domingo, 9 de agosto de 2015

Carlos M. Montenegro Animas de Purgatorio


Las “Pin Up Girls”


Todo empezó realmente a  principios del siglo pasado, en una sociedad cuyas estrictas reglas de comportamiento consideraban la sexualidad como algo que debía ser reprimido, ocultado o censurado.


Al menos desde las primeras décadas de 1900, las imágenes pintadas de chicas seductoras y sonrientes en poses ingenuas, y al mismo tiempo sugestivamente provocativas, según la época, fueron publicadas con gran éxito en periódicos, revistas, postales, litografías y carteles publicitarios. Desde 1941, a las ilustraciones o fotografías de estas tentadoras chicas se las conoce con el término inglés pin-up y a las modelos como pin-up girls. El aspecto de estas pinturas y fotografías han ido cambiando con el tiempo; en el siglo XIX eran dibujos que transmitían la imagen de una mujer independiente y segura, mientras que en el siglo XX comienzan a realizarse unas ilustraciones en las que la mujer se convierte en un objeto sexual provocador, aunque nunca pornográfico. La técnica de la pintura rociada con aerógrafo ha sido una de las más utilizadas por los artistas del género para este tipo de pinturas por sus ventajas para recrear la fina piel de las modelos.
Aunque en algún momento se consideraron incluso como pornografía, las pin-up girls rara vez aparecían sin ropa, aunque sí en trajes de baño, corsés, pantalones cortos y otras prendas insinuantes; se trataba de sugerir más que de enseñar. Otra de las características era su ingenuidad y alegría, pero con guiños reconociendo estar haciendo una travesura.
El  hecho de que una mujer mostrara en público los tobillos era  prácticamente un escándalo. El género “pin up” heredó su picardía del "burlesque" europeo y el “vaudeville” norteamericano del siglo XIX, en el que se mostraban bellas y audaces mujeres, que de esa forma se saltaban las reglas de la época, logrando que fuera considerado un tipo de arte más. Es en este momento cuando surgen las primeras precursoras de las pin-up de la mano del ilustrador  Charles D. Gibson (Massachusetts 1867-Nueva York 1944) creador de las “Gibson Girls”, que con su sutil visión del momento se convirtieron en el arquetipo de la belleza femenina norteamericana en aquella aburrida y pacata era victoriana; “sus chicas” fueron las indudables antecesoras de las “pin up” contemporáneas.
En los años 20, con una sociedad ya mas liberada, algunas novelas incorporaban en sus páginas dibujos eróticos de corte suave en las cuales el movimiento pin-up comienza a tomar una forma más definida, y a principios de los 30, George Petty (1894-1975) -- considerado el padre de las pin up girls -- ilustraba ya calendarios con chicas en sugerentes paños menores que adornaron los garajes de medio mundo. Es en esta década cuando la revista "Esquire" comienza a publicar regularmente dibujos de múltiples artistas.
Pero es en la década de los 40 cuando este fenómeno llega a su auge. Sus fotos y dibujos se encontraban en todas partes: comics (Betty boop), papel tapiz, encendedores Zippo, en los “lockers” de los soldados, talleres mecánicos, dormitorios de los adolescentes, e incluso los aviadores de la época dibujaban chicas en el fuselaje de sus aviones de combate (el bombardero B-29 Enola Gay que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima en 1945 lucía una pin up pintada en su fuselaje). Al finalizar la II Guerra Mundial aquellas ilustraciones eran ya valoradas como una nueva forma de arte, en la que el pintor estadounidense Gil Elvgren (1914-1989) pudo demostrar su talento convirtiéndose en el más exitoso ilustrador de pin up girls de todos.
Las actrices de cine empezaron a posar imitando ese estilo, y sus fotos se distribuían generosamente entre los soldados cuando aquellas pin up de carne y hueso los visitaban durante la II Guerra Mundial en los frentes de guerra para levantarles la moral, entre otras cosas, contribuyendo a acrecentar aún más la popularidad de las pin-up pintadas. Eran nada menos que Rita Hayworth, Betty Grable, Mae West, Ava Gardner, Kim Novak y cómo no, Marilyn Monroe entre un largo desfile de bellezas universales.
Las pin-up girls posteriores a los años 60 mostraban una apariencia menos ingenua que sus predecesoras, y aunque siempre inspirándose en esta estética de los años 40 y 50, añadieron nuevas propuestas de estilo a su “look”. Las claves del vestuario siguieron siendo las mismas: faldas de tubo, cinturas altas y marcadas, shorts, corpiños, ligueros, escotes… como siempre, se trataba de ser sensuales resaltando las formas femeninas. En cuanto al rostro: labios rojos, flequillos perfectos y ojos con rabillos delineados para conseguir miradas dignas de ‘admirar’ y producir deseo.
También en los 50 y 60 el género sufrió otra evolución, derivando hacia las revistas gráficas, como Playboy o Pent House, que incluían en sus páginas reportajes con fotografías, aún más atrevidas, y que pronto lograron una enorme aceptación internacionalmente. En este período aparece una nueva tendencia: el fetichismo y el sadomasoquismo sugerido entran en escena, dándole un carácter más obscuro al género. Clara exponente de esta tendencia es la mítica Betty Page que con su estilo osado, dio  nuevos e inquietantes aires a este movimiento.
A partir de los años 70, el estilo pin-up comienza su declive, absorbido por una sobresaturación de los mercados con contenidos eróticos más fuertes y explícitos; pero en la década del 90, con la llegada del Internet, hubo un resurgimiento del interés por las imágenes de este tipo de arte, que actualmente se está convirtiendo en una tendencia no solo artística, sino en un estilo de moda que muchas chicas empiezan a seguir. La aparición de la telefonía móvil de última generación, con cámaras incorporadas de excelente definición y que envían fotos al instante, ha generado intempestivamente los llamados “selfies”, moda que puede destapar la caja de los truenos, ya que en los mismos “todo cabe”, sin que se sepa muy bien donde irá a terminar la cosa.
Sin embargo el encanto y atractivo naif de las pin up será irrepetible.
He colocado un “link”* que al abrirlo, a los que no conocen esa sutil forma de arte pícaro, van a entenderlo rápidamente, por aquello de que “una imagen vale más que…”. Los jóvenes de entonces debieron estar encantados “cogiendo picón”.
Nota. El jueves 5 de agosto pasado se cumplieron 53 años de la muerte de Marilyn Monroe, tal vez una de las más bellas pin up. En su homenaje me he permitido encabezar este artículo con su insinuante imagen.

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