viernes, 27 de febrero de 2015

GLORIA CUENCA. Transición y Golpes



¨Dime de que presumes y te diré de qué careces¨ refrán  comun y revelador. En efecto, está gente  se presenta como demócratas y, sin embargo pasaron  su vida conspirando. Ahora se escandalizan porque se  pide la renuncia y se habla de transición.  Pusieron en práctica todas las normas que se requieren para ejecutar un ¨coup d ëtat¨.  
Dos intentos de golpe de estado y, en ambos   fracasaron. Aprovecharon nuestra democracia representativa, amén de  la ignorancia y la ingenuidad, de nuestro pueblo, para ir a  elecciones, con defectos, pero se respetaban los resultados. Decididos a acabar con muchos de los logros alcanzados: la alternabilidad, en primer lugar. La intención fue clara para  destruir la institucionalidad.Transcurridos 16 años, tres lustros y algo más, al fin, el país entero descubrió, conoce, sufre la realidad del modelo deprestigiado e inservible del llamado ¨socialismo del siglo XXI¨, también conocido como comunismo, dicho por Fidel Castro. Para congoja de los ciegos y negados a ver la historia, se trata del terrible, socialismo real. Frente a un documento escrito y divulgado sin hipocresías de ningún tipo, pierden la cordura. ¿Quieren atemorizarnos? Lo sentimos mucho, ya no lo logran. Lo que dan es lástima al observar los errores que cometen y la ignorancia con la que manejan la situación. Les informamos: sí, no nos gusta este régimen, sí, creemos que han acabado con el país o pretenden hacerlo, si, creemos que debe renunciar.
 ¿Es un delito pedir la renuncia de alguien? ¿Qué clase de soberbia es esa? 
Todos, entiéndase bien, todos tenemos el derecho de pedirle a cualquier funcionario que renuncie. También el funcionario puede aceptar la petición o negarse. Está en su derecho. Nosotros, los que los adversamos, no podemos ser obligados a que nos guste, simpatice o agrade, quien representa el totalitarismo, la ruina, la falta de libertades, la prisión de los mejores, la persecución política, la escasez, la crisis de la salud, entre otras formas represivas y fuera de contexto  en esta segunda década del siglo XXI. Insisto, dan pena ajena. Creo que, en su obnubilación por el poder y el dinero, no se dan cuenta de la verdadera dimensión de los desastres que cometen y del escándalo mundial que han provocado. Lo de Leopoldo López había trasgredido los límites de la legalidad, lo del Alcalde Ledezma le ha dado la vuelta al mundo y ahora, están desnudos, como el rey.

No hay comentarios: