Cookie policy
CÉSAR MIGUEL RONDÓN
¿Qué decir? En realidad queda muy
poco que decir. Ayer en la mañana recibimos al joven Daniel Ceballos. Digo
joven porque reveló que apenas ha cumplido 30 años y, evidentemente, tiene un
extraordinario futuro por delante en el mundo de la política. Futuro que, sin
embargo, ayer recibió un golpe muy fuerte: se estrelló en pocas horas.
El Alcalde de San Cristóbal
ayer vino al programa, conversó con nosotros un buen rato, expuso sus ideas,
nos planteó a todos lo que está ocurriendo en el estado Táchira y muy en
particular en la ciudad de San Cristóbal. ¡Y qué nos íbamos a imaginar que el
Alcalde, que estaba de visita en Caracas, pues no regresaría a San Cristóbal!
¡Qué nos íbamos a imaginar que, unas cuantas horas después, Daniel Ceballos
terminaría preso! Así, uno tiene que estar preparado para la sorpresa:
cualquier cosa puede pasar, a cualquiera le van a llevar y a meter preso en
cualquier momento por cualquier razón.
Cuando el Sebin, la policía
política, detiene Ceballos, él está en su hotel conversando con los abogados. Y
al momento en que se lo llevan, según revelan quienes le acompañaban, no se
presentó ninguna orden de captura. Claro, poco después, el Ministro Rodríguez
Torres diría que sí, que se atendió una orden de un Tribunal del Estado
Táchira. El detalle está en que la justicia en el país, desde el Tribunal
Supremo de Justicia para abajo, no significa absolutamente nada, es una
instancia que está al servicio del Poder Ejecutivo. Aunque habría que precisar
que, en realidad, no es al servicio del Poder Ejecutivo porque parece que el
que realmente está mandando en este momento es el presidente de la Asamblea
Nacional. Él es el que dictamina, hace y deshace.
Así pues, se inventaron una
orden a la medida de las circunstancias y Ceballos, el valiente Alcalde de San
Cristóbal, terminó preso. Pero no había terminado el día y, luego de una
larguísima sesión, resultó que Enzo Scarano, Alcalde de San Diego, en Carabobo,
terminó también preso en el Sebin. Además, va preso por 10 meses y 15 días y le
quitan la Alcaldía. Una alcaldía para la que fue elegido por el pueblo. ¿Quién
eligió a los magistrados? Aquello que llamaban el “poder originario”, el poder
fundamental que es el poder del pueblo, el que elige, el que determina, no vale
nada. No vale nada porque ya las cosas están absolutamente descaradas: hay un
solo poder, allí convergen todos y hay una sola voluntad. Esa es la que decide:
usted va preso; señor juez, redácteme allí una orden de captura contra este
individuo que va preso por rebelión civil, agavillamiento… lo que usted considere.
Y el hombre va preso.
Así como se maneja la Asamblea
Nacional, como si fuera una hacienda gomecista y su presidente el capataz, así
se está manejando el país. Olvídense del Estado de Derecho, olvídense de las
libertades democráticas. Olvídense no del siglo XXI, olvídense inclusive del
siglo XX. Vamos lamentablemente para atrás. Para atrás… Para atrás.
A los venezolanos nos queda
por delante una tarea muy dura, difícil.
¡Que Dios nos acompañe!
No hay comentarios:
Publicar un comentario