martes, 16 de agosto de 2016

CARLOS M. MONTENEGRO El Mirador Redondo (c) Los 10 de Hollywood*


             


                                  Los diez de Hollywood con sus dos abogados


El Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara del Senado de los Estados Unidos inició una investigación sobre la influencia del comunismo en la industria del cine


La semana pasada mi columna trataba básicamente sobre la caza de brujas a mediados del siglo XX en los EEUU. Era la época del “macarthysmo”, aquella paranoia anticomunista que el tristemente famoso senador por Wisconsin capitaneó y trajo a mal traer a gran parte de la sociedad norteamericana con ideas liberales, socialistas o simpatía comunistas, permitidas por su Constitución.
Sin embargo, dejé pendiente escribir aparte sobre algo que repercutió profundamente dentro de la cultura popular norteamericana: el caso de “Los 10 de Hollywood”. Fue durante la formidable persecución que se cebó en la meca del cine durante 3 lustros, una obsesiva caza de comunistas que convirtió a la “fábrica de sueños” en una “fabrica de horrores”, siendo una de las épocas más oscuras y tristes de la meca del cine.
El vehículo fue el Comité de Actividades Antiamericanas del Senado, que ya se había establecido en 1946, presidido por John Parnell Thomas, un siniestro personaje obsesionado con su unilateral idea de patriotismo y “americanismo”. Congresista por el estado de Nueva Jersey, fue nombrado presidente del famoso Comité antes de que MacCarthy se abalanzara, en 1950, sobre cuanto zurdo encontraba a su paso, incluyendo al Departamento de Estado y las FFAA, acusándolos de estar infiltrados.
Parnell tan paranoico como su colega McCarthy, en 1947 se empeñó en que el ambiente artístico era un nido de comunistas que por medio de la música y el cine inoculaban a la juventud ideas anti norteamericanas; y la emprendió contra Hollywood, que suponía estaba infectado de putas, maricones y libertinos de todas las raleas, o sea “comunismo puro y duro” según él.
Al principio no dejó títere con cabeza, elaboró una lista con cientos de personas vinculadas con el cine, desde técnicos, ejecutivos, productores, guionistas, actores, actrices y hasta propietarios de los principales estudios cinematográficos. Y así el Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara del Senado de los Estados Unidos inició una investigación sobre la influencia del comunismo en la industria del cine.
Comenzaron por lo más alto. A lo largo de nueve días fueron llamados a declarar productores como Louis B. Mayer (MGM), Jack Warner (Warner Bros), Howard Hughes (RKO) o Walt Disney. También citaron a la crema y nata de actores y actrices como Gary Cooper, Robert Taylor, Ronald Reagan, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Gregory Peck, Katherine Hepburn, Kirk Douglas, Henry Fonda, Vincent Price, Gene Kelly. No faltaron grades directores, como John Huston, William Wyler, Philip Dunne o David O´Selznik.
El 23 de septiembre de 1947 fueron citados 41 personajes de la industria cinematográfica y 19 tomaron la firme determinación de negarse a declarar ante una Comisión que consideraban antidemocrática y que vulneraba sus derechos recogidos en la Constitución. Fueron conocidos como “testigos inamistosos”, entre otros, Leonard Berstein, Orson Welles, Edward Dmytryck, Lewis Milestone y Dalton Trumbo además de Charles Chaplin, Bertold Brecht, David O´Selznik, o John Huston, que optarían por el exilio.
Los miembros del mencionado comité, entre los que se encontraba el futuro presidente de los Estados Unidos Richard Nixon, preguntaron a los comparecientes si eran o habían sido comunistas y si pertenecían al partido. También, si conocían a alguien dentro del mundo del cine que militara en organizaciones de izquierdas. Muchos de los interpelados, como Ronald Reagan, el productor Jack L. Warner, Louis B. Mayer y Gary Cooper contestaron sin problemas delatando a compañeros para evitar la quiebra y los juicios.
Pero diez comparecientes, se negaron a responder sobre su ideología. Eran “los Diez de Hollywood”, un conjunto de guionistas y directores, los primeros en figurar en las tristemente famosas listas negras de John Parnell, que al rehusar a declarar en el Comité, fueron despedidos por los propios estudios cinematográficos colaboradores. Fueron acusados en juicios irregulares y posteriormente sentenciados por desacato, multados económicamente e inhabilitados para ejercer en el cine y encarcelados. Sus nombres: Alvah Bessie, Herbert Biberman, Lester Cole, Edward Dmytryk, Ring Lardner Jr., John Howard Lawson, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott y Dalton Trumbo (el más hostigado por el Comité). Al cumplir sus condenas estaban totalmente arruinados.  
Parnell en los últimos años de su carrera, tras destaparse un delito de corrupción, supuso el fin de su vida política en prisión, la  misma donde estaban algunos de los famosos “10”.

* Breves e históricos documentales de la época sobre el Comité de Actividades Antiamericanas y los10 de Hollywood. Imprescindibles.
Y un extraordinario documental dramatizado sobre la historia del más perseguido de los 10 de Hollywood, la película “Trumbo” de 2015.
             





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