jueves, 24 de diciembre de 2015

EDDIE RAMÍREZ S. Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura


                                                    
Solo a un fanático y adulante  rojo como el general Padrino López puede tener  el descaro de declarar que en  ¨Venezuela  hay exceso de democracia¨.
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En Venezuela hay exceso de totalitarismo  y de sinvergüenzura.  Solo a un fanático y adulante  rojo como el general Padrino López puede tener  el descaro de declarar que en  ¨Venezuela  hay exceso de democracia¨.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura son las declaraciones del presidente de facto de ¨ganar como sea¨, ¨hubo un golpe electoral. ¨nosotros vamos a cambiar esta situación y no le vamos a permitir a la derecha que consolide su voto electoral¨, ¨vamos a investigar por qué hubo millón y medio de votos nulos,  que se determine la verdad y se tomen los correctivos constitucionales¨.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura  se evidencia en la decisión del inquilino de Miraflores   de ordenar al Trucutu presidente de la moribunda Asamblea Nacional y a los diputados  rojos  designar inconstitucionalmente a 13 magistrados principales y 21 suplentes del Tribunal Supremo de Justicia, así como con la instalación de un espurio Parlamento Comunal . 
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura son las declaraciones del general Motta Domínguez, ministro dela Corporación Eléctrica,  de que ¨todo el que sea escuálido, ¡  pa fuera de la Corporación! ¨. Motta quiere sacar a quienes no piensan torvamente como él, en lugar de llevar a juicio los corruptos que vendieron plantas eléctricas con sobreprecio.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura  fue la orden   dada  a su personal  por   José Miguel Montañez, gerente de la Aduana del aeropuerto de La Chinita, de tomar foto a la papeleta de votación para demostrar que votaron por los rojos.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura fue el llamado de Tarek El Aissami a los rojos para que impidan la instalación de la nueva Asamblea Nacional.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura  es que el presidente del Instituto Venezolano de los   Seguros Sociales  sostenga que en los hospitales hay suficientes insumos, mientras que la directora del hospital del Seguro  en Puerto Ordaz  ordena  al personal a no descartar  agujas y tubos   endotraqueales ¨ya que los mismos se encuentran en escases¨. Al parecer también tienen escasez de diccionarios.  
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura es que Eulogio Del Pino, presidente de Pdvsa, emita un comunicado denunciando que ¨hay una campaña de desprestigio internacional a través de medios de comunicación ¨ en contra de la empresa. Del Pino obvia el caso de Illarramendi con el manejo del Fondo de jubilación de los trabajadores, en el cual hubo complicidad de empleados de alto nivel de Pdvsa. Tampoco menciona el caso del empresario Roberto Rincón, supuestamente acusado en los Estados Unidos de dar comisiones millonarias a gerentes de Pdvsa para ganar licitaciones. También se olvida del sobreprecio de contratación de la plataforma de perforación semisumergible  Aban Pearl, que se hundió sin perforar un centímetro.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura  la de los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que aceptaron jubilarse un año antes para que la actual Asamblea designara a nuevos Magistrados igualmente incondicionales a los rojos.
Exceso de totalitarismo y de sinvergüenzura la de los 13 Magistrados principales y 21 suplentes que aceptaron ser designados en el TSJ violando la Constitución.
Para todos los que  en los últimos años han estado apoyando sinvergüenzuras, además de la acción que pueda interponerse ante tribunales que en algún momento aspiramos sean honestos, debería existir sanciones morales. Por ejemplo, en la sede    del Consejo Nacional Electoral  se deberían colocar dos placas. Una con los nombres de los rectores honestos como     los   que no avalaron el fraude de Pérez Jiménez en 1952 y al lado otra con los sinvergüenzas que aceptaron cambiar los resultados. En esta última tienen cabida los actuales rectores que permiten el ventajismo electoral del régimen. En el TSJ podría haber también dos placas, unos con jueces honestos como los integrantes de la Corte en lo Contencioso Administrativa y de la juez Affiuni y otros  que  no se doblegaron al régimen y una con quienes integran la actual Sala Constitucional, además de otros casos de jueces que han atropellado la justicia. Igualmente en la Contraloría, Fiscalía y Defensoría del Pueblo. Algunos dirán que es someterlos al escarnio público, pero es lo que merecen por el daño ocasionado. ¡ No más prisioneros políticos, ni exiliados!
PD: El contenido de este artículo no debería coincidir con la Navidad, en la cual todos deberíamos sumarnos a una campaña por el entendimiento y concordia entre los venezolanos, pero   es demasiado el abuso de Maduro y sus acólitos. Feliz Navidad para quienes tienen buena voluntad y  respetan el derecho de los demás.


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