domingo, 7 de febrero de 2016

DESDE EL PUENTE Oswaldo Álvarez Paz



REFLEXIONES PARA LA ACCIÓN
Se fue el carnaval. Triste. Sin mayores celebraciones, inconcebibles para un pueblo sumido en la mayor de las tragedias sufridas a lo largo de la historia contemporánea. No me refiero sólo a lo institucional, sino y fundamentalmente, a la situación de las personas naturales y jurídicas, a las familias y a las dificultades para poder conseguir o mantener un trabajo estable y más o menos bien remunerado. Palabras y más palabras. Estupideces y necedades al por mayor por parte de un régimen agotado, en terapia intensiva. Trata de eludir su enorme responsabilidad señalando a otros, a quienes podrían tener en sus manos la respuesta eficiente e inmediata para las necesidades básicas del país.
Me refiero a la oposición mayoritaria en la Asamblea Nacional, poder básico del estado para controlar, fiscalizar y legislar de manera correcta y oportuna. Pero más que a ellos que están cumpliendo bien a un mes del inicio de sus funciones, quiero invitar a la acción directa a todos los demás sectores de la vida pública y privada de la Nación. A los empresarios de la ciudad y del campo y a sus órganos de representación. A los colegios profesionales y a sus miembros, a todas las universidades del país, a las Iglesias y en especial a la Conferencia Episcopal Venezolana, a las Organizaciones No Gubernamentales conocidas como ONG´s que con su constante accionar han ayudado a mantener viva la esperanza de la gente en un futuro mejor. En este inicio de la Cuaresma, también enviamos unas palabras llenas de comprensión y ánimo a los millones de decepcionados que encandilados por el estilo de Chávez sienten ahora la decepción provocada por la probada incapacidad y el estilo de la dupla Maduro-Cabello que dirige al alto gobierno. La invitación es para que trabajemos todos juntos por el cambio que Venezuela necesita sin demora. Las soluciones a los problemas existen. También los hombres y mujeres capaces de hacerlas realidad a corto y mediano plazo. Lo imperdonable sería perder este tiempo valioso e irrepetible.
A todos debemos recordar que lo electoral es importante en el sistema democrático, pero no es lo único y ni siquiera lo más importante. Se trata de la existencia misma de la República, de principios y valores que estamos obligados a sostener y defender frente a la arremetida de los bárbaros más caros del mundo. Ya están sin dinero, sin prestigio y cuestionados hasta por muchos de sus seguidores más cercanos.  Es la hora.
@osalpaz
Lunes, 8 de febrero de 2016


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