sábado, 30 de agosto de 2014

EDDIE RAMÍREZ S. Nacimiento, auge y caída de PDVSA

                         
                                                                                                                                                
El 29 de agosto de 1975 el Congreso aprobó  la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos y al día siguiente se publicó el Decreto del presidente Carlos Andrés Pérez creando a Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa).  Este paso trascendental en nuestra historia se dio un siglo después    que un grupo de venezolanos de avanzada   constituyeran la Petrolia del Táchira y  extrajeran los primeros barriles de crudo, refinándolos en un modesto alambique para producir kerosen.  Muchas vicisitudes tuvo que atravesar nuestra industria petrolera hasta nuestros días. Los trabajos de geología de Ralph Arnold junto con un grupo de jóvenes ingenieros venezolanos pusieron en evidencia el gran potencial existente, lo cual fue confirmado con la producción del pozo Zumaque I en 1914 y en 1922 con el reventón del Barroso 2.
La primera Ley de Hidrocarburos fue publicada en 1920 y modificada en 1921, 1922, 1925 y 1928 con cláusulas que favorecían a las compañías extranjeras. Es  conocida es la  anécdota en la que Juan Vicente Gómez les dijo a los representantes de las mismas que redactaran las leyes porque ellos eran los que sabían de petróleo. Esos primeros años fueron de pleitos entre las empresas y de presiones de ellas sobre el gobierno y jueces.  Hubo una  gran corrupción en el otorgamiento de concesiones de tierras para explorar y explotar el crudo. El gobernante cedía la concesión a  parientes o amigos suyos y estos las vendían a las compañías, con la consiguiente tajada para el presidente de la República. Al menos en el caso de Gómez está  documentado su enriquecimiento ilícito. Castro. López Contreras, Medina y Pérez Jiménez otorgaron concesiones, las cuales suspendió Betancourt. 
Las huelgas petroleras de 1936 y 1950 marcaron un hito en nuestra  historia. En 1942 egresaron los primeros geólogos y en 1948 los primeros ingenieros petroleros de la UCV. La Ley de 1943 uniformizó los contratos de concesiones, echó al olvido las irregularidades,  estableció el impuesto sobre la renta para las petroleras e impuso la construcción de refinerías en el país.  En 1945 la Junta Revolucionaria de Gobierno estableció el 50-50% para la repartición de las ganancias entre las empresas y el Estado, porcentaje que  en 1958 Edgar Sanabria aumentó  a  65%  para el Estado.  En 1960 Venezuela participó activamente en la creación de la OPEP. En 1967 el gobierno impuso precios de referencia para el cálculo del impuesto.
En 1971 el Estado se reservó la explotación del gas natural y promulgó la Ley de bienes afectos a la reversión de las concesiones, las cuales vencían en 1983  y en  1973  se reservó  la comercialización de los productos refinados. En 1974 la Comisión  presidencial para adelantar la reversión entregó el ante proyecto de Ley Orgánica.  Al momento de la nacionalización la producción petrolera era de 2.350.000 barriles por  día  y las reservas de 18.000 millones de barriles.  Como compensación las compañías recibieron 1054  millones de dólares, pero solo un 11% en efectivo y el resto en bonos.
La nacionalización o estatización no causó traumas. Antes  de ese proceso Alberto Quirós estaba al frente de la Shell y Rodríguez Eraso de la Creole. Las  compañías  extranjeras habían dejado de invertir y el personal venezolano no tenía experiencia en comercialización, ni en finanzas,  las refinerías no procesaban crudos pesados, las reservas estaban  muy bajas  y la tecnología era importada. Todos estos escollos fueron superados gradualmente. La apertura,  la internacionalización y la investigación  fortalecieron a Pdvsa como una gran empresa de en el área de la energía. Nuestro reconocimiento a sus expresidentes Rafael Alfonzo Ravard,  Humberto Calderón, Brígido Natera, Juan Chacín, Andrés Sosa,  Gustavo Roosen,  Luis Giusti , Roberto Mandini y Guaicaipuro  Lameda.  Así mismo a los gerentes y trabajadores. Un recuerdo especial para los fallecidos  Claus Graff, Samuel Wilhelm y Joaquín Tredenik, excepcionales directivos y caballeros a  quienes tuve el honor de tratar. 
En abril del 2002 Chávez intentó ¨tomar esa colina que era Pdvsa¨, como declaró descaradamente. No tuvo éxito, los trabajadores declararon un paro el 4 de abril, al que se sumaron la CTV y Fedecámaras el día 9, desembocando en los sucesos del 11, con la masacre propiciada por el  gobierno y la renuncia de Chávez. Al regresar al poder pidió perdón, pero al poco tiempo volvió a las andadas, lo cual determinó que los petroleros se sumaran en diciembre a un paro cívico convocado por todos los partidos políticos de oposición, Fedecámaras y la CTV. Como consecuencia fueron despedidos casi 23.000 petroleros que hoy laboran en 27 países. Quien lea los Informes y Planes de Pdvsa podrá constatar el deterioro de la empresa por la politización de la misma. Hoy, según la OPEP,  produce  el mismo número de barriles que hace 39 años; cuenta con una nómina  de 151.875 trabajadores versus  69.364  en el 2001, no ha construido ninguna refinería de las planificadas en Venezuela, vende petróleo a futuro, en cómodas cuotas y pagadero en especies, según la empresa  a fines del 2013  tenía una deuda financiera de 43.384 millones de dólares y una deuda con proveedores de 21.414 millones de dólares, sin contar deuda con Banco Central y Banco del Tesoro,  el año pasado importó 6.510.000 de gasolina  de Estados Unidos,  el número de accidentes es alarmante y la empresa se maneja como dependencia del partido de gobierno.  Vendió  las refinerías que teníamos en Alemania y pretende hacerlo con las de Estados Unidos, obviando  que cuando aumente la  producción se requerirán  esos mercados. Se perdieron muchos años de evolución gradual  y  muchos piensan que la empresa es irrecuperable ¡ No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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