

PUNTOS DE CONCENTRACIÓN PARA EL PRIMERO DE SEPTIEMBRE

Así marcha la organización de la Toma de Caracas para el 1 de septiembre

Puntos de concentración para el #1Sep
Como pocas veces,  los próximos días  serán determinante para  la guía del liderazgo opositor logre que “La toma de Caracas” no solo sea exitosa, sino que se haga de manera pacífica.
Para estas alturas del partido ya debería estar muy claro el panorama. No es así aún. Ya se informaron los siete puntos de concentración en el área metropolitana, también que habrá coordinadores para cada sitio- al momento de escribir esta nota no se habían anunciado- asi como la planificación de la llegada, la estadía y la retirada de los participantes en la manifestación.
Los voceros de la Mesa de la Unidad han insistido en que esta será una jornada muy diferente a otras. Sin embargo hay elementos que faltan por cuidar. Entre esos la topografía de Caracas y los recursos para movilizar a las personas que vendrían del interior del país. Pero además, velar porque esta manifestación sea no violenta es uno de los aspectos de mayor sensibilidad.
Aquí una batería de preguntas y respuestas que pueden ser de utilidad

¿Para qué es la actividad del 1 de septiembre?

En una reciente reunión, privada, pero no secreta, el alcalde Carlos Ocariz explicó que la toma de Caracas es una de las acciones tendientes a organizar la presión popular para lograr la celebración del Referendo Revocatorio contra el presidente Maduro este año. “ No es una acción definitiva, ni busca la salida del gobierno ese día. Es una actividad de calle para mostrarle al mundo que los venezolanos estamos en la vía democrática y reclamando un derecho”.

¿Dónde se concentrarán los opositores?

Se ha indicado la locación central del evento será revelada  48 horas antes del 1S. Por ahora se sabe que dependiendo de donde vengan los manifestantes, se reunirán en siete puntos. Cinco  distribuidos en los municipios Sucre y Baruta, y dos de ellos en el municipio Libertador. Desde allí los manifestantes  caminaran para encontrarse todos en un sitio  que reúne las siguientes características
  • Es razonablemente SEGURO, para que los participantes puedan llegar y PERMANECER en el durante el desarrollo del evento; Es lo suficientemente AMPLIO para permitir una visual comunicacionalmente impactante; Presenta una cantidad de puntos de salida para permitir una evacuación segura y controlada tras la finalización del evento”
Sin embargo, ya voceros del gobierno nacional han insistido en que no pasarán por Libertador.

¿Cómo será la organización ese día?

Tampoco han publicado los lineamientos. Sin embargo, es muy posible que haya un fuerte despliegue militar y que algunas vías de acceso a Caracas sean bloqueadas. Esto amerita que cada persona tome previsiones. Si ud. es opositor y quiere salir de casa recuerde que la actividad será en Caracas. Hay un documento interno, pero no privado que ya ha circulado con varios lineamientos. Entre ellos responder de manera pacífica a los ataques y provocaciones del gobierno, a la vez de no hacerle el juego a los violentos que puedan estar en la marcha con intenciones distintas a las que fue convocada.
  • “Toda la Jornada, desde el desplazamiento desde el interior del país, la concentración en Caracas y el posterior regreso debe caracterizarse por el carácter PACÍFICO de la actividad. Incluso las provocaciones y agresiones oficialistas deben ser respondidas con firmeza desde nuestra postura pacífica, ejerciendo la No Violencia Activa” *
  • “ Para los partidos la Jornada no termina con el cierre en tarima sino con el final de la evacuación en orden de la asistencia”.

¿Qué esperar?

La manifestación del 1 de septiembre tiene el reto de ser no solo masiva sino contundente y pacífica. Si bien el venezolano está en su día a día tratando de sobrevivir a una crisis sin precedentes, a la guerra psicológica que desde distintas instancias del gobierno aplican para desestimular la protesta, también es cierto que ese cansancio puede expresarse en una gran participación como ocurrió con la recolección de firmas para el 1% o como lo fueron las elecciones del 6D.

¿Cómo actuar?

