lunes, 19 de diciembre de 2016

LA HISTORIA PREMIA A LEOPOLDO CON UN DIPLOMA A LA EXCELENCIA



VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

Su único contacto con el mundo exterior ha sido, desde hace dos años y medio, un breve espacio con características de jaula por su enrejado. Allí es donde Leopoldo López recibe visitas de familiares, íntimos o muy cercanos y, cuando están de vena los carceleros a veces sus abogados.
 No le permiten a Leopoldo el ingreso de libros, revistas o diarios. Todo el material, informativo, cultural o recreativo es requisado y revisado en profundidad por los militares. Los alimentos que la familia le envían al prisionero son hurgados, grano a grano, con palillos indagatorios en la receptoría o la prevención militar. Más adelante en el proceso requisitorio, y a un nivel de experticia más profunda, todo es observado o impedido por el tupido tamiz sobre el que fundamenta su criterio el juicio militar.

El aislamiento de Leopoldo López en la cárcel de Ramo Verde es total. Es todo lo contrario a lo que sucede con los que el régimen califica de “privados de libertad” en penales y cárceles venezolanas. Mientras pranes de alto peligro se comunican con sus bandas en el exterior con celulares y comunicación digital, Leopoldo no tiene acceso al Internet o a la telefonía celular. Las llamadas por Cantv, son supervisadas y controladas. Sus entrevistas, con abogados o familiares, grabadas en videos que supervisa el propio Diosdado Cabello, convertido en Cabo de Presos como él mismo confesó en su espacio Con el mazo dando en el canal del régimen, VTV.

Son aristas visibles del pulso del poder absoluto, armado con la mentira, frente a la verdad, la dignidad y la indoblegable voluntad del preso de conciencia.
Toda esta parafernalia, la que rodea al prisionero más custodiado de todas las prisiones venezolanas, es imposible  poder cumplir con los requisitos exigidos por los centros de estudios superiores requeridos para cursar el Diplomado de Historia de Venezuela ofrecido por la Fundación Rómulo Betancourt, gracias al  concurso de universidades autónomas, como la  Universidad Central de Venezuela, la Universidad Católica Andrés Bello y Universidad Pedagógica Experimental Libertador.

Sin embargo, Leopoldo se sometió a las condiciones del claustro, tratamiento impuesto por el régimen carcelario militar y afrontó el reto como ha enfrentado los avatares en la vida. Reto que por parecer imposible, se convirtió en afrenta para Leopoldo López, a la que su respuesta es un maravilloso ejemplo, un ejemplo para una nación arrojada en el liderazgo y convertida en un caos social por estar acorralada por la  a la que la autocracia que le ahoga e impide superar la opresión de la bota militar. Ejemplo que sostiene la arenga “El que se cansa pierde” invitando a Venezuela atreverse. Como él se ha atrevido.

Leopoldo se atrevió, y es importante  conocer algunos antecedentes que contribuyeron al éxito de la experiencia. Hechos ocurridos en el propio ergástulo, mucho antes que la tenaza de la iniquidad lo redujera a la terrible soledad.

El entonces coronel Valero, para aquella época Comandante del recinto de los Procesados Militares de Ramo Verde, ordenó redujeran al preso a la tortura de confinarlo en soledad en el cuatro piso del inhabitado edificio. Concidencialmente le redujeron a una terrible tortura que en su día padeció Fidel Castro en el Campamento Columbia luego del proceso por la fracasada intentona del Cuartel Moncada.  Fidel, en un carta escrita a una amiga, cuenta que –“No puedes imaginarte cómo devora energía esta soledad, algunas veces estoy agotado… cuando uno está cansado de todo, no hay refugio contra el tedio … Los días pasan como aletargados … Y siempre hago algo, invento mis propios mundos, y pienso y pienso, pero esto es precisamente el motivo de mi agotamiento. ¡Cómo me han hecho encoger como ser humano..!”
 En declaraciones al periodista del N.Y. Times Tad  Szulc,- Fidel, A critical portrait. Grijalbo 1987- en su biografía aprobada por el propio tirano, cuenta que estuvo 40 días en aquella cámara de tortura que el ahora General Valero, cabo de presos en Ramo Verde ordenó para el preso más peligroso bajo su custodia. Valero fue ascendido por Nicolás Maduro al rango de General, en reconocimiento su perverso comportamiento.

Leopoldo lleva más de la mitad de su cautiverio sometido a ésta insoportable tortura. –“La soledad es la tortura más eficaz para quebrarle la voluntad al prisionero”. Se refería Fidel, a su propia soledad, la impuesta por sus carceleros luego de ser derrotado en el Moncada cuando en fiscal Mendieta Hechavarría le preguntó si había participado en los ataques del Moncada y Bayamo “física o intelectualmente”, Fidel respondió, “Sí, participé!” y cuando el fiscal intentó incriminar a los jóvenes que le acompañaron en los ataques, declaró: “Estos jóvenes, como yo, aman la libertad de su patria. No han cometido ningún delito, a menos que sea considerado delito desear para nuestra patria lo mejor que haya… ¿No es esto lo que nos enseñaron en la escuela?”.
Por responder así castigaron a Fidel con la misma tortura que hoy castigan a Leopoldo.

Antes de ingresar en el túnel de la soledad y del martirio provocado, Leopoldo había recibido de manos amigas la colección Serie Antológica Historia Contemporánea y los cuadernos de Ideas Políticas, ambas publicaciones del la Fundación Rómulo Betancourt. Sin armas en la mano, lleno de voluntad y de confianza, emprendió el camino del VI Diplomado de Historia Contemporánea de Venezuela que, como los anteriores cursos, tiene el propósito “de contribuir a la toma de conciencia de la dialéctica de continuidad y ruptura en la comprensión de procesos históricos complejos y prolongados” . El programa de estudios, coordinado por el profesor Iván Castro Delgado, estuvo referido al período republicano de  1810 a 2013, se desarrolló en 13 módulos de 156 horas docentes mediante 15 conferencias y 15 sesiones de discusión de los períodos utilizando los documentos históricos contenidos en los 11 títulos de la  referida Serie Historia contemporánea de Venezuela (HCV) de la FRB.

Haber hecho contacto con este tesoro bibliográfico, igual que sus antecedentes universitarios, fueron la piedra angular sobre la que se sostuvo el reto de Leopoldo.  Si hay un testigo de esta epopeya intelectual es su hermana Diana Cristina López Mendoza, quien nos cuenta en emotivo relato su orgullosa emoción  cuando conoció la notas de los exámenes de su hermano …

“ Me emociona ver las notas del Diplomado de Historia de Venezuela. Como saben para Leopoldo, ha sido un respiro, y una oportunidad poder realizar estos estudios desde la cárcel militar de Ramo Verde. Como Iván, y varios de los profesores están al tanto, fue un reto poder hacerlo  en una situación tan adversa ; por ejemplo no pudo recibir clases presenciales de los profesores ,quienes estaban dispuestos a ir a Ramo Verde,  ni pudo usar una computadora para investigar,  ni tener acceso a una bibliografía amplia ...
A pesar de las limitaciones, Leopoldo estudio  con mucho animo y disciplina todo el material del diplomado que logre entregarle, y escribió de puño y letra, cada ensayo en un cuaderno que nos permitieron sacar.
Recordemos que los presos en especial los procesados tienen derecho al estudio, y por esta razón  permitido  estudiar, después de muchas gestiones que hicimos.
 El Diplomado significó una excepción, le permitió a Leopoldo poder leer y escribir, algo que generalmente le prohíben. Ya que le restringen las lecturas y los materiales para dibujar y escribir”.





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