miércoles, 26 de abril de 2017

BANDAS PARAMILITARES DEL CHAVISMO SIEMBRAN EL TERROR

El País: Las pandillas armadas del chavismo siembran terror en Venezuela

Abr 26, 2017 8:12 am


Civiles armados apuntan a manifestantes. R. ROMERO / REUTERS
Civiles armados apuntan a manifestantes. R. ROMERO / REUTERS
Las pandillas armadas del chavismo han mutado en auténticas fuerzas parapoliciales muy activas contra las protestas de opositores al Gobierno, publica El País de España.
Por MAOLIS CASTRO
Muchos de los crímenes que han sucedido en las protestas opositoras de Venezuela son atribuidos a los colectivos, los grupos parapoliciales del chavismo. Según datos de la fiscalía, 26 personas habían muerto hasta el martes en esta oleada de protestas, que arrancó hace un mes.
Paola Ramírez presenció una salvaje intervención de motociclistas armados contra manifestantes en un barrio de San Cristóbal, la capital del Estado andino de Táchira, minutos antes de ser asesinada a balazos. “Ella me dijo: ‘¡Mamá, están disparando los colectivos!’. Me lo dijo por teléfono, asustada”, relató su madre, Darcy Gómez.
Ramírez murió el miércoles pasado, el día que las marchas callejeras contra el Gobierno de Nicolás Maduro arreciaron, y en muchos vídeos quedó registrada su agonía. Antes habían disparado en la cabeza a Carlos Moreno Barón, de 17 años, en Caracas. Los testigos reconocieron a pandillas seguidoras del chavismo como autores.
Pocos son los militantes de los colectivos encarcelados. “Cuatro muertes ocurridas en las protestas del mes de abril son achacadas a estos grupos, pero hasta ahora no hay detenciones”, afirma Lexys Rendón, directora de la ONG Laboratorio de Paz. Por la muerte de Ramírez fue arrestado Iván Pernía, un hombre de 31 años, a quien el Gobierno vinculó en un principio con el partido político de María Corina Machado, Vente Venezuela. “¡Quiero que se haga justicia, pero una verdadera justicia! No creo que sea él (el hombre detenido por el delito), porque ella me dijo: ‘¡Mamá, están disparando los colectivos!”, insistió Gómez en el funeral de su hija.
Hace tres años que estas bandas salieron de sus trincheras, en el barrio 23 de Enero de Caracas, para colonizar otros territorios. Sus intervenciones armadas en las protestas de la oposición coincidieron con el declive de la popularidad de Maduro.
En 2014, el vicealmirante Pedro Manuel Pérez, entonces comandante de la Infantería Marina, había advertido en varios comunicados a la ministra de Defensa,Carmen Meléndez, y al resto del alto mando militar sobre la presunta coordinación de un colectivo caraqueño con la policía venezolana para reprimir manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Su denuncia se había basado en los testimonios de un teniente y las investigaciones propias dentro de la Fuerza Armada Bolivariana (FANB) de Venezuela. “Los colectivos mantienen no solo un control absoluto del territorio de su sector, sino que también poseen el monopolio de los recursos que el Estado entrega a las comunidades, lo cual les da un poder de influencia que le permite dominar a todos los miembros de la comunidad”, se afirma en el expediente.
Pero las acusaciones fueron desestimadas. El 5 de mayo de 2014, la ministra de Defensa ordenó el retiro del vicealmirante Pérez de la FANB y tres años después, la semana pasada, fue detenido en su casa en Caracas por agentes de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) por un presunto intento de derrocamiento de Maduro.
Los colectivos se autoproclaman organizaciones pacíficas y promotores de la revolución. Pero esta casta chavista ha mutado de agitadores en auténticos grupos parapoliciales.
Estos civiles armados actúan ahora de manera concertada con la policía en la represión de las manifestaciones opositoras. Rocío San Miguel, abogada de la ONG Control Ciudadano, condena que el Gobierno auspicie estas operaciones. “Permitir, amparar, propiciar las actividades de colectivos armados es delito, y esto viene ocurriendo de manera continuada, bajo la mirada complaciente de órganos del Estado que tienen el deber legal de actuar”, afirma.
Consignas
La ferocidad de estas organizaciones es extrema. San Miguel ha identificado los patrones de conducta de los grupos parapoliciales, que, además, revelan la “permisividad” del Estado venezolano. De estas bandas destaca su capacidad para imponer el terror en las comunidades. Los hombres de los colectivos exhiben su arsenal, circulan en motocicletas y, en ocasiones, cubren sus rostros para evitar ser identificados; siempre gritan consignas a favor del chavismo. “Actúan coordinadamente bajo mandos jerárquicos que imparten y reciben instrucciones. Usan métodos y medios violentos para atacar y dispersar manifestaciones de la oposición, vigilar comunidades, extorsionar pequeños comerciantes, agredir periodistas y líderes opositores. Se movilizan a sus anchas en la seguridad de no ser capturados y procesados legalmente por sus delitos”.
Civiles armados  en Caracas (Foto El País)
Civiles armados en Caracas (Foto El País)
Civiles armados  en Caracas (Foto El País)
Civiles armados en Caracas (Foto El País)
Civiles armados  en Caracas (Foto El País)
Civiles armados en Caracas (Foto El País)

Thays Peñalver: Este cuento se acabó


Abr 25,
Publicado en: 

LA PATILLA/ Opinión
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Maduro va de catástrofe en catástrofe. Ya no es un asunto de ser exitosos, ni de marchar a paso de vencedores, ni de inventarle motores al burro. No es broma, un tercio de la economía se habrá perdido con Maduro. El chavismo perdió toda capacidad de gobernar. Su gobierno se ha simplificado de tal manera, se ha minimizado a tal punto, que en las instalaciones cuyo letrero dice Panadería, no hay pan. En donde dice carnicería no hay carne o parece una joyería, donde dice Farmacia, no hay medicamentos, pero sobre todo donde dice Miraflores, ya no hay gobierno. El proyecto económico es financiar la represión, el modelo productivo es importar fusiles, tanto como su modelo de gobierno es organizar la represión y tratar de sostenerse en pie en la medida de lo posible. Pero no es por eso que este cuento se acabó. 
El chavismo ya no solo perdió el concurso de simpatías de toda la America y en toda la Unión Europea, sino que logró que todos concuerden que debe marcharse. Maduro logró lo imposible, si Bachelet terminó alineada con Washington hasta los mas proclives simpatizantes guardan silencio como si se tratase de un velorio o airean sus dudas: “Venezuela era la Arabia Saudita del mundo ¿a dónde se fue ese dinero?” (..) pregunta nada menos que el ecuatoriano Correa, quizás el mas inteligente de los socialistas latinoamericanos, que supo salir a tiempo para que le explote la bomba populista a su sucesor. “Ecuador no es Venezuela” explica, mientras la frase se repite en Italia, en España y ahora en plenas elecciones francesas. El chavismo encarnado en el gobierno de Maduro, es usado ampliamente en todo el planeta como ejemplo del fracaso. “Abominable” grita un hastiado candidato izquierdista francés sobre lo que ocurre en Venezuela. “Ustedes quieren sembrar el miedo vinculándome con Venezuela” remata dejando claro que el modelo de Maduro es como para darle miedo al mas pintado de los votantes europeos. Tampoco es solo por esto, que este cuento se acabó.
Lejos quedaron los días en que al gobierno todo le salía bien, principalmente porque la chequera permitía que todos estos que hoy reculan, le aplaudieran sus gracias. Ya no se trata de un gobierno que ya no gobierna. Sino de una horda sin pensamiento y sincronizada para defender su propio pellejo. El “poeta de la revolución” no habla de cultura, ni de derechos humanos, el “maestro de la revolución” no habla de pupitres, ni de educación, el “militar de la revolución” no habla de defensa, el “policía de la revolución” no habla de seguridad, el “gerente de la revolución” no habla de producción. Todos han abandonado la promesa de futuro, para amenazar con llenar de sangre las calles. Y su conductor amenaza torpemente con gastar los últimos seiscientos millones de dólares para desatar una guerra civil. Este episodio no recuerda nada de lo que viviera jamás America Latina en materia política, solo recuerda para sorpresa de todos, los últimos momentos de Pablo Escobar. Pero no, amigos, no es solo por eso que este cuento se acabó.
Para dar el zarpazo final a la democracia y justificar el golpe de Estado, Maduro contaba con los medios colombianos y venezolanos, en especial con Uribe y Santos, así como la oposición venezolana tratando de quedar como un héroe y le salió el tiro por la culata. Intentó escalar el conflicto con Colombia, apelando al patriotismo, cerró las fronteras, las militarizó, luego envío a los Sukhoi a perseguir un avión de Avianca, para que el cuento terminara con un centenar de soldados venezolanos, en tiempos en los que los celulares tienen GPS, con sus botas, levantando campamento e izando la bandera de Venezuela en territorio colombiano. Imaginemos por un instante que hubiera sido a la inversa. Que Colombia cerrara las fronteras, enviara tanques, sus aviones de combate persiguieran a un avión de Conviasa y finalmente el ejercito colombiano, armara campamento en Apure y levantara su bandera. Para nosotros, habría sido algo peor que el incidente del Caldas. 
Pero Uribe, Santos y los medios no pisaron el peine intentado, luego de semejante escalada de tensiones. Como bien lo indican desde el seno del gobierno colombiano: “ordenamos la máxima discreción”, fueron llamados a consulta todos los jefes de medios y políticos de Colombia y “luego de un concienzudo análisis diplomático y militar (..) no había cabida a pensar que este fue un hecho fortuito (..) El gobierno colombiano cree que Venezuela buscaba un pretexto para generar una crisis entre los dos países y así (..) levantar una cortina de humo sobre su crisis interna y decretar un estado de excepción o emergencia” para encubrir el autogolpe. Nada “le funcionó a Maduro” (Semana). Los plenos poderes, que habría obtenido por la crisis, terminaron en una posición adelantada que los desnudó frente al mundo como un tiranuelo africanizado mas. Y Santos terminó pateando a Maduro, siendo el que logró la Paz, con un premio Nobel y héroe de los suyos al haber “arrodillado a Maduro”. Pero no solo por eso, es que este cuento se acabó.
Maduro contaba con sus lobistas y con Putin para convencer a Trump de que es un Al Asad tropical, el “hijo de Chávez y único hombre que puede garantizar la paz en Venezuela. No estuvo ni cerca, porque para ser Al Asad se necesita ser hijo de Hafez (el gran aperturista Sirio) es decir capitalista, proclive a la inversión extranjera, a la propiedad privada y exitoso económicamente y no un comunista bochornoso que esta llevando a Venezuela a la quiebra económica. Ya nadie cree que Maduro pueda gobernar y ya nadie piensa que hay alguien peor que Maduro. Efectivamente no lo hay. Por eso apenas logró que el Canciller ruso dijera que Maduro olía como Allende (Efe) y no pocos cercanos a Maduro dijeron que se inmolaría tal y como chillaba éste a la salida de Castro de Chile “Tendrán que acribillarme..” hasta en eso, se acribilló él solito. 
