martes, 25 de abril de 2017

LUIS GRANADOS, La legitimación


Definitivamente la ruta opositora diseñada por algunas organizaciones partidista es previsible, el régimen les tiene tomado el pulso, conoce de sus debilidades y aspiraciones, es tan evidente que así lo demuestran los hechos políticos y electorales recientes, sobre todo estos últimos, que contando con el mayor respaldo popular, no se han hecho respetar ni accionar para el rescate de la democracia en el país, causando mayor desengaño y creciente padecimiento de la población. 

Lo Electoral se ha convertido en la única razón y objetivo a conseguir por parte de los jefes estos partidos, para supuestamente solucionar la profunda crisis institucional, política, social y económica que nos consume. Carecen de un nuevo Proyecto de Pais que oriente su lucha y estimule al soberano. Es decir, se  sigue terca y equivocadamente pensando, que el régimen al mejor estilo cubano, algún día, con supuesto apego a la “Constitución y Leyes”, convocara a elecciones de gobernadores en el 2017 y de Presidente en el 2018, y que además esta resignado a “PERDERLAS”. Nada más falso, pues esa convocatoria, solo será posible, cuando en el PSUV y el gobierno se tenga la certeza de no perderlas, contando como siempre con su oficina electoral del CNE, hoy más controlado que nunca, gracias a diputados opositores que con su inasistencia a la sesión correspondiente, impidieron la elección de una nueva directiva electoral… Y aquí no pasó nada!..

Adicionalmente, en ese propósito Electoral se acude sumisamente a legitimar el andamiaje partidista del país, ante un Ilegitimo régimen, que  de manera arbitraria y antidemocrática, al mejor estilo nicaragüense, decidirá a conveniencia  quienes serán legitimados y quienes no, proceso dilatado que le permite al régimen ganar tiempo y también a quienes equivocadamente en la oposición partidista, sin importar el sufrimiento nacional, solo enmarcan la solución de la crisis dentro del marco de sus aspiraciones electorales, cuando dicha crisis exige mucho mas de un simple maquillaje de cambio de un Mesías por otro. No.., exige de un GRAN CAMBIO!.. del modelo centralista, castrante y opresor vigente durante 207 años, por otro expresamente descentralizado desde la constitución, que entre otros muchos aspectos descentralice la Justicia, la Salud, la Vivienda, la Educación, quite poder al Presidente, reinstitucionalice la Fuerza Armada, privilegie los valores y principios ciudadanos y la honradez administrativa, contemple la doble vuelta electoral, reduzca el periodo presidencial, empodere a las Regiones y Municipios,  disponiendo de las autonomías y fortalezas económicas y legales necesarias para que planifiquen libremente su propio desarrollo y bienestar, 

En esta ruta legitimadora de los partidos, no es descabellado pensar que el régimen consiga, en algunos de los precandidatos opositores, a perfectos aliados para su fachada “electoral y democrática” ante el mundo. De hecho nadie entiende las posturas o declaraciones recientes de Manuel Rosales y Henry Falcón, que en línea con las de sus respectivas bancadas en la Asamblea Nacional, dan apoyo tácito al régimen en su agenda antidemocrática, incluso el mismo Allup señalo que el régimen tendría termino natural en el 2019, olvidando estos, la dramática situación que padecen millones de venezolanos. De manera que es lógico esperar que  sus partidos sean legitimados y esperar inciertamente la convocatoria a elecciones en el 17 o el 18. Habrase visto mayor ingenuidad, para no decir otra cosa?

De allí que cada vez toma mas vigencia y aceptación la propuesta que la ALIANZA NACIONAL CONSTITUYENTE viene haciendo a todos los venezolanos de asumir sin excepción el liderazgo soberano consagrado en el texto constitucional, artículos 5, 70, 347, 348, 349 y 350, para por iniciativa popular convocar a un Proceso Constituyente de Carácter Originario; para dar una solución efectiva, constitucional y democrática a la profunda crisis que padece la república, mediante esta herramienta que por su naturaleza constitucional reconoce el carácter supraconstitucional del poder originario y soberano de todos los venezolanos y señala adicionalmente la no INGERENCIA del poder constituido, valga decir CNE o TSJ etc. pues es un proceso auto regulado por el pueblo para darse una nueva Constitución, rescatar la  Democracia y reistitucionalizar la república, en otras palabras: Refundar la Republica.


Cercano está el momento en que no habrá poder alguno que evite que el pueblo soberano, empoderado, haciendo suyo y defendiendo en cualquier terreno la iniciativa constituyente, evite consagrar la nueva independencia y rescatar la patria de esta dictadura insolente que la agrede y entrega a oscuros intereses extranjeros, al terrorismo y narcotráfico.

Luis Granados
luisfgranados@gmail.com
@luisfgranados
Tachira-Venezuela



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