La proeza de la oposición
democrática -de la MUD- al vencer en las zonas urbanas, en casi todas las
principales ciudades del país, a un gobierno deshonesto y capaz de todas las
trampas y trapacerías imaginables, es algo magnífico. Con un CNE parcializado,
con todos los poderes de la nación favoreciendo en forma descarada a los
candidatos chavistas, sin el más mínimo apoyo de las televisoras nacionales, con
la mayoría de las cadenas y estaciones de radio en contra, sin otro apoyo que
el de la gente que cree en la democracia, se logró un gran triunfo. Las trampas
del CNE, la acción irresponsable e idiota de los abstencionistas y los abusos
de poder de un régimen de delincuentes no lograron aplastar a la oposición
democrática, que se ha convertido en un muro infranqueable para los
vendepatrias y corruptos del PSUV y cada vez los relega más a las zonas
rurales, en donde les es más fácil engañar y hacer sus trapisondas. Se logró
demostrar a los que sí pueden hacer algo, que son los electores en general, que
hay fuerza suficiente como para apartar del camino a los chavistas y a los
abstencionistas, y eso es lo que realmente cuenta. Los chavistas y los
abstencionistas deben ser repudiados con toda fuerza por la sociedad, porque
son enemigos del progreso y de la libertad. Por ahora no se logró del todo el
objetivo trazado, pero quedó claro que es cosa de tiempo, y de poco tiempo. El
gobierno ahora tendrá que enfrentar las consecuencias de su propia
irresponsabilidad y de sus abusos y maldades. Y, por desgracia, la gente tendrá
que pasar momentos muy difíciles, y hasta hambrunas, carencias de todo tipo y
realidades que terminarán de convencer a los que aún se dejaron engañar de que
los chavistas no saben gobernar y sólo quieren el poder para abusar, para
beneficiarse, y será tan fuerte la reacción en su contra, que no van a poder
contener la inmensa marea que viene a apartarlos del camino. No tendrán como
contener el tsunami que va a barrerlos para siempre. No tendrán armas
suficientes para matar a todos los que tendrían que matar para mantenerse en el
poder. Les va a pasar lo mismo que les pasó a los comunistas en la URSS y sus
satélites cuando el pueblo decidió apartarlos del poder. Fracasaron por
incompetentes, por deshonestos, por corruptos, y la oposición democrática -la
MUD- va a vencer por paciente, por prudente, por decente. Por ahora los
inmorales chavistas se llenarán la boca alegando que tuvieron más votos, pero
saben que no los tuvieron. Que parecen haberlo logrado con las trampas del CNE,
la deshonestidad de los poderosos y la estupidez de los abstencionistas. Pero
esos cantos de cisne van a durar muy poco. Nos toca ahora un breve período de
crisis que va a ser terrible para muchos, pero no mucho después se va a
revertir en alegría para quienes creemos en la democracia. Y en la decencia
bien entendida.

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