Parece evidente que habrá sectores interesados en generar situaciones desaconsejables que podría desviar a la oposición de su ruta pacífica para desalojar al gobierno de Miraflores.  Sugiero preguntarse a quienes pregonan que dictadura no sale con marcha ni métodos pacíficos, cuál es su real poder de fuego.  Ya algunos en la oposición cayeron en varias acciones que, desde mi perspectiva, le han salido muy costosas no solo a una parcialidad política sino al país. Recuerde que río revuelto ganancia de pescadores.
La MUD recomendó lo siguiente:
“Ante la eventualidad de que los vehículos que transporten a los asistentes a la jornada del 1S sean interceptados, la orientación es la siguiente: DIALOGAR intentando lograr que se abra el paso, reclamando respeto a los derechos constitucionales  a la libertad de tránsito y a la manifestación pacífica; PROTESTAR PACÍFICAMENTE si esto no se logra, con una “sentada” en la vía pública y registrando tal protesta para su uso intenso en redes sociales y otros medios, y finalmente RETORNAR al punto de origen y realizar allí una actividad de protesta y denuncia simultánea con la concentración del 1S en Caracas, replicándola.  (En caso de que el bloqueo ocurra en las inmediaciones de Caracas se procurará establecer mecanismos de transbordo, que permitan a los manifestantes vencer el bloqueo a pie y luego abordar otros automóviles)” 
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jueves, 25 de agosto de 2016

Caricaturas de este jueves 25 de agosto de 2016


miércoles, 24 de agosto de 2016

EDDIE RAMÍREZ S. Recuperación de nuestra agricultura

 
...los estados llaneros están en deuda con don Eugenio Mendoza, ya que gracias a ese cultivo la ganadería pasó de trashumante a sedentaria.

La agricultura es la cenicienta de nuestra economía. Hasta 1925 las exportaciones agrícolas, básicamente café y cacao, fueron nuestra principal fuente de divisas. Antes de esa fecha,  la información técnica sobre prácticas agronómicas era escasa. Por ello la producción por unidad de superficie era muy baja. Ya bien entrado el siglo XX, gracias a la investigación  se produjeron grandes avances a nivel mundial, pero nuestra agricultura sigue siendo la cenicienta en busca de políticas agrícolas de largo plazo que permitan aumentar la producción, la productividad y mejorar la calidad de vida en el medio rural. 

Hemos tenido buenos agricultores y ganaderos y excelentes profesionales del agro. Nuestros  centros de enseñanza e investigación han generado valiosa información. Ocasionalmente se han logrado importantes avances de la producción y de la productividad, pero con fluctuaciones que han impedido un desarrollo sustentable. Algunos atribuyen al petróleo  la causa de que la agricultura no progrese o la haga con altibajos. Ello no es cierto y las estadísticas al respecto son claras.  Sin embargo, es notorio que la sobrevaluación de nuestra moneda, a causa del ingreso petrolero, favorece las importaciones.

El problema básicamente  radica en que el hombre de la ciudad no entiende la complejidad y los riesgos del negocio agrícola y ello se refleja en la falta de apoyo sostenido al sector. Algunos alegarán  que la agricultura ha tenido  subsidios al crédito, a insumos como los fertilizantes, políticas de contingentar  mediante las cuales solo se permitía importar rubros cuando estaba garantizada la colocación de la cosecha nacional, y precios por encima de los vigentes en el mercado mundial. Ello es cierto, pero en forma indiscriminada, esporádica, a veces contraproducente,  a destiempo y sin un plan coherente. 

Desde que están los rojos en el poder, con la excepción del ministro JJ. Montilla, la cartera de  Agricultura ha sido ocupada por ineptos. Invasión de fincas en producción, inseguridad jurídica y personal, escasez de insumos, infraestructura rural deteriorada, fijación de precios por debajo del costo de producción, debilitamiento de la enseñanza y la investigación por falta de presupuesto adecuado, desaparición de la asistencia técnica inciden en el deterioro del sector, con avances en solo unos pocos rubros y gracias al esfuerzo de los agricultores. 

Al respecto recomendamos la lectura del libro del distinguido colega Pedro Raúl Solórzano, titulado ¨Recuperación de la agricultura venezolana post socialismo del siglo XXI¨, disponible en  Amazon. Con la autoridad de su gran experiencia, Solórzano plantea no solo los problemas, sino que realiza valiosos aportes para la recuperación de nuestra agricultura vegetal. 

Este autor  narra la problemática actual y posibles soluciones  en cuanto a inseguridad, disponibilidad de suelos y aguas, infraestructura rural, maquinarias y equipos, insumos para la producción, educación, investigación, extensión y asistencia técnica. Además aborda la producción de arroz, maíz, sorgo, girasol, soya y caña de azúcar. 
Es importante mencionar que en el pasado el sector privado realizó importantes aportes al desarrollo de algunos rubros. En el caso del sorgo, Solórzano  destaca los    logros  de Protinal en  la investigación de  híbridos. 