Nada le funcionó y la amenaza de los rusos es especial, porque no hay que olvidar que la oposición no gobernó Chile a la muerte de Allende. Los rusos saben mucho de fracasos, porque sobre todo el que mas gritaba en contra de la oposición, el que mas reprimía las marchas opositoras desde 1971, era el jefe de la Guarnición de Santiago de Chile y posterior jefe militar de la Zona de Excepción, cuando decían que “los fascistas” tenían “un plan orquestado para destruir el régimen democrático y el imperio de la Ley”, en fin el gran represor de la oposición era nada menos que general Augusto Pinochet. 
Por eso los rusos establecen la analogía. De nada le sirvió a Allende tener de ministros (Minería, Obras Publicas y Hacienda) a las cabezas militares de los tres componentes (que gritaban Patria o Muerte), cuando los tenientes y capitanes empezaron a rugir. De nada le valió a Allende constituir las “brigadas cívicas” “con funciones de policía popular” para amedrentar a la oposición, en lo que sonó el primer disparo militar. De nada le sirvió tampoco el llamado a la “mesa redonda” (dialogo) cada vez que la gente saltaba a las calles, para luego mentirles y no hacer nada de lo acordado. Así que los rusos, que saben de la historia revolucionaria y sobre todo de falsos revolucionarios tropicales, lo primero que conocen es que no hay general, ni padrinos militares del régimen que aguanten mucho, cuando los tenientes comienzan a presionar, porque su familia tiene hambre. Pero no amigos, no se trata de que los militares que mas chillan arengas sean los primeros siempre en voltearse, esto tampoco es la razón por la que este cuento se acabó.
Maduro contaba con Trump y con la C.I.A para asegurarse la solidaridad de la izquierda latinoamericana. Y solo se escuchó la voz de Evo Morales gritando que Trump quiere el petróleo venezolano mientras que Trump, brillándole los ojos le contestó con el récord de exportaciones de petróleo, habiéndose comido los recortes de la Opep (Forbes) y firmando un Oleoducto que terminará nada menos que frente a Citgo para terminar de barrer con el petróleo venezolano. Pero lo peor para Maduro no es solo el silencio de Washington, sino que sus 500 mil dólares tirados a la basura para chuparle medias en la toma de posesión, fueron contestados a los pocos días, con Lilian Tintori en el despacho Oval. Sus millones gastados en Lobby terminaron con Tillerson señalando a Maduro como un tiranuelo. No amigos, la CIA no salvara a la revolución bolivariana de su decadencia por merito propio, es la Izquierda de Allende, la Izquierda uruguaya, la izquierda mexicana y la izquierda mundial los que hablan de que Maduro, debe marcharse del poder. Pero tampoco es solo por eso, que este cuento se acabo.
Amigos, este cuento se acabó. Porque el pueblo no esta despertando de una pesadilla llamada chavismo, sino de un sueño. No fueron “buenas políticas del chavismo” sino una ilusión financiada por el petróleo, una irresponsabilidad gigantesca que sacó temporal y ficticiamente a millones de la pobreza. Pero como toda esa movilidad social, ese ascensor social no estaba garantizado por producción, ni por creación de trabajos, sino por una petrochequera tan temporal como los idiotas que firmaban los cheques, esa movilidad termina ahora convertida en una avalancha, un alud de pobres que caen, por efecto de la gravedad, a su rancho de piso de tierra de toda la vida. 
Pero el problema de antes del chavismo era nada en comparación al de Maduro, porque quien nace en una Fabela, no extraña su mansión. Bien lo dijo Lula da Silva “quien se acostumbró a comer lomito, ahora no quiere comer pellejo”. Quienes se acostumbraron a los subsidios masivos y que con un sueldo mínimo compraban dos cajas de whiskey hoy no pueden siquiera comprarse una botella de ron barato. Quienes comían todo importado y subvencionado, casi gratis, hoy hurgan en la basura. Quienes lograron viajar y obtener los dólares para vivir un mejor un año y darse algún lujo, hoy les ofrecen una bolsa de comida. Quienes pisaron los hoteles subvencionados, hoy tienen que volver a su letrina afuera de su casa con techo de zinc. Quienes abarrotaron las clínicas privadas, por la subvención de los seguros y los implementos quirúrgicos masivamente, hoy mueren de mengua en el desvencijado hospital de toda la vida. Quien pasó del rancho al apartamentico, sintiendo que había progresado, hoy vuelve a ver las caras sonrientes de sus viejos vecinos. Quien progresó del apartamentico a otro mejor, hoy debe cinco meses de condominio. Quien logró sacar a sus hijos a un Colegio privado, hoy les ve las caritas tratando de explicarles que deben volver atrás. Quien compró su carro subvencionadísimo, hoy no tiene como pagarle el repuesto y tiene que volver al destartalado autobús. En fin, los que mas creyeron en el chavismo, hoy saben que volvieron al pasado y están despertando con lagrimas en los ojos, pero de arrechera.
Y eso, es lo que esta pasando en las calles. Ya no son los jóvenes universitarios, ni la clase media. Hoy, hombro con hombro, hombros con hambre tiran piedras los de clase media junto a los pobres y si, junto a los exchavistas. Protestan los jóvenes y los mayores de clase media a su estilo en las autopistas, protestan en la tarde, luego del trabajo los obreros en las zonas populares, protestan los radicales de siempre enfrentados a la autoridad y ahora se han unido, los mas pobres y los depauperados que abren santamarías pero de polleras, carnicerías y abastos en las zonas populosas, buscando nada menos que comida en los pisos sin importar incluso, si mueren electrocutados.
Por eso no hacen falta medios de comunicación privados, cuando el gobierno se hace a si mismo su mala propaganda. Mientras las gente clama por comida y medicinas, el gobierno dice que el hambre de quienes la sufren, es mentira. Esta gente ha levantado una nueva barrera. Esto amigos, se acabó, porque frente al clamor generalizado de asistencia, un presidente y su entorno completamente divorciados de la realidad, bailan literal y alegremente frente a las miserias de su propio pueblo. Es la señal inequívoca de que el chavismo llegó a su fin y de la peor manera. La imagen de un presidente y su entorno, riendo y bailando salsa en medio de un panorama de hambre y falta de medicinas, es la imagen que demuestra que este cuento, se acabó

