
“Nuestros principios católicos nos empujaban a combatir a la dictadura de manera militante, como un imperativo ético”
Escrito en Entrevistas por Macky Arenas
“Cuba marcha hacia el capitalismo y no hacia la democracia”,
asegura Ángel del Cerro, filósofo y exiliado cubano.
Bajo
la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba, Angel Del Cerro tenía 23
años, era Presidente de la pujante Juventud Católica y terminaba su
licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Ya
era dueño de un colegio, el San Pablo, donde hizo su kinder la actual
congresista cubana por el Estado de Florida, Liliana Ross-Lethinen. Los
principios católicos que animaban a esos jóvenes los empujaron a
combatir a la dictadura de manera militante, como un imperativo ético.
Un día, el Ejército les acaba un mitin a tiros y van presos. La gestión
del Arzobispo de Pinar del Río los devuelve a la calle, pero comienza su
vida clandestina y también el contacto con el Movimiento 26 de Julio,
el cual protagonizó el posterior asalto al Cuartel Moncada.Cuando
triunfa la revolución, Fidel Castro lo nombra Director de Cultura de
la Ciudad de La Habana. Pronto comienza a tener problemas con los
comunistas, quienes poco a poco penetran el área. El propio Raúl Castro
le calentaba la oreja al hermano: “Angel Del Cerro está resultando
incómodo”. El Movimiento 26 de Julio comenzaba a mostrar feas grietas.
Las diferencias eran claramente ideológicas. Transcurrió muy poco tiempo
para que el camino del comunismo se manifestara nítidamente y la
disidencia comprendiera que el único camino era volver a conspirar. Del
Cerro, de nuevo, escogía la alternativa más dura, pero la única posible
para un demócrata: hacer una segunda revolución, esta vez, contra
Castro y su gente. Ahora habla para los lectores de ABC de la Semana.
_ ¿El carácter comunista de la revolución estaba claro en aquél entonces?
_
No para todos. Muchos pensaban que los comunistas eran el “Ché” Guevara
y Raúl Castro, pero eximían de esa culpa a Fidel. Decían que Fidel era fidelista y
que le habían vendido el comunismo como una manera de garantizar que la
Unión Soviética le diera respaldo a Cuba en calidad de bastión
antiimperialista. Pero yo no tenía dudas y presenté mi renuncia al cargo
después de un año y medio en el gobierno.
_ ¿Qué consecuencias tuvo esa decisión?
_ Fidel me ofrece la embajada en Chile, pero yo declino pues no me
parece honesto, sin creer en el gobierno, aceptar representarlo fuera.
Entonces me conmina a dejar el país. No quería dirigentes católicos
planteándole problemas dentro de Cuba. Es así como salgo y llego a
Miami. Allí me incorporé a la lucha desde el exilio. Sosteníamos que
había que inventar una Cuba nueva, fundamos una revista y postulamos un
programa alternativo a lo que Fidel hacía. Todo fracasa pues los gringos
no querían nada que ellos no pudieran controlar y es cuando resuelvo, a
instancias del amigo Fausto Masó, venir a instalarme en Venezuela. No
tenía nada contra los Estados Unidos pero nunca me gustó el ambiente de
Miami, era muy enrarecido, había mucho batistiano, mucha gente de la CIA
pululando por allí…
_ ¿Qué representaba Venezuela?
_ Nuevos horizontes. Me abro paso a través de la televisión donde
comienzo en el año 1964, pues se estaba desarrollando Venevisión y el
gerente era un antiguo compañero de La Salle de La Habana, Enrique
Cuzcó. Los cubanos teníamos una amplia experiencia en televisión.
Políticamente me vinculé a la Democracia Cristiana. Fui electo
Presidente del partido en Miami y nos conectamos con los
socialdemócratas en una plataforma de búsqueda de salidas al problema
cubano, por la vía del acuerdo, sin violencia, que contó con la
participación de figuras como Gabriel García Márquez.
_ ¿Lograron algo?
_
Nada. El “Gabo” habló con Fidel, tratando de intermediar, pero mandó a
decir que no había nada que hacer por ese camino. Es cuando me aparto un
poco del tema político cubano y me dedico más a colaborar con la DC
venezolana. Por supuesto, continúo con mi trabajo en televisión y me
convierto en el hombre de la etapa nueva de Venevisión, cuando comienzan
las telenovelas. Yo manejé todo aquél aparataje, la relación con la
escritora Delia Fiallo, en fin, gerencié todo el proyecto.
_ ¿Cuál ha sido el obstáculo para generar una oposición más eficaz contra Castro?
_
Pensar que los americanos iban a resolver el problema al final. Eso lo
pensaron cuando Bahía de Cochinos y esa creencia ha seguido gravitando
sobre el exilio cubano, tesis con la cual jamás estuve de acuerdo. El
otro obstáculo ha sido la falta de unión y de un programa común frente a
Fidel Castro, entendiendo que se trata de una lucha muy larga. Y el
otro es el inmediatismo, pensar que había soluciones a corto plazo.
