jueves, 22 de octubre de 2015

“PAPELÓN”, ¿Y la columna?


 
Oswaldo Borges en un acto de justicia como Presidente del IND, entrega a Guillermo Arrioja la distinción Periodista Deportivo del Año.

Víctor José López
EL VITO




“Papelón” ¿Y la columna?
Ese fue el saludo con el que por años recibí a Oswaldo “Papelón”  cuando se acercaba a la redacción de Meridiano para entregar sus cuartillas y darle rienda suelta a una sabrosa tertulia deportiva con los periodistas. 

Este miércoles “Papelón”  se ha marchado, y con él se fue un gran deportista, un atleta de altos quilates y un venezolano triunfador que como dirigente se distinguió por ser atrevido y creativo.

Al enterarnos de su partida saltaron a nuestra memoria vivencias en  recuerdos que, como profesional,  vivimos junto al amigo. Su paso por el Voleibol de Alta Competencia fue  y será una referencia obligada.

Oswaldo Borges integró aquel grupo que conocimos cuando comenzábamos diversos senderos de los caminos del periodismo deportivo que nos condujeron a la dicha de amar a nuestro país por valores tangibles y positivos.  Fueron aquellos hombres que reunidos por su vocación con mucho  talento, muchas ganas, pero con pocos recursos integraron un grupo élite en el historial más exigente del deporte venezoano: mi admirado Joel Marín, Carlos Ibarra, Rafael Bericiartu, Juan de Dios Pacheco, el infatigable Alfredo López, los históricos Bobb Lancelot y Lino Connell. El gran José Joaquín “Papá” Carrillo, Oswaldo “Papelón”  Borges, Luis Frederick, Raúl Landaeta, Ostilio Parra y ,como Director de Orquesta, Juan José Rodríguez.

Estos nombres que será pecado olvidar le dieron gloria - sin oro, plata o bronce - al Volibol Nacional cuando en el Mundial de 1960 en Río de Janeiro, la selección pisó un sitio en el mundo. Ocurrió año antes de la fundación del Diario Deportivo de Venezuela, y aquella hazaña fue referencia para un gran maestro del periodismo deportivo como o fue Rafael Ruggieri.

Recojo unas palabras de “Papelón”  unas palabras expresadas muchos años después, en una reunión en el COV, convocada por su gran amigo Eduardo Álvarez, presidente del Comité Olímpico. Fue cuando el profesor Borges dijo, refiriéndose a sus días , “… aquellos, cuando nos reuníamos en la Casa Sindical para poder practicar. Recuerdo que al lado había una piscina y la pelota se nos caía a cada rato, y se nos mojaba, teníamos que esperar secarla y así poder seguir con la practica. Bajo esas condiciones entrenábamos nosotros y nunca nos quejamos”.

No se quejaba, pero cuando “Papelón”  tuvo poder de decisión en sus manos participó en la transformación más maravillosa que haya vivido el deporte nacional con la organización de los Juegos Deportivos Panamericanos de Caracas. Evento que el actual régimen, sobrado de dinero, no fue capaz de realizar. Todo se perdió en rencillas internas, en corruptelas amparadas por la Patente de Corso de los políticos. Un poder que sí se reflejó en turbios negocios en la construcción de los estadios para la Copa América, manejos de millones de dólares que hoy  están en la mira de los elementos probatorios de un movimiento de corrupción financiera que involucra a la FIFA, la CONMEBOL, y la Federación Venezolana de Fútbol.
Cuando comenzó Oswaldo Borges, el volibol no se vestía con el oropel que lo haría el Atletismo. Aquellos héroes de pista y campo, como  el inefable Rafa Romero, Héctor Thomas o de mi muy fraterno John Muñoz, que fueron campeones entre aquellos dioses que como Asnoldo Devonish, Brígido Iriarte, Horacio Estévez y Cigarrón Landaeta quienes con todo derecho fueron nuestros héroes deportivos.  Lo habían logrado, con duras marcas, mucho sudor y entrega y sin las herramientas de la globalización.

Aquel trato con “Papelón”  y su esposa La Tocha, relación de afecto directo y continuado, la comunicación entre el atleta destacado y el periodista inexperto, creó lazos perdurables en la amistad. Las tardes en  la redacción de Meridiano se convirtieron en sabrosas, polémicas e ilustrativas tertulias en la que participábamos con vehemencia junto a  Apolinar Martínez, Humberto Galarza, Guillermo Arrioja, César Quijada, “El Pollo” Sosa en una tertulia que no bajó la guardia cuando “Papelón”  ocupó la máxima investidura del deporte en el IND, pues Meridiano en la discusión amplia, polémica y productiva, se había convertido en una extensión de las reuniones del gabinete ejecutivo del presidente Luis Herrera Campins, del Ministro de la Juventud representando abiertamente los intereses de la comunidad deportiva venezolana con libertad de voz y de opinión.

Fueron días turbulentos, encuentros polémicos con Carlos Sánchez, representante de los Entrenadores Deportivos. Aquel grupo valioso, de dirigentes que sí tenían conocimiento en materia deportiva se armó con los lazos del conflicto político de la época. Más tarde se ataría con indisolubles lazos de amistad. Me refiero a aquellos días  del liderazgo gremial en el deporte, los días que se condujo la polémica por los senderos abiertos de tribunas sin impedimentos, en el ejercicio de la más plena de las libertades de información.  Carlos Sánchez, Jesús Elorza y Nelson “Fosforito” Rodríguez eran tres de los conductores de aquella polémica situación, junto a Tarzán Herrera, Rosauro Rodríguez la muy activa y admirada Elbia Ortega, Reinaldo Carvallo y Giorgio Alberti.

¡Qué diferencia