LUIS UGALDE La salida democrática





Está claro que la propuesta de justicia y felicidad del actual régimen ha fracasado irremediablemente y no tiene futuro. Lógicamente los maduristas no lo confiesan públicamente, pero están convencidos y lo sufren. Prolongar la agonía de este fracaso agrava la situación del gobierno, aumenta el dolor generalizado de los venezolanos y eleva el costo: Hoy las cosas están mucho peor que hace un año para los venezolanos todos y para el gobierno y dentro de un mes el sufrimiento será mayor. Los “revolucionarios” marxistas, aun en los casos en que llegan al poder por la vía electoral, se establecen para perpetuarse. No son “partidos burgueses” que aceptan la alternancia, la posibilidad de perder el gobierno y pasar a la oposición, recuperarse y volver. No así en la dictadura marxista. Llegados a este punto lo más sensato es buscar la salida democrática excepcional con el menor costo posible para toda la población, para los que están en el poder y los demócratas opositores que deben gobernar mañana y guiar la reconstrucción de la vida democrática política, social, económica y moral en sana convivencia hacia la sociedad que deseamos y necesitamos. Es de vida o muerte. El costo humano y material de la reconstrucción será tanto mayor cuanto más se prolongue esta agonía. Hace un tiempo el gobierno podía apelar - nacional e internacionalmente- a su legitimidad y la Fuerza Armada considerarse defensora de un gobierno democrático. Ahora los militares están obligados a defender a un gobierno dictatorial que anuló la AN resultante del voto soberano de los venezolanos, que viola la Constitución y somete al hambre, a la grave falta de medicinas, a la improductividad y a la cotidiana pérdida de valor de sus escasos ingresos. La mayoría ve que vivimos en el más corrupto reino de la ineficiencia, de la inseguridad y de la represión. Ya no es un gobierno civil con apoyo militar, sino un gobierno militar que reprime, cargando con todas las consecuencias de sus actuaciones delictivas. Por donde se mire nuestra tragedia nacional, hay que buscar un cambio democrático que es imposible sin una decisión predominante en la Fuerza Armada para el rescate de la democracia. No estamos ante elecciones normales en circunstancias normales. El gobierno no las permite, pues las sabe perdidas. Si las hubiere, el nuevo gobierno electo se enfrentaría a la inmediata necesidad de una “cirugía mayor”, para salvar a esta nación moribunda; lo que no podría hacer un gobierno electo en mayoría precaria y con fuerte oposición. Es imprescindible un gobierno de transición, de “salvación nacional” que abre un camino inequívocamente democrático y electoral con decisiones que requieren apoyo masivo y plural para relanzar la economía, sanear la inflada, corrupta e incapaz burocracia, recoger las armas de su actual posesión y uso malandrizado. Es indispensable el apoyo internacional rápido y efectivo. Sin todo esto, no hay salida democrática exitosa. Nada de esto será posible con generalitos, miopes, pequeños y corruptos, regodeándose en el disfrute de su botín. Tampoco con políticos sin visión, buscadores narcisistas que sueñan con su foto con banda presidencial. El chavismo originario e idealista -del que algo queda-, debe salir al encuentro de los millones de venezolanos a quienes se les ha arrebatado la comida, la salud, la seguridad y, lo que es peor, la dignidad y la esperanza. Es hora de tender puentes hacia aquellos con quienes ayer no queríamos hablar y de rechazar el falso y burlón discurso oficial dedicado a ocultar la realidad y la gravedad del enfermo. En las áreas fundamentales ya se sabe lo que hay que hacer, pero es imposible sin unión y sin encuentro con el otro, sin verdadera negociación de propuestas y decisiones concretas. Incluso con ese gobierno de transición, antes de la no lejana elección, hay que sanear y legitimar el CNE y el TSJ, hoy sumisas sirvientes del dictatorial Poder Ejecutivo. Ya es hora de hablar claramente y sin eufemismos de la salida democrática y de dar sin complejos pasos audaces, que no nos devuelvan a la nación enferma de 1992, sino a la producción creativa de una Venezuela con futuro y esperanza para todos. Estamos en una hora dramática que exige y busca en millones de la sociedad civil, en la Fuerza Armada, en el régimen y en la oposición, decididos y capaces demócratas. Hay una base constitucional firme y plural producto de la última masiva manifestación electoral democrática (6D 2015) que es la Asamblea Nacional. Aunque violada por la dictadura, tiene plena legitimidad de origen, y va al encuentro con el país entero con su nueva legitimidad de ejercicio y de conducción política en situación de emergencia excepcional. Así hemos visto a la dirigencia política en estos días; la misma que meses antes fue repudiada por su falta de unidad y de conducción responsable. Es la hora de quienes pueden tender puentes para salir de la actual agonía dictatorial y conducir a la población a un NUEVO GOBIERNO centrado en la reconstrucción democrática.