_ ¿Es de los que creían, al principio, que la vuelta a Cuba era cuestión de poco tiempo?
_
No, cuando salí de Cuba hacia Miami, miré las palmeras desde el avión y
me dije: “Esta será la última vez que las vea”. No estaba seguro de que
me alcanzaría la vida para lograr ver a Cuba salir de esto. Es más,
creo que Cuba tenía que curarse en su propio dolor, pasar por este trago
amargo y duro de aprendizaje, como la única manera de superar esta
terrible experiencia. No había condiciones para salir a corto plazo de
un proceso en el que desgraciadamente nos metimos, como se está metiendo
Venezuela.
_ ¿Se ha aprendido algo o más bien se ha sacrificado a toda una generación?
_
Es una pregunta complicada. Se ha sacrificado, no una, sino dos
generaciones. Pero hay un pensamiento fresco. Yo estuve en Cuba hace 10
años, por cuestiones de mi trabajo en televisión, invitado para dar unos
talleres. Pude constatar que nadie cree en eso. Me atendía directamente
el presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión, que había
sido jefe del Partido Comunista en Angola. El tampoco creía en el
proceso cubano….
_ Por lo visto nadie cree, porque el propio Fidel últimamente no ha podido ser más elocuente al respecto…
_
Todo el mundo sabe que eso no tiene futuro. Los jóvenes se dividen
entre los que se quieren ir para buscar mejor vida, los que se dedican a
rumbear y a pasarla lo mejor que pueden y un grupo nuevo que surge con
ideas frescas, donde creo yo que está la esperanza de Cuba cuyo emblema
se llama Yoani Sánchez.
“FIDEL ES IMPLACABLE BRUTAL Y CON GRAN CARISMA”
_ ¿ Por qué ha durado tanto el drama cubano?
_
Cuba –como decía Martí- tiene la suerte y la desgracia de su posición
geográfica. Hay el “ruido” de los americanos que no se resignan a perder
a Cuba como su área de influencia. Cuba es una isla y no hay fronteras
como aquí por lo que es más fácil de reducir. Fidel es un tipo
absolutamente implacable, brutal, inflexible y con gran carisma. Logró
manejar el arte de su seducción removiendo el resentimiento hacia
Norteamérica. Y lograron perfeccionar la represión al punto de hacerla
más eficiente que las más perversas del mundo. En materia de control
político, la base esté en los CDR (Comités de Defensa de la Revolución)
que son un invento cubano.
_ ¿Hay solución para Cuba?
_ La biología tiene que resolver, si bien no todo el problema, parte del problema.
_ ¿Qué significa eso?
_ La muerte de Fidel Castro. ¿Será suficiente con su muerte o tendrán
que morirse también “los 4 o 5 históricos” que están con él? Tal vez no.
Puede ser que la desaparición física de Fidel Castro permita que un
hombre mucho más pragmático como Raúl consiga, de alguna manera, abrir
las compuertas. La presión de la gente ya es muy grande y la
constatación del fracaso es demasiado evidente. Sólo tienen dos caminos:
o reprimir brutalmente o hacerlo de manera selectiva. Pero ambas
situaciones son más costosas que irse abriendo poco a poco al
capitalismo.
_ ¿ Según el modelo chino?
_ Exactamente, apertura económica progresiva pero manteniendo el control político del partido. Raúl parece inclinado a eso…
_ ¿Cuánta
apertura puede haber si se prepara el relevo de Raúl Castro, ya un
hombre mayor, asomando la posibilidad de que sea su hijo Alejandro
Castro Espín, un hombre de Inteligencia del Ejército cubano?
_ Eso es lo que ellos piensan, pero no lo que va a ocurrir.
_ ¿Y qué es lo que va a ocurrir?
_ Los militares van a decidir esa situación. Ellos tienen el control
de las áreas económicas en Cuba y los “príncipes herederos” ya no
tendrán ninguna garantía, ni porque sean hijos de los jerarcas. Los
capitanes de industrias cubanos son todos militares retirados. A ellos
les interesa el negocio del turismo, de los hoteles, de las asociaciones
con empresas transnacionales que trabajan en Cuba. Los representantes
de Cuba en esas asociaciones son esos militares y el control del gran
capitalismo lo tienen ellos. Necesariamente, en algún momento, van a
tomar el control de Estado y no permitirán graciosamente que Raúl les
imponga a su hijo. No lo creo.
_ ¿Qué
pensará la oficialidad joven? ¿Pensarán igual que el resto de los
jóvenes cubanos, cuya frescura de pensamiento parece ser contagiosa en
estos tiempos de cambios?
_ Es posible, pero tú sabes que los militares siempre son una caja negra. Nadie sabe qué es lo que pasa allá adentro.