De mi parte añado que los estados llaneros están en deuda con don Eugenio Mendoza, ya que gracias a ese cultivo la ganadería pasó de trashumante a sedentaria. En soya hay que tener presente el impulso dado por la Fundación Polar,  ahora Fundación Danac del mismo grupo. En maíz por Foremaíz y en cítricos y uva por las asociaciones de productores.  En cuanto a investigación aplicada a nivel de finca y asistencia técnica, me permito recordar al Servicio Shell Para el Agricultor, devenido en Fusagri, que dio un aporte fundamental a la producción de hortalizas y control de malezas, plagas y enfermedades. Palmaven, filial de Pdvsa, también realizó aportes al agro conjuntamente con el sector privado. 
Felicitamos a Pedro Raúl e instamos al sector político a leer su libro, del cual pueden extraer información para el Plan que deben elaborar para recuperar nuestra economía. 
Como (había) en botica: Con gran pesadumbre recibí la noticia del fallecimiento del ingeniero agrónomo JJ. Cabrera Malo. Profesional de primera y gran venezolano que logró la titánica tarea de poblar de pinos las sabanas de Uverito en Monagas, que constituyen la siembra forestal más extensa del mundo, unas 500.000 hectáreas, de las cuales los rojos han permitido que se queme un 10%, según información recogida por Bocaranda. Además, el Dr, Cabrera era un caballero a carta cabal y llegó a ser ministro del Ambiente. 

La Sala Inconstitucional actuó como de costumbre. Repudiamos la agresión de un efectivo de la Guardia Nacional a Antonieta Mendoza de López.  A Yulimar Rojas, medalla de plata, se sumaron con bronce  Stefany Hernández en BMX  y  Yoel Finol en boxeo. Felicitaciones a los tres. ¡ A marchar  este 1 de setiembre para exigir revocatorio y elecciones regionales este año! ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

 eddiearamirez@hotmail.com 23/8/16 Noticiero Digital y Runrunes

PETRÓLEO, RENTA Y RENTISMO Rafael Gallegos Blog núm. 261




Moneda dura que hacía que producir en Venezuela fuera más costoso que importar y petroestado que concentró en la figura del Presidente de la República todo el poder de decisión que por definición contradice los principios democráticos. 

En Venezuela desde hace más de cien años, los términos petróleo, renta y rentismo han interactuado en seguidilla. El petróleo genera renta y la renta genera rentismo, o mentalidad rentista. 

Durante la dictadura de Gómez, las transnacionales petroleras fungieron como enclaves y para los venezolanos eran como garimpeiros. Al comienzo no teníamos ni idea del negocio petrolero. Con el tiempo hubo  aprendizaje y se adoptó el concepto de transformar el petróleo en desarrollo sustentable, acuñado por Uslar Pietri en la frase “sembrar el petróleo”. 

Luego se impuso la orientación de maximizar la participación de los venezolanos en la renta. De allí surgió la Ley petrolera de Medina Angarita y el llamado  “fifty- fifty” de Betancourt y Pérez Alfonzo.
La renta petrolera se convirtió en la principal fuente de divisas mientras la agricultura se mudaba desde los campos hacia los puertos. Y la moneda se volvió tan dura como la de cualquier país desarrollado. 

El modelo - economía de puertos, moneda dura - funcionó los primeros años en ese país palúdico e improductivo que arrancaba desde cero. Venezuela durante unos cincuenta años logró uno de los mayores crecimientos sostenidos, económica y socialmente, en el mundo. Además el petróleo nos sirvió para “sembrar” la democracia. En los altos años sesentas y los setentas, Venezuela fue una isla democrática en Latinoamérica, rodeada de dictaduras y guerrillas por todas partes. 

Años de democracia civil que han sido los más prósperos de la historia de Venezuela. Pero, parafraseando a Marx, el uso de la renta petrolera generó en su seno el germen de su propia destrucción: la moneda dura y el petroestado. Y si a eso aunamos que confundimos recursos con riquezas…

Moneda dura que hacía que producir en Venezuela fuera más costoso que importar y petroestado que concentró en la figura del Presidente de la República todo el poder de decisión que por definición contradice los principios democráticos. Además, quedó la mentalidad rentista (rentismo), tan fuerte que ha sobrevivido en los momentos de mayor escasez: creemos que somos ricos y que el estado nos tiene que dar todo. 