martes, 25 de abril de 2017

LUIS GRANADOS, La legitimación


Definitivamente la ruta opositora diseñada por algunas organizaciones partidista es previsible, el régimen les tiene tomado el pulso, conoce de sus debilidades y aspiraciones, es tan evidente que así lo demuestran los hechos políticos y electorales recientes, sobre todo estos últimos, que contando con el mayor respaldo popular, no se han hecho respetar ni accionar para el rescate de la democracia en el país, causando mayor desengaño y creciente padecimiento de la población. 

Lo Electoral se ha convertido en la única razón y objetivo a conseguir por parte de los jefes estos partidos, para supuestamente solucionar la profunda crisis institucional, política, social y económica que nos consume. Carecen de un nuevo Proyecto de Pais que oriente su lucha y estimule al soberano. Es decir, se  sigue terca y equivocadamente pensando, que el régimen al mejor estilo cubano, algún día, con supuesto apego a la “Constitución y Leyes”, convocara a elecciones de gobernadores en el 2017 y de Presidente en el 2018, y que además esta resignado a “PERDERLAS”. Nada más falso, pues esa convocatoria, solo será posible, cuando en el PSUV y el gobierno se tenga la certeza de no perderlas, contando como siempre con su oficina electoral del CNE, hoy más controlado que nunca, gracias a diputados opositores que con su inasistencia a la sesión correspondiente, impidieron la elección de una nueva directiva electoral… Y aquí no pasó nada!..

Adicionalmente, en ese propósito Electoral se acude sumisamente a legitimar el andamiaje partidista del país, ante un Ilegitimo régimen, que  de manera arbitraria y antidemocrática, al mejor estilo nicaragüense, decidirá a conveniencia  quienes serán legitimados y quienes no, proceso dilatado que le permite al régimen ganar tiempo y también a quienes equivocadamente en la oposición partidista, sin importar el sufrimiento nacional, solo enmarcan la solución de la crisis dentro del marco de sus aspiraciones electorales, cuando dicha crisis exige mucho mas de un simple maquillaje de cambio de un Mesías por otro. No.., exige de un GRAN CAMBIO!.. del modelo centralista, castrante y opresor vigente durante 207 años, por otro expresamente descentralizado desde la constitución, que entre otros muchos aspectos descentralice la Justicia, la Salud, la Vivienda, la Educación, quite poder al Presidente, reinstitucionalice la Fuerza Armada, privilegie los valores y principios ciudadanos y la honradez administrativa, contemple la doble vuelta electoral, reduzca el periodo presidencial, empodere a las Regiones y Municipios,  disponiendo de las autonomías y fortalezas económicas y legales necesarias para que planifiquen libremente su propio desarrollo y bienestar, 

En esta ruta legitimadora de los partidos, no es descabellado pensar que el régimen consiga, en algunos de los precandidatos opositores, a perfectos aliados para su fachada “electoral y democrática” ante el mundo. De hecho nadie entiende las posturas o declaraciones recientes de Manuel Rosales y Henry Falcón, que en línea con las de sus respectivas bancadas en la Asamblea Nacional, dan apoyo tácito al régimen en su agenda antidemocrática, incluso el mismo Allup señalo que el régimen tendría termino natural en el 2019, olvidando estos, la dramática situación que padecen millones de venezolanos. De manera que es lógico esperar que  sus partidos sean legitimados y esperar inciertamente la convocatoria a elecciones en el 17 o el 18. Habrase visto mayor ingenuidad, para no decir otra cosa?

De allí que cada vez toma mas vigencia y aceptación la propuesta que la ALIANZA NACIONAL CONSTITUYENTE viene haciendo a todos los venezolanos de asumir sin excepción el liderazgo soberano consagrado en el texto constitucional, artículos 5, 70, 347, 348, 349 y 350, para por iniciativa popular convocar a un Proceso Constituyente de Carácter Originario; para dar una solución efectiva, constitucional y democrática a la profunda crisis que padece la república, mediante esta herramienta que por su naturaleza constitucional reconoce el carácter supraconstitucional del poder originario y soberano de todos los venezolanos y señala adicionalmente la no INGERENCIA del poder constituido, valga decir CNE o TSJ etc. pues es un proceso auto regulado por el pueblo para darse una nueva Constitución, rescatar la  Democracia y reistitucionalizar la república, en otras palabras: Refundar la Republica.


Cercano está el momento en que no habrá poder alguno que evite que el pueblo soberano, empoderado, haciendo suyo y defendiendo en cualquier terreno la iniciativa constituyente, evite consagrar la nueva independencia y rescatar la patria de esta dictadura insolente que la agrede y entrega a oscuros intereses extranjeros, al terrorismo y narcotráfico.

Luis Granados
luisfgranados@gmail.com
@luisfgranados
Tachira-Venezuela



LUIS MANUEL AGUANA ¡Es el Poder Originario, estúpido!

