La crisis que lentamente nos sigue llevando a la destrucción en todas sus formas es dramática.
Un somnifero que ha tranquilizado a la gente que se resigna a observar la ruina de su país como si esto fuese normal.
Algo inconcebible pero cierto.
El circo se ha montado con muchas carpas para que todos los payasos de ayer y hoy, nos distraigan con la finalidad de sentirse seguros aunque la mayoría no asista al espectáculo bufo del 21 de noviembre, los medios de comunicación bozaleados le harán creer al mundo que en esa fecha la democracia en Venezuela demostrará legalidad, pues los actores que allí se presentarán poseen atributos de eficiencia en resolver los múltiples problemas del pueblo.
Así que la escena está montada dónde el área educativa representada por maestros, profesores y alumnos ha retrocedido según estudios confiables de una forma muy inhumana.
La educación es parte indiscutible de la incapacidad del régimen que por si fuera poco no ha querido dotar sus instalaciones decentemente y la falta de presupuestos que es fundamental para llevarle al estudiantado una digna instrucción.
Igualmente, la alimentación del individuo como tal es un 30 de febrero porque no existe. Los índices denotan que la mayoría de los venezolanos de casualidad pueden hacer dos comidas diarias. Sí se revisan los servicios públicos en los órdenes de salud, agua, electricidad, gasolina y transporte, la situación es alarmante. En lo que respecta al petróleo, es vergonzante conocer su producción. El alto costo de la vida lo resuelven los políticos con el señuelo del dólar y las personas caen en el espejismo de alegrarse que tal producto o artículo vale tan solo, 5, 10, 15, 20 o 50 dólares y que por cierto los abusadores que cobran en esa moneda llegan al descaro de no poseer dinero en efectivo y obligan al comprador a suplir el vuelto con algo que complete el verde con que se pagó.
Los gobernadores y alcaldes han venido desde hace semanas mateando huecos, demarcando de amarillo las aceras y pintando las señales de los flechados, con un egreso super millonario en dólares para que los ciudadanos crean que cumplen con sus obligaciones de servidores públicos. Otra gran farsa porque nadie respeta ese tipo de normas y como tampoco a los semáforos que por cierto hemos sido testigos de accidentes con heridos y muertos porque aquí en el país donde hay patria, los conductores se convierten en asesinos en potencia y las autoridades pura matraca y no sancionan severamente a los violadores de leyes y ordenanzas.
Si continuamos enumerando la jungla que se vive en Venezuela, el éxodo de personas va a batir récord en los próximos meses y bueno, también es para correr lo que respecta a la inseguridad personal y que no es más porque con lo de la pandemia, muchos no salimos a las calles con la frecuencia de antes.
Total? Sencillamente nos sedaron los políticos y cuando despertemos ya el comunismo y los tontos útiles que vayan a votar, celebrarán la peor estafa que se le pueda hacer a un pueblo que no tiene quien la defienda en la práctica ni dentro ni fuera de su país .
La frase de hoy:" El tiempo no duerme los grandes dolores, pero sí los adormece"
( George Sand ).
NOTA ÚNICA: 1, 2 millones de alumnos y 160.000 profesores abandonaron la escuela en los últimos 3 años, según estudio de la UCAB, aún cuando su rector llama al voto.
Este artículo será cambiado pronto!!
PÁSALO YA!!!
11/11/21 9:53
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