En pleno boom de los setenta, el gran Pérez Alfonzo, vislumbró con su “Efecto Venezuela”, que tanta divisa, superior a la capacidad de absorción del país, nos iba a descompensar. A partir de la devaluación de 1983, se comenzaron a sentir las secuelas de éste Efecto, en el marco de nuestro círculo vicioso: de boom en boom y de paquete en paquete.

Se agotó el esquema y los venezolanos, en lugar de volcarnos hacia una economía productiva y perfeccionar la democracia, nos embarrancamos (estadísticamente) tras el populista Chávez, quien como Jefe de Petroestado, tenía los bolsillos repletos de dólares y dilapidó la renta exacerbando el facilismo y  destruyendo la  economía.

Le tocó un boom gigantesco de 100 $ el barril durante quince años. Utilizó la  renta para acabar con el tejido empresarial e institucional y luego de diez y ocho años, llegamos a esta hiperinflación y escasez que unos llaman socialismo del siglo XXI y otros hambre, desesperanza y colapso.

EL FUTURO 

Nos queda a lo sumo generación y media con los hidrocarburos en plan estelar. Petróleo, renta y rentismo, deben ser redimensionados.

En lugar de petróleo: Energía y química, es decir petróleo, gas, refinerías y petroquímica. Hay que innovar el negocio, expandirlo hacia todas sus posibilidades para maximizar el valor agregado que pueda generar.  

En lugar de renta: Beneficios de los Hidrocarburos: Renta, industria conexa, industrialización, Petroquímica como pivote de industrialización y Responsabilidad Social. La renta debe ser reorientada, descentralizada (en términos de decisión y geográficos) y utilizada exclusivamente en inversiones (que el gasto salga del ISLR). 

Execrar el Rentismo (Productividad). Las divisas no vienen del cielo, hay que trabajarlas. No somos un país rico, sino un limosnero sentado en un barril. Hay que aplicar Reingeniería al Estado Venezolano… y al país. Es necesario profundizar la democracia  y potenciar la propiedad y las inversiones privadas. Además, aplicar la estrategia Marginalidad Cero, porque al rescatar la democracia, o acabamos con la marginalidad o pronto llegará otro Mesías más aprendido.

Es imperativo lograr una relación adulta con nuestro principal recurso: Energía y Química/ Beneficios de los Hidrocarburos/ Productividad. 

PRIMERO DE SEPTIEMBRE

Rescatar la democracia pasa por salir a la calle  el 1ro de septiembre. RR2016. Que retumbe Caracas y que retumben los principios democráticos.

Nos vemos en la calle.

PD: Lamentamos profundamente la desaparición física de nuestro primo político Luis Christiansen, Presidente de Consultores 21. Hombre joven, honesto e inteligente, que parte cuando tenía tantas cosas por dar a Venezuela. Paz a sus restos.