¡Es el Poder Originario, estúpido!
Por Luis Manuel Aguana

La célebre frase “¡Es la economía, estúpido!” de James Carville, asesor demócrata de Bill Clinton, quedó para la historia como un recordatorio que lo evidente hace ganar o perder elecciones. Por eso he querido traerla del recuerdo en un intento de poner de relieve lo que hemos repetido hasta el cansancio a quien quiera escucharnos, y ahora se hace evidente con esa “sorpresita” Constituyente de Maduro el domingo pasado. Intentar negar la posibilidad Constituyente del régimen, como ya han salido a declarar algunos dirigentes políticos opositores, lamento decirlo, es una estupidez, de acuerdo a ese estándar internacional.

En un ejercicio de repetición pedagógica, tal y como hacían los viejos maestros de la escuela pública primaria de la provincia, insistiré otra vez como un mantra: “El Poder Constituyente Originario está por encima de los Poderes Constituidos”. En esto se basó Hugo Chávez para convocar la Constituyente de 1999 y destruir la Constitución de 1961; y es exactamente lo mismo de donde ahora se está agarrando Maduro en un último intento de aferrarse al Poder, al anunciar por segunda vez en su último programa televisivo del 23 de abril “Los domingos con Maduro” a “…un proceso popular constituyente, por la vía electoral, pacífica, para refundar la República a través de una Asamblea Nacional Constituyente popular” (ver Maduradas: Maduro propone Constituyente “para refundar la patria”, en  https://youtu.be/tbBpRt7YLKc).

Sin embargo quienes al parecer todavía no lo han entendido, después de estos largos 18 años de sufrimiento, ha sido la oposición oficial, quienes insisten en el contrasentido “primero salir de Maduro y después Constituyente” por la vía electoral, con todos los poderes secuestrados por el gobierno, sin acabar de entender ¡que el proceso constituyente mismo es el que debe renovar a los Poderes Públicos! (ver http://ticsddhh.blogspot.com/2017/04/y-ahora-la-ruta-constituyente-originaria.html).

Desde esta modesta tribuna he insistido muchísimas veces –y seguiré insistiendo- en que la vía constitucional más expedita para solucionar el problema creado en 1999 es volver sobre los pasos de ese concepto primario que se esbozó con la sentencia del 19 de enero de 1999, cuando la Corte Suprema de Justicia de entonces autorizó el Referendo Consultivo que dio paso a la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente (ver Sentencia del Magistrado Humberto La Roche del 19-01-1999 en http://tinyurl.com/k7buhzo): “Es inmanente a su naturaleza de poder soberano, ilimitado y principalmente originario (refiriéndose al Poder Originario), el no estar regulado por las normas jurídicas que hayan podido derivar de los poderes constituidos, aún cuando éstos ejerzan de manera extraordinaria la función constituyente.”

Esa sentencia fue la que estableció el principio fundamental que ahora aduce Maduro en su programa de televisión, quien en huida sorpresiva hacia adelante retoma el camino de su predecesor: “Chávez nos agarró y nos dijo “tenemos que impulsar un camino constituyente, por la vía electoral, pacifica, de los obreros, de los campesinos, de las amas de casa, de los estudiantes, una asamblea popular, obrera, campesina, juvenil y yo pienso -Chávez-tenemos que empujarlo a las elecciones”. Y esta misma sentencia de la extinta CSJ fue la que dio origen al Artículo 347 de la Constitución de 1999.

¿Y qué hace con eso la oposición? Ignorarlo olímpicamente, cuando ese es precisamente el fundamento de todo este berenjenal que tenemos en el país. ¿Cómo le explicamos a la gente y en especial a aquellos que se dicen dirigentes de la oposición, que eso mismo es lo que nos debe sacar del problema donde estamos metidos?

Si Maduro nos está anunciando que convocará a una Constituyente, es porque lo hará al estar constitucionalmente facultado para ello. ¡Cuántas veces nos han dicho lo que van a hacer! Incluso sus asesores cubanos parecen indicarle no hacerlo por la vía de un decreto del Presidente en Consejo de Ministros, como lo autoriza el Artículo 348, sino a través de un “proceso popular” convocado con unas firmas que Tiby puede conseguirle muy fácilmente con el ministerio electoral del régimen, donde ellos establecerían las reglas para la convocatoria. ¡Allí está el detalle!, como diría Cantinflas.

De esa manera podrían, por ejemplo, decir que solo pueden ser Constituyentes los miembros de los Consejos Comunales, o a quien ellos les de la gana, dejando afuera a los factores democráticos del país, porque es el Soberano quien establece las reglas. En opinión de un eminente constitucionalista venezolano, “…en esta oportunidad el régimen cuenta con un Juez Constitucional a su servicio (no amenazado como en 1998, sino controlado por el régimen) que dirá lo que el régimen quiera, por ejemplo, desde cómo y cuáles firmas se admitirán para el ejercicio constituyente, cuáles constituyentes se eligen y cuales se anulan, hasta declarar que la Asamblea Constituyente que se elija no será originaria y por tanto, no podrá afectar a los poderes constituidos (Ejecutivo, Judicial, Electoral y Ciudadano), excepto precisamente el Legislativo (la Asamblea Nacional), indicando que como no puede funcionar por el desacato en el cual se encuentra, será definitivamente barrida y sus funciones serán asumidas por la Asamblea Constituyente.”

