viernes, 11 de noviembre de 2016

LEOPOLDO LÓPEZ GIL Las tres Venezuelas

El Nacional 11 de Noviembre

Ganó Donald Trump… hay que revisar las razones que produjeron tan inesperado triunfo en Estados Unidos.
La primera e importante de las razones es la discrepancia entre el voto popular y el voto electoral. Se consolida un modelo constitucional que evita la supremacía de los estados más poblados y primordialmente urbanos sobre las mayorías rurales.
Luego existe una desconexión del aparato político con la realidad de sus representados. No debemos dejar fuera los yerros de los analistas, desaciertos de las encuestas ni desestimar los análisis académicos que nos enseñan que existe otro bando en la política, un sector integrado por aquellos que están en los partidos.
No se consideró “la mayoría silente”, definición de Richard Nixon, esos que no protestan, que no hacen ruido, pero sufren la desatención. Son quienes perciben que los que gobiernan, no satisfacen sus aspiraciones. Son los aguantadores de las calamidades, los frustrados de cada día hasta que son consultados en los comicios.
Esto permite reflexionar sobre las circunstancias venezolanas: a manera de señuelo político, el régimen que se empeña en evitar la consulta electoral ofrece la alternativa de una mesa de diálogo, que en teoría representa el país. Ignora a la tercera Venezuela, ausente de ese coloquio. Ese país que no tiene ni una mesa para comer. Son esos ciudadanos quienes forman la gran mayoría, los ignorados, los que hoy han dejado de ser la mayoría silente para convertirse en indignados. 
Angustia pensar que la tragedia venezolana sea el conflicto entre dos minorías extremas que ignorando al tercer grupo la han convertido en víctima. La voluntad colectiva se ignora. Una parte está empeñada en gobernar con el modelo fracasado y la otra sufre la penitencia de pecados del pasado. 
No se trata de desestimar la validez del diálogo necesario en las democracias, pero para que sea legítimo debe integrar a la nación en todas sus partes. Tampoco valdrá la represión de la fuerza pública como respuesta.
La tercera Venezuela espera que se tome en cuenta, que se descentralice la atención de los promotores y predicadores políticos nacionales e internacionales para salir de la oscuridad en que lo ha hundido la desesperanza. Esperemos que alguien tome en cuenta esa parte de la patria y no sea solo víctima de la rivalidad de “hunos y hotros”.

No hay comentarios: