Si yo
fuera el jefe de este pseudoestado o sea el comandante supremo, los mandaría
llamar para canjearlos por unos cuantos de esos generales “in disguise”, y
encargarles una mejor custodia de tan infranqueable fortaleza
El tema del pasado lunes 31 de Julio fue la Constituyente, el martes 1°,
rapto de López y Ledezma, el miércoles 2, desde Londres, el presidente de
Smartmatic, lanza una estocada al Consejo Nacional Electoral (CNE), que no sé
si necesitará descabello, y mientras escribo esto, han devuelto a su casa al
Alcalde Ledezma , se instaló la “asamblea constituyente” con una hueste de
impresentables, y que con harta prisa aprueba cada ponencia en minutos y por
aclamación; les faltó tiempo para apropiarse del Palacio Legislativo con
alevosía y nocturnidad que es lo suyo, en un golpe de mano dirigido por la
presidenta de esa cosa, forzando la puesta al edificio con la ayuda del
inefable coronel, el custodio de la sede legislativa, acabado de incluir en la
lista de los “wanted” bolivarianos.
Después de insultar a todo el mundo, vociferaron los “cinco puntos
cardinales” presidenciales, que no fueron ocho millones los votantes sino más
de diez (yo se lo vi aseverar al presidente en cadena nacional), y que no
fueron más debido a los ataques de la oposición terrorista. En menos de un rato
destituyeron a la Fiscal General entre vítores de alegría revanchista negándole
a empujones el acceso a su sede entre la sorna de estos próceres de aluvión.
Poco antes, o después, o durante, no estoy claro pues son una maquina de
parir malas noticias, dos docenas de militares y civiles se metieron en el
fuerte militar más inexpugnable, y con mayor capacidad de fuego del país, dicen
ellos, y sin mayores apuros abrieron el parque de armas y municiones del
batallón y tras casi vaciarlo se las llevaron en una camioneta. Los del
gobierno se quedaron con la misma mirada absorta de las vacas cuando pasa el
tren, y tras varias horas reaccionaron y empezaron a contar cualquier cosa
según se les iba ocurriendo: que tenían a unos cuantos ya presos, que eran unos
terroristas mercenarios profesionales, que el cabecilla había sido un capitán
destituido hace unos años, que esto y aquello y todo lo demás. La verdad es que
cargaron con el botín del inexpugnable lugar y se despidieron a la llanera.
Si yo fuera el jefe de este pseudoestado o sea el
comandante supremo, los mandaría llamar para canjearlos por unos cuantos de
esos generales “in disguise”, y encargarles una mejor custodia de tan
infranqueable fortaleza. Viendo la eficacia de estas gloriosas fuerzas
militares y militaras de la patria, que nadie se extrañe que estos terroristas
traidores les roben cañones, tanques o barcos, como hicieron con el helicóptero
“sobrevolador” en sus narices.
Acaban de regresar también a los “reos” López y Ledezma a su lugar a la luz
de la noche. No será raro que si se los vuelven a llevar, los regresen a la
casa equivocada y seamos una vez más el hazmerreír universal, como cuando los
“panes y los penes”.
No sé que más pasará, pero de una u otra forma seguro que pasará, los
acontecimientos nos atropellan y todo parece indicar que si este callejón
conduce a algún sitio, pudiera ser al abismo. El presidente o quien sea que
manda aquí ha instalado, como prometió, su personal “asamblea comunal
constituyente” de rondón en la sede de la Asamblea Nacional ocupada por los
legisladores legales, que imagino sesionarán en otro salón del mismo edificio.
El presidente por tv y radio encadenada (curiosa evocación ¿no?), ha dicho que
todo marcha bien, que está todo arreglado desde el punto de vista protocolar, y
nos habla de que lo hace todo por la paz y la felicidad del pueblo.
No nos mienta presidente, usted debería saber que nada marcha bien, y si no
pregunte, que la presión social está a punto de hacer saltar al país en añicos;
no se sabe bien si Vd. en el fondo lo está deseando o simplemente quiere
hacerse el loco. En cualquiera de los dos casos debiera írselo a mirar. Pero no
olvide que a usted también le puede salpicar.
Mientras, la gavilla de truhanes, chulos, mantenidos, gorrones, alcahuetes
y jayanes, o sea lo mejorcito de cada casa, que cohabitan en el régimen y
algunos del lado de afuera también, insisten en hacerse los autistas, no acusan
recibo de nada, ¿pretenderán que la gente les crea?, han logrado que salgamos
en primera plana de todos los periódicos y en las cabeceras de los noticiarios
de radios y televisiones mundiales y unánimemente dicen que el desastre que
este régimen ha llevado a Venezuela no es normal, y llevan razón.
El orbe está escandalizado viendo cuán putas las está pasando la gente,
mientras el presidente baila por televisión en cadena nacional y le dice a “su
pueblo”, el que pasa hambre, que todo va a mejorar. Es asombroso, este sujeto
no se da por enterado que excepto algunos países del inframundo, al
que estamos a punto de ingresar, viven igual o mejor que vivíamos nosotros
cuando aún no habían llegado a liberarnos de aquel infierno capitalista
donde se comía Perrarina, aunque importada eso sí.
Son tan ineptos que si hoy se hiciera una encuesta, puede que la gente
votaría por estar en el nivel de vida que teníamos cuando Caldera 2, aquél
periodo en que todos, hasta el chiripero, pedíamos a gritos
que se terminara. Se terminó y nos llegó esto. Nadie duda que al régimen le
queda poco, el peligro está en que al encontrarse sin salida los “próceres
patriotas” decidan inmolarse, es improbable pero posible.
No quieren entender que están inmersos en arenas movedizas*,
por eso cada vez que hacen un movimiento se hunden más.
Queriendo ser objetivo me atrevo a conjeturar algunas cosas; espero que a
quienes llegue el turno de reconstruir este desastre, hayan aprendido, al
menos, lo único aprovechable que nos van a dejar estos insuficientes: lo
que no se debe hacer en política, economía, salud, educación... Se me
ocurre que hay tres cosas que debiera ser imperativo restaurar en cuanta haya
un nuevo régimen, que no gobierno. Son, pienso, tres pilares básicos no
políticos de una democracia, y un addendum, La Educación, la Salud, la Seguridad y el
importantísimo apéndice: no robar. Parecen
cosas de Perogrullo, pero con el tiempo verán que nada fáciles de lograr.
A los maestros, profesores y catedráticos que nos educan desde la
infancia, a los que nos mantengan sanos y nos curen bien, y a los que deben
cuidar nuestras vidas, así como a quienes los asistan, habrá que equiparlos
bien, ofrecerles respeto y sobre todo pagarles salarios dignos como a cualquier
otro profesional solvente y así poder demandarles que cumplan con su deber. Seguro
que hay más cosas, pero debo confesar que hoy no se me ocurre nada más. Aunque
para comenzar no estaría mal.
Brochazos
Los más de medio millar “contituyente” encargado
de discurrir una nueva “contitución”, el
primer día que pisaron el Capitolio se robaron: “lo micrófono, lo cable y
diferente equipo de tranmitir entre otra cosa, y dejaron basura pol toa parte”
(en estricto argot de los “contituyentista”)
La contienda “democrática” por las elecciones próximas, ha empezado
prohibiendo el TSJ a la oposición presentar candidatos en 7 Estados e
inhabilitando, apresando o desapareciendo a por lo menos 12 alcaldes
“indeseables” casualmente opositores. Y solo es el comienzo.
¿Los legales y los proscritos compartiendo sede, y a la hora del coffe
brake?...
(*) Arenas movedizas son arenas normales o sedimentos que
están altamente saturadas con agua, lo que reduce la fricción entre las
partículas de arena. Su consistencia es viscosa, casi como un gel, por ello no puede
soportar peso, por esa razón la que gente se hunde.

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