Cualquier proceso electoral bajo este sistema perverso manejado por el CNE del régimen, estará por principio completamente viciado. Es por eso que el pueblo tiene toda la razón al exigirle a la MUD que no se pueden negociar elecciones para enfriar las calles, ni caer en la trampa del gobierno. De allí que debamos movilizarnos dando un paso adelante, cosa que a diferencia de nosotros, el gobierno siempre hace, al trazar antes que la oposición la línea de política que el país seguirá.

Y es por eso que también, incluso desde muchos años antes de existir la Alianza Nacional Constituyente, hemos insistido que es necesario el desconocimiento del régimen partiendo de la base conceptual misma que originó todo el proceso, el Poder Originario; recordándole permanentemente a la oposición que es ese mismo Poder Originario, quien debe establecer las Bases para su convocatoria e ir directamente a su llamado, desconociendo a los Poderes Constituidos, tal y como ahora está establecido constitucionalmente en el Artículo 350 de nuestra Carta Magna.

Dicho esto, la oposición ante ese llamado de Maduro debe aprestarse inmediatamente a un proceso masivo de recolección de firmas, estableciendo en ese camino las Bases para su convocatoria. Eso es lo que hemos sugerido insistentemente desde la Alianza Nacional Constituyente, proponiendo una Planilla de Recolección de Firmas atada a unas Bases Constituyentes fijadas de convocatoria del pueblo. Recoger  8, 9, 10  millones de manifestaciones de voluntad, cancelaría de facto este nuevo intento del régimen y lo obligaría a reconocer al Poder Originario por mayoría aplastante, dándole así una cucharada de su propia medicina de 1999. Desde la ANC hemos puesto a la disposición de la oposición democrática el desarrollo conceptual que hemos realizado en todos estos años para acometer esa tarea. Es un trabajo perfectible que podemos revisar sin mezquindades para iniciar ese esfuerzo urgente e inmediatamente.

La oposición difícilmente podrá negarse a una convocatoria constituyente del régimen –de hecho si la quiere la impondrá-, porque es de principio constitucional, y a la vez “una solución electoral”, tal y como la piden todos los países del mundo, en especial los de la OEA. Pero es una convocatoria tramposa desde el Poder Constituido. Por eso es que debemos demostrarle a Venezuela y al mundo, dando un paso hacia adelante, que somos la mayoría que decimos ser, recogiendo las manifestaciones de voluntad del Poder Constituyente Originario que establece la Constitución, y que están por encima del Poder Constituido, desconociendo al mismo tiempo a Maduro y sus poderes corrompidos. Eso es lo que nos garantizará, no solo la salida del régimen, sino una transición en paz y en democracia, aunque parezca que lo evidente no es lo importante, como lo sigue siendo la economía en la célebre frase de James Carville…

Caracas, 25 de Abril de 2017

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EDDIE RAMÍREZ S Dignidad versus bellaquería

                                                                                                         
Los asesinatos, torturas y otros atropellos del régimen han aflorado  los mejores valores de los venezolanos, pero también  los peores antivalores. Es motivo de orgullo contar con compatriotas con dignidad, como la señora Tianamen, con la joven que con un pañuelo con nuestro tricolor recoge  una lacrimógena para devolvérsela a los chacales, con el flaco  que sube desnudo a una tanqueta y con  el joven que cuatro en mano soporta con estoicismo la agresión. Ellos representan lo afirmativo venezolano, como diría don Augusto Mijares, quien escribió que ¨ Figuras siniestras o grotescas se agitan ante las candilejas y acaparan la atención pública; pero siempre un mártir, un héroe o un pensador iluminan el fondo y dejan para la posteridad su testimonio de bondad, de desinterés y de justicia¨.
María José   tuvo el valor de impedir el paso de una tanqueta, gesto que hizo recordar al chino que se enfrentó a un tanque en la plaza Tianamen. Desafió  sola a los atropelladores del pueblo. ¿Qué pretendió esta señora  descendiente de esos  valiosos inmigrantes portugueses a quienes debemos gran parte de nuestro desarrollo como país? Solo aspiraba, y lo logró, llamar la atención del mundo sobre las violaciones a la Constitución  venezolana. Mientras María José lucha por la libertad, otras mujeres  como  las fanáticas periodistas   Blanca Ekhout,  Tania Díaz y Maripili Hernández  avalan  que el régimen restrinja la libertad de expresión y establezca una casi hegemonía comunicacional; y una profesora universitaria como Carmen Zuleta de Merchán dicta desde la Sala Constitucional sentencias que violan la Carta Magna. Las cuatro citadas representan los antivalores, lo negativo venezolano.  
La foto de la joven no identificada, que intrépidamente   devuelve una bomba lacrimógena a los guardias nacionales  es una clara evidencia de que la sociedad venezolana no se doblega ante la dictadura. Se expuso al efecto nocivo de  esas armas químicas y a que le dispararan solo porque desea un mejor país. Mientras tanto, otras mujeres como Iris Varela  y    Carmen Meléndez      aceptan que la Guardia Nacional y la Policía Nacional disparen lacrimógenas vencidas que, como ha expuesto la química  Mónica Kraute, causan daño a la salud. Según denuncia de esta profesora de la Universidad Simón Bolívar, las lacrimógenas producidas en Venezuela por CAVIM no tienen fecha de elaboración, ni  de caducidad, como es  requerido internacionalmente. Las producidas en Brasil sí las indican, comprobándose que varios lotes usados están vencidos. 
El flaco Hans se desnudó para indicarle a los esbirros que no estaba armado. Ofreció  su cuerpo a los perdigones y lacrimógenas solo para decirle al mundo que quienes tienen las armas son los cuerpos represivos del Estado y los paramilitares rojos amparados  por la Guardia y por la Policía.  Mientras tanto, un Jorge Rodríguez,   que ni como siquiatra ha logrado aplacar el odio por el trauma del asesinato de su padre, dispara amenazas a   cualquiera que no comulgue con su pérfida revolución y El Aissami no solo arma a los paramilitares, sino que miente constantemente.   
El joven que aparece tocando cuatro en medio de una nube de lacrimógenas simboliza  la Venezuela que, a pesar de las  penurias, sigue siendo alegre y le canta a la vida y a la libertad. Qué diferencia con otros jóvenes como  Héctor Rodríguez y Ricardo Sánchez, quienes no pierden la oportunidad de alabar al régimen dictatorial. 
Para desgracia del cobarde y soez Maduro, hoy los celulares de cualquier ciudadano y las cámaras de valientes periodistas ponen  todos los días al descubierto los atropellos de la Guardia Nacional, de la Policía Nacional y de sus aliados los paramilitares rojos. No importa lo que declaren los espernibles generales Padrino López y  Reverol  y el pithecanthropus  Diosdado.  El mundo conoce quiénes son los violentos. No podrán eludir su responsabilidad, así como como tampoco el  general  Antonio Benavides, Comandante de la Guardia Nacional  y  el general  Alfredo Pérez Ampueda, Comandante de la Policía Nacional. El caso del general Gustavo González López es aún más grave, ya que abundan las denuncias de torturas en el Sebin; las más recientes fueron aplicadas a los morochos José Francisco y Francisco Alejandro Sánchez, tal como ha denunciado su padre. La historia y la justicia  condenarán a estos violadores de los derechos humanos. Los venezolanos dignos son más que los bellacos.   
Como (había) en botica Continúan los accidentes en la Pdvsa roja y la producción está en solo 1.972.000 barriles por día, lo cual representa un 6,1% de la producción OPEP y algo más del 2% de la producción mundial. A pesar de estas cifras, los fanáticos rojos insisten en que el ¨imperio¨ quiere invadirnos para apoderarse de nuestro petróleo. Se niegan a reconocer  que los Estados Unidos ya no necesitan nuestro crudo.  Maduro sigue amenazando con encarcelar a José Guerra y a Tomás Guanipa, cuyos únicos delitos son  denunciar los atropellos y la crisis económica. Es muy probable que  sea Maduro quien termine entre rejas  ¡ No más prisioneros políticos, ni exiliados!  
eddiearamirez@hotmail.com    25/04/17 . Enviado a Noticiero Digital y Runrunes


