lunes, 29 de agosto de 2016

PEDRO PABLO FERNÁNDEZ Comiéndonos la flecha

Las distorsiones que el modelo económico ha generado en la economía convierten al aumento salarial en sal y agua. Al día siguiente del anuncio ya estaban subiendo los precios un 50% y más.



La verdad es que matemáticamente el ajuste del salario no debería tener el efecto inflacionario que va a tener. Hoy el salario representa un factor mucho menos significativo en la estructura de costos. Los otros factores de producción se han venido ajustando a la inflación. Los repuestos, las maquinarias, los insumos, la materia prima se han dolarizado, mientras el salario se ha venido quedando rezagado. 

La especulación existe, pero no por unos apátridas al servicio del imperio que juegan a la guerra económica. Es la especulación propia de economías con alta incertidumbre. En una economía donde no hay inflación, los productos no escasean, los precios no los regula el gobierno, nadie está amenazado por expropiaciones arbitrarias y hay dólares disponibles para importar materia prima no hay especulación, y si la hubiere, el gobierno la puede combatir eficientemente. El problema existe cuando todo en la economía se rige por la incertidumbre. 

La clase media y las familias de bajos recursos siempre terminan pagando por las políticas económicas equivocadas de los gobiernos porque no tienen como defenderse. 

El gobierno hace esfuerzos desesperados por compensar los terribles efectos que la situación económica genera en los venezolanos porque el mundo se les viene encima, pero no saben cómo hacerlo. Y si saben, no se atreven porque es echar por tierra el legado del comandante, el Plan de la Patria y 17 años de discurso socialista.

La única forma de superar la difícil situación  que sufre la clase media y popular es cambiando el modelo económico, haciendo una rectificación profunda,  generando confianza para que haya inversiones y para que se reactive el aparato productivo. 

En el corto plazo la situación es muy compleja porque reducir la inflación pasa por reducir el gasto público y eso tiene un impacto social fuerte. Es urgente reorientar los pocos recursos que se tienen hacia políticas asistencialistas eficientes y focalizadas en los sectores más vulnerables de la población. 

En el largo plazo la mejor política social es una buena política económica que genere empleos productivos. Es la dirección que han asumido los países de América Latina que están teniendo éxito, que están creciendo. Venezuela se viene comiendo la flecha.

Pedro Pablo Fernández
PFernandez@ifedec.com
PedroPabloFR@

Leer más en: 
http://www.ifedec.com/category/articulos/pedro-pablo-fernandez/
http://www.ultimasnoticias.com.ve/

No hay comentarios: