sábado, 8 de abril de 2017

A CAMBIO DE LA SOBERANÍA NACIONAL Y LA ENTREGA DE VENEZUELA EN CRÉDITOS IMPAGABLES

China sustituye a Rusia
 como principal proveedor de armas
 a Venezuela

Probablemente el cambio se debe los mayores créditos que Pekín y al desengaño venezolano por algunos compromisos no cumplidos por Moscú


Unos soldados del Ejército venezolano participan en una parada militar
Unos soldados del Ejército venezolano participan en una parada militar  - EFE

Nicolás Maduro ha convertido a China en principal proveedor de armas de Venezuela, por delante de Rusia, que fue el mayor suministrador durante la era de Hugo Chávez. Después de comprar material militar a diversos países, entre ellos Cuba, del que adquirió 400.000 minas antipersona y antitanque, en la segunda parte de su presidencia Chávez se giró especialmente hacia Rusia. Entre 2009 y 2013, el 66 por ciento de las armas llegadas a Venezuela procedían de ese país, que hasta la muerte de Chávez completó una factura que pudo alcanzar los 13.000 millones de dólares.
Desde 2013, sin embargo, los mayores contratos de equipos militares corresponden a China. Ese año, Pekin llegó a firmar la entrega de doce sistemas de armamento, y en 2014 fueron otros diez, de acuerdo con el cómputo realizado por la organización no gubernamental Control Ciudadano. Aunque luego la crisis económica ha obligado a reducir la adquisición de armas, en 2016 volvieron a aumentar las compras a China. Su cuantificación resulta difícil por el secretismo con que el Gobierno suscribe los acuerdos, sin supervisión del Parlamento.
Se cree que el cambio de China por Rusia tuvo que ver con los mayores créditos que Pekín comenzó a dar a Caracas y con el desengaño venezolano por algunos compromisos no cumplidos por Moscú respecto a convenios firmados. Tal fue el caso de retrasos en la construcción de una planta en Venezuela para producir fusiles de asalto AK 103.

Los Kalashnikov de Freddy Bernal contra las manifestaciones de ciudadanos


A pesar de esos retrasos, no obstante, las Fuerzas Armadas ya hace tiempo que pudieron equiparse con Kalashnikov comprados a Rusia. Precisamente el cambio de fusil ha generado controversia sobre el destino de los antiguos FN FAL, de fabricación belga, que fue el armamento orgánico de los militares venezolanos durante 50 años. El Gobierno de Chávez decidió sustituir paulatinamente ese arma por los AK103. El viejo FAL solo se usa en ciertos cuerpos de seguridad y policía.
La oposición ha mostrado inquietud por la falta de noticias sobre la inutilización de los antiguos fusiles, algo que era requerido por la normativa gubernamental pero que haya sucedido a gran escala. En los últimos años, como hace notar el informe de Control Ciudadano, las Fuerzas Armadas han recurrido también a antiguos proveedores occidentales para conseguir determinados suministros, como EE.UU., Holanda y Austria, países a los que han comprado aviones de transporte, embarcaciones guardacostas y aviones de entrenamiento.
No ha ocurrido así en el caso de España, país con el que Chávez suscribió dos convenios 2005. Uno por el que Navantia construyó varios buques destinados a la Armada venezolana, y otro por el que EADS iba a suministrar una docena de aviones, pero que finalmente no pudo llevarse a cabo por objeciones de Estados Unidos sobre transferencia de tecnología.
Después España se convirtió en el primer suministrador de materiales antimotines, pero a raíz de la represión gubernamental de las masivas protestas de 2014, en las que se registraron una cuarentena de muertos, el Gobierno español prohibió la exportación de esos materiales a Venezuela.

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