sábado, 10 de diciembre de 2016

LUIS BELTRÁN GUERRA Alianza Nacional Constituyente


Los viejos alquimistas cuando acertaban con un remedio para curar los males le nombraban panacea, por lo que suena como un imperativo que los venezolanos indaguemos si en algún sitio del país habrá un anciano especialista en salvarnos de la enfermedad epidémica que nos aqueja. Enrique Colmenares sostiene que sin haber llegado a la ancianidad ha diseñado una alternativa para salir de la pandemia.
La ha denominado Alianza Nacional Constituyente la cual postula una Venezuela reconciliada, mediante un nuevo pacto social por una Asamblea Nacional Constituyente convocada por el pueblo, bajo la vigilancia de un organismo electoral escogido popularmente con bases comiciales basadas en la ética, la verdad y la igualdad, que garantice la representación proporcional de los diversos sectores y se fundamente en lograr un país institucionalmente sólido, para avanzar a estadios de desarrollo y superar el daño causado. Más claro no canta un gallo afirma Asiscla Bermúdez, politóloga, quien, no obstante, agrega que el Gobierno el cual existe solamente para mantenerse en Miraflores, alertará a los poderes constituidos (FAN, TSJ, CNE) para desconocer la iniciativa, tipificarla como delito y encarcelar a Colmenares y sus acompañantes. Por lo que les sugiero que tengan a la mano a los juristas Blanca Rosa Mármol y Jose Vicente Haro, creyentes de la moción, para los actos procesales pertinentes.
A Lourdes Colmenares se percibe iracunda ante el pesimismo de la politóloga, por lo que Constitución en mano recita el artículo 347, argumentando que el pueblo es el depositario del Poder constituyente originario. Luis Alfonzo Dávila, un convencido de la alternativa y confeso de que nunca imaginó que el país terminaría en un desastre, exhibe la Propuesta de los Ciudadanos para la Reconciliación y el Cambio, la cual afirma que el Poder constituyente originario es anterior y superior a cualquier Constitución, como lo estableció la Corte Suprema de Justicia en enero del 99 con respecto a la convocada por Hugo Chávez. La Dra. Mármol agrega que en ese fallo se plasmó que la voluntad originaria del pueblo está por encima del derecho positivo, sin posibilidad para el Poder constituido de obstaculizar la activación del poder originario. Asiscla expresa que los poderes constituidos de entonces, a pesar de no haber derivado del régimen que nacía, ante la avalancha del liderazgo de Chávez avalaron la propuesta constituyente. Algo bastante distinto al “por ahora”. Se escucha que Colmenares pregunta a Víctor López qué de donde habrá salido esta Asiscla.
Almuerza Colmenares con Blanca Rosa, Haro y Dávila, pero han de confrontar la incomodidad que Héctor Rodríguez, parlamentario del oficialismo, les llame pastoreadores de nubes, calificando a la moción como imaginaria, a lo cual Enrique responde que estableceremos un Estado democrático, social, de derecho y de justicia, federal y descentralizado que distribuirá sus competencias entre los niveles nacional, estadal y municipal. Acabaremos con la pandemia que han creado, replicando, además, que al chavismo la moción le conviene, tal vez mucho más que las restantes fuerzas políticas. Es el camino para su recuperación.
La discusión atrae tanto a los comensales que requieren de Colmenares la Propuesta, para sumarse a ella. Enrique les invita a la declaratoria formal de los venezolanos en Asamblea Constituyente que tendrá lugar en Caracas en febrero del 2017, mes de la juventud. Allí quedarán constituidos el Consejo Nacional Constituyente, el Tribunal Electoral Constituyente, el Fondo Financiero para el Proceso Constituyente, la Contraloría del Proceso Constituyente y la recolección de firmas a través de las cuales el pueblo democráticamente se declara en Asamblea. Nos acompañarían, entre otros, Oswaldo Álvarez Paz, Américo Martín, Graciela de Casal, Román Duque, Huizi Clavier, Santiago Guevara y los representantes del proceso constituyente de cada Estado. Invitaríamos, además, a las fuerzas políticas, económicas y sociales. Asistirá inclusive Asiscla Bermúdez, quien se ha sumado a la moción, calificándola como una tercera vía para el fortalecimiento de la sociedad civil, distorsionada en los últimos 17 años por un gobierno invasor y de provechos ocasionales en procura de votos. Luis M. Aguana adiciona que necesitamos más bien que se provea a la igualdad, pero mediante la formación integral del ser humano, dotándolo de profesión y oficio para desenvolverse socialmente y sin convertirlo en recibidor de prebendas con fines electoreros. De esa manera el Estado tendrá más tiempo para ocuparse de la observancia de las leyes y menos para transgredirlas.
Venezuela será otra, agregan Enrique y su grupo. El dueño del restaurante no puede ocultar su satisfacción ante una posible cura a la pandemia, pero además porque la alegría de los asistentes eleva el consumo de carne, morcillas, chorizos y hallaquitas.
Pero también el de scotch con hielo y agua, o sea, a la usanza venezolana.
@LuisBGuerra

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