_ Pienso
en la Unión Soviética… cuando se destapó aquello lo que había no eran
capitanes de empresas sino jefes de mafias. ¿No estará pasando eso en
Cuba?
_
Es posible, todo eso es posible. Pero puedes escribir esto: Cuba marcha
hacia el capitalismo, no hacia la democracia. Mantendrán, mientras
puedan, el control político. Ahora bien, la apertura económica –es un
proceso largo- inevitablemente va aflojando los controles políticos tan
férreos, abriendo lo político.
_ ¿Cuál es el rol de Fidel en Cuba hoy?
_ Fidel se ha dado cuenta de que su proyecto fracasó y además está y no
está, sumamente deteriorado y cada vez con menos influencia en la
práctica. Lo tienen allí para que salga de vez en cuando y diga algo,
escriba discursos… de hecho, no creo que al pueblo de Cuba le interese
Fidel ya para nada.
_ Hay gente que piensa que Raúl es peor que Fidel…
_
Fidel es peor que todos porque es más inteligente, frío y calculador
que todos. Raúl, al comienzo fue el jefe de los fusilamientos, de las
tareas sucias y la gente se quedó con esa idea, pero Raúl, sin embargo,
ayudó a gente a escapar…es decir, tuvo rasgos de comportamiento que lo
sitúan en un rango mucho menos cruel y déspota que Fidel. Fidel es el
peor de todos. No debe haber duda de eso.
SIN LA AYUDA DE CHÁVEZ LA SITUACIÓN SERÍA DISTINTA
_ ¿Cómo visualiza el futuro de Cuba? Los EEUU aprovecharán esa apertura para hacer negocios. ¿Dónde quedarán los Derechos Humanos?
_
A eso van a ir los EEUU, a hacer negocios, pero cuidando ciertos
aspectos políticos a los cuáles tampoco pueden renunciar. Apoyarán lo
económico, pero tendrán que exigir respeto a las libertades y a los
derechos. En China hacen eso, negocios, pero mantienen el “tapa-rabo” de
la demanda por mayor apertura política.
_ ¿Seguirá el castrismo sin Castro en el poder?
_
Ya no será castrismo. Muerto Castro ya no hay castrismo. Hay un proceso
que pasará por una etapa de aperturas progresivas y, en un
probablemente en un lapso de 5 o 10 años funcionará democráticamente. Lo
que ha frenado la velocidad de esos cambios es el dinero que les llega
de Venezuela. Sin esa inmensa ayuda económica todo iría más rápido. Como
en Venezuela, que se mantiene el régimen por el dinero que entra del
petróleo.
_ ¿Sólo por eso?
_ Y por el asesoramiento de los cubanos.
_ ¿Qué papel real han jugado los cubanos aquí? ¿Cuán importante ha sido en realidad ese asesoramiento?
_
Enorme! Los cubanos son expertos en publicidad. El cubano siempre ha
tenido una mente muy aguda para la publicidad. El gobierno de Chávez es
mediático, con un tremendo aparato comunicacional. En el manejo de los
símbolos, las palabras, las imágenes, allí se nota claramente la mano
cubana en el gobierno venezolano. Puedes fracasar en todo, pero si
tienes buena publicidad haces magia. El caso de la Asamblea Nacional lo
ejemplifica magistralmente: dar la impresión de que aquí hay una
democracia, de que los ministros tenían cosas que decir mientras que la
oposición no tenía ni siquiera nada que preguntar.
_¿Quién ganó ese round?
_Ese round lo
ganó el gobierno, pero no porque los ministros estuvieran diciendo la
verdad, sino porque estaba tan habilidosamente presentado que era fácil
tragarse el cuento. Los cubanos son extraordinariamente exitosos en este
tipo de montajes. Otro ejemplo: yo estoy seguro de que Fidel le dijo a
Chávez: “Para que no te invadan, repite todo el tiempo que te van a
invadir, ese es el seguro para que los americanos no te invadan”. Eso
los frena. Por eso Chávez también repite continuamente que lo van a
matar. El costo de hacerlo mientras se esté denunciando en muy alto.
_ ¿Está en marcha una transición en Cuba?
_
Hay una pre-transición. Hay una serie de movimientos que van hacia una
transición, pero en realidad no empezará hasta que Fidel Castro no
desaparezca físicamente. Su presencia enturbia ese proceso y no permite
que ocurra una franca transición. El no tiene poder real, pero lo tiene
mágico, mítico, casi religioso. Es el fundador de la “Orden”. Todo el
mundo perdió la fe en esa religión pero está vivo el santón- fundador y
entonces hay que aparentar que se cree en esa religión aunque ya nadie
lo haga, como pude comprobarlo en mi viaje a Cuba.–
Macky Arenas/Publicada en ABC de la Semana el 7 de abril del 2011


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