lunes, 24 de abril de 2017

DESDE EL PUENTE Oswaldo Álvarez Paz



SOBRE EL RESPETO
La intervención de Maduro el domingo pasado en su programa televisivo fue un canto a la mediocridad. Esa amenaza indeterminada es una grave acusación en su contra realizada por él mismo. ¡Claro que sabemos de qué es capaz de hacer y hasta adonde está dispuesto a llegar! Por supuesto no se trata de nada positivo, ni útil, para la nación venezolana. De un tipo que ha violentado la Constitución, liquidado el ordenamiento jurídico existente, desconocido la necesaria separación de los poderes públicos al desconocer la Asamblea Nacional, atentado contra necesidades elementales como la salud, la alimentación y la seguridad de las personas y de los bienes, podemos esperar cualquier cosa  negativa. Ninguna positiva. La gente le perdió un respeto perdido por él mismo en su desesperación.
Las múltiples manifestaciones de rechazo al régimen concretadas a lo largo y ancho de toda Venezuela y en las principales ciudades del mundo, hablan por sí solas. Los ciudadanos respetan a las autoridades sólo al estar convencidos que quienes gobiernan también lo respetan. Cuando se pierde el respeto la nación se coloca en situación altamente peligrosa. El régimen consume sus energías tratando de reprimir una conspiración subversiva absolutamente irreal. Copiando una figura de Julián Marías, utilizada en otras circunstancias, Maduro está como el profesor carente de autoridad intelectual y  moral. Como nadie le para se siente obligado a amenazar y sancionar. Progresivamente hemos desembocado en un régimen totalitario. Para quienes lo dirigen ya no es posible el arrepentimiento, ni el propósito de enmienda.
El alto gobierno vive en medio de una espantosa inseguridad. Todos son enemigos, empezando por quienes están a su alrededor y, por supuesto, se sienten acechados por conspiradores propios y extraños.
Jamás imaginamos que podríamos llegar a esto en pleno siglo XXI, pero nunca es tarde para reaccionar en la dirección correcta. Los sectores democráticos venezolanos lo están haciendo. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con los encantadores de serpientes para evitar obstáculos graves en la lucha por la libertad. La batallas de hoy son pensando en el futuro que ya empezó y no en un ayer que no volverá jamás.
En estos días debemos insistir en cosas dichas en múltiples oportunidades. Lo electoral es un instrumento de la democracia, pero no es el único y ni siquiera el más importante. No hay derecho a caer en trampas calculadas con ofertas desde la cúpula para supuestamente hacer elecciones regionales o convocar a una constituyente con la mancha manipuladora de quien la convoca. No se trata de eso. Queremos un cambio integral de régimen para ir, entonces sí, a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria que dirija la reconstitución institucional de la República en lo político, en lo económico y en lo social.
Lunes, 24 de abril de 2017
@osalpaz