domingo, 21 de agosto de 2016

DESDE EL PUENTE Oswaldo Álvarez Paz



LLEGÓ LA HORA

Quizás estamos un poco atrasados. Hemos perdido demasiado tiempo en lo que ha debido ser una lucha sin cuartel frente a la dictadura. Entre otras cosas por inexplicables confusiones a la hora de determinar la verdadera naturaleza del régimen que nos gobierna. ¿Democracia, democracia imperfecta, revolución, socialismo del siglo XXI?, todavía hay quienes discuten sobre lo que está absolutamente claro. En Venezuela hay una dictadura, una tiranía para el gusto de algunos, un régimen más totalitario que autoritario. En fin, como lo queramos definir, se trata de una situación que tenemos la obligación de combatir sin tregua hasta lograr el cambio indispensable para regresar a la vida en libertad y democracia. Todo lo que contribuya a alcanzar este objetivo merece nuestra solidaridad y apoyo. Al contrario, debemos rechazar las actitudes débiles que rayan en la complicidad o generan sospechas de corrupción, de algunos que sin ser protagonistas directos del gobierno, aparentan estar en la oposición. Merecen nuestro desprecio, tanto o más que los mismos protagonistas del régimen.
El inventario de problemas dramáticos que golpean al ciudadano común de hoy, crece en progresión geométrica día a día. A los ya conocidos debemos agregar otro, tan preocupante como los diagnosticados desde hace tiempo. Se trata de la emigración masiva de compatriotas. Viejos y jóvenes, ricos, pobres y clase media, aumentan en número y circunstancias que los llevan a salir del país para buscar seguridad personal, familiar y económica en otra parte. La descapitalización humana es impresionante. Jóvenes, profesionales de los mejor preparados y capacitados del país en disciplinas fundamentales para el desarrollo integral de la nación, se están movilizando hacia el exterior siendo recibidos con los brazos abiertos en universidades, centros de estudio y empresas tanto nacionales como internacionales. Otros, sin esta preparación ni oficio específico, atraviesan por múltiples dificultades pero sobreviven estabilizándose progresivamente.
Esto significa un problema mayor. Entre otra cosa por la desintegración física de muchas familias que ven partir a los hijos, quedando como ¨padres huérfanos”, de acuerdo al calificativo que alguna vez leí en artículo de Elizabeth Fuentes, si no me equivoco. Gracias a Dios, la Patria Grande está en todos. Hablo de la separación física ya que la otra, la ética, la moral, la espiritual permanece en cada uno de los hijos de esta Patria de Bolívar  “y el millón de grandes”.
Estas reflexiones tienen por objeto recordar a los lectores la obligación suprema de esta hora. La lucha es sin dar ni pedir cuartel. Se trata de un reto existencial que trasciende, en mucho, lo estrictamente electoral.
Lunes, 22 de agosto de 2016

@osalpaz  

sábado, 20 de agosto de 2016

ASDRÚBAL AGUIAR La revolución de septiembre



 “Todos los derechos para todos”, es su criterio para “la democracia en este siglo XXI ...Viva el pueblo soberano, y muera el despotismo”.


Leo atento el libro de Leopoldo López: Preso pero libre. Su narrativa coloquial y sencilla recrea el drama del preso de conciencia, y el sacrificio humano y familiar que le significa estar bajo un régimen despótico. No tiene más opción que soñar con el porvenir. Dibuja, así, la democracia que explica sus desvelos y su alegato movilizador, que machaca como hijo de la generación digital: “Todos los derechos para todos los venezolanos”.   
Su precedente es el Acuerdo Nacional para la Transición, que suscriben el autor, Antonio Ledezma y María Corina Machado, en febrero de 2015; ese que le lleva a la cárcel junto a éste y a María Corina le gana su expulsión del parlamento, y la inhabilitación política.
El libro postula “un sistema de gobierno y de convivencia que vaya más allá de la elección…”, que trascienda al establecimiento de la ley y la autonomía de los poderes republicanos; “nociones formales imprescindibles pero vacías si no incorporamos – lo dice Leopoldo - la aspiración social de cada venezolano de disfrutar también de los beneficios materiales de la democracia”: “Todos los derechos para todos”, es su criterio para “la democracia en este siglo XXI”.
El acuerdo, a su vez y en consonancia, predica antes el “restablecimiento de la vigencia plena de las instituciones democráticas y los derechos”, “el ejercicio efectivo de la libertad de expresión”; “la autonomía de los poderes públicos” y “la descentralización”, “realizar elecciones presidenciales libres y absolutamente transparentes”, “asegurar la lealtad y el apego de la Fuerza Armada Nacional a la Constitución”, y, a fin de cuentas, “restablecer… el abastecimiento normal de alimentos y otros bienes de consumo esencial”.
Nicolás Maduro y sus cortesanos entienden tales libelos como “señal” para un ataque golpista en su contra. Y, lo cierto es que, más que sugerir un cambio de autócrata al mando, buscan ponerle término a un sistema: por despótico y de clara factura monárquica, antes que comunista; que eso es el régimen que éstos y aquél forman y bien resume en su esencia el carcelero y violador de derechos humanos de Ramo Verde.
Se trata de un militar realista a lo Domingo de Monteverde. Éste envía hacia sus mazmorras de Cádiz al Precursor de nuestra Independencia, Francisco de Miranda, y declara estar, en su oficio, por encima de la Constitución liberal de 1812. Y en la inhumana humanidad del Coronel Homero Miranda, que lanza mierda (sic) en la celda de “sus” presos políticos, resucita: “Porque me da la gana y aquí mando yo. Y no me vengan a hablar de sus derechos ni de la Constitución”, vocifera ante Leopoldo y sus compañeros, prohibiéndoles hablar.
Releo, en paralelo, a don Pedro Grases, del que Uslar Pietri afirma que nadie puede escribir sobre el pensamiento venezolano “sin servirse de Grases; sin seguir a Grases en toda la asombrosa variedad de sus pesquisas y hallazgos”.
En su volumen “Preindependencia y Emancipación” encuentro el texto del que Gil Fortoul señala ser la partida de nacimiento de nuestra república civil y democrática: “El programa de 1797 contiene ya en germen lo que realizaron los patriotas de 1810 a 1811”, señala éste.
Destaca, a la sazón, el discurso introductorio a los “Derechos del hombre y del ciudadano”, dirigido a los americanos para fundamentar y animar la conspiración de Gual y España, atribuido a Juan Bautista Picornell. Las máximas de la república democrática que enuncia, como ahora lo hace Leopoldo en su libro, tienen por igual basa la idea de que todos los derechos son para todos. El programa citado, según lo prueba Grases, influye el diseño de nuestras primeras Constituciones, las de 1811, 1819 y 1830, por contener principios invariables para dar al traste con el oprobio del despotismo maquiavélico. Son premisas que luego se apagan y ocultan nuestros “gendarmes innecesarios” con la violencia, y son desvalorizadas ex novo a partir de 1999.
La revolución es medio para la fragua del “hombre nuevo” de Picornell, que plagian mal el Che y Chávez: a saber, el formado para la libertad. El documento de 1797, tan golpista como el de López, Ledezma y Machado, es tal para los Maduro y los Cabello, por predicar el gobierno popular y colegiado; representativo y participativo; sin burocracia ni servilismo; electivo como “principio fundamental”; alternativo como “equilibrio de la democracia”; momentáneo, responsable, sin reelección inmediata; transparente y de deliberación pública; negado a los estados de excepción; opuesto “a toda transacción de los derechos” y que algunos ven como “obstáculos para el restablecimiento de la tranquilidad general”.
Si al voluntarismo político de la hora se sobrepone la conciencia colectiva de los derechos: “todos los derechos para todos”, no cabe duda que el 1ro. de septiembre presenciaremos una revolución auténtica: “Viva el pueblo soberano, y muera el despotismo”.
correoaustral@gmail.com

     

viernes, 19 de agosto de 2016

Eduardo Fernández REFLEXIONES



El control de cambios terminó convirtiéndose en una traba para la economía



Las causas del deterioro económico de Venezuela son muy claras. En primer lugar, la exagerada dependencia de un solo producto de exportación, el petróleo. Cuando los precios del petróleo estuvieron muy altos en los mercados internacionales, las finanzas públicas estaban boyantes y todos muy felices. En aquellos tiempos, el Estado, manejado por un gobierno atolondrado e incompetente, se dedicó a destruir el incipiente aparato productivo interno y, como consecuencia de una visión equivocada, resolvió hostilizar a la empresa privada y asumió la política de expropiaciones y confiscaciones.

Al bajar los precios del crudo en el mercado internacional, nos encontramos con que ya no hay plata para importarlo todo desde el exterior y tampoco hay producción nacional porque el aparato productivo interno fue consciente y deliberadamente destruido.

A este problema central, origen de todos los demás problemas, hay que agregar los controles artificiales de la economía: el de cambios y el de precios. Desmontar esos controles es indispensable para estimular la producción nacional y no seguir dependiendo de las importaciones.

Importaciones que, por lo demás, no tenemos manera de conseguir mientras no contemos con un financiamiento externo. Financiamiento que no lograremos si no hay una política económica que merezca la confianza de los eventuales financistas.

Nadie puede producir a pérdida. El control de cambios terminó convirtiéndose en una traba para la economía y en una fuente infinita de corrupción. Desmontar el control de cambios es una condición indispensable para la recuperación económica de Venezuela.

Dejar en manos de funcionarios burocráticos o en las de agentes político-partidistas la fijación de los precios de los artículos que la gente tiene que comprar en los mercados, es garantizar el desabastecimiento y el alto costo de esos mismos productos.

Hay dos leyes que ningún gobierno ha logrado derogar: la ley de la gravedad y la ley de la oferta y la demanda. Por más maniobras que haga, la burocracia no podrá impedir la vigencia de esas dos leyes.

El Gobierno parece creer que la solución de la crisis de abastecimiento y de la escandalosa inflación que padecemos puede encontrarse en la Fuerza Armada.

Se equivoca, el problema no es un problema militar, el problema es un problema de racionalidad económica y política.

Seguiremos conversando.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE

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