domingo, 4 de diciembre de 2016

DESDE EL PUENTE Oswaldo Álvarez Paz



DICIEMBRE INQUIETANTE

Nunca antes el mes de diciembre había llegado en medio de tantas certezas negativas e incertidumbres sobre la Navidad y la inminente llegada del 2017. Lo cierto es que todos los males están sobre diagnosticados. Esto incluye los recientes acontecimientos como los espantosos asesinatos de Barlovento y la prisión arbitraria de un médico cirujano y un empleado hospitalario, por el terrible delito de aceptar la ayuda humanitaria de equipos y materiales entregados por Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López. Insólito, a pesar de que en este momento llegan noticias de que fueron liberados de los calabozos del Helicoide.
También está el lío de Credicard y la detención de sus directivos fundamentales. Según el régimen es parte de la conspiración internacional con la cooperación de la MUD las enormes fallas existentes en los puntos de cuenta, en cajeros y, en fin, en todo lo que de alguna manera depende del desastre en que han convertido la CANTV y sus servicios básicos.
Todo lo demás es tan conocido que no perderemos tiempo repitiendo lo que el ciudadano común sufre a diario. La convicción general es que esto no debe ni puede continuar. Llegó la hora del esfuerzo superior para lograr el cambio de régimen que se iniciará con la salida de Maduro del cargo que ilegítimamente detenta. La responsabilidad es todos cuantos creemos en la Libertad y en los principios fundamentales de la democracia. No debe haber concesiones, ni actitudes débiles o sospechosas, frente a esta pandilla hamponil dispuesta a todo para mantenerse en el poder.
Siempre habrá Venezuela sirvió de título a un memorable libro de Miguel Ángel Capriles publicado hace varias décadas atrás. Pero no queremos esta Venezuela empobrecida, torturada y saqueada, sin instituciones fundamentales que funcionen adecuadamente, carente de un ordenamiento jurídico sabio y estable que regule la vida en sociedad y las relaciones de las personas naturales y jurídicas entre sí y con el estado-gobierno. Este régimen mató el Derecho y se guía, exclusivamente, por sus caprichos, intereses perversos o por lo que va quedando de un socialismo comunistoide probadamente fracasado en el mundo y entre nosotros.
Pero no basta con decir las cosas, ni siquiera con sufrirlas. El liderazgo político, económico y social de los demócratas tiene que hacer más y profundizar la lucha unificando el objetivo de cambio y la argumentación para lograrlo.
Esos demócratas están tanto en el mundo civil como en el militar. La disposición de lucha final existe. Se espera por la decidida acción de una dirigencia que ya ha perdido mucho tiempo y desperdiciada múltiples oportunidades. Oído a los mensajes de la Conferencia Episcopal y de algunos de sus voceros más destacados.
Lunes, 5 de diciembre de 2016

@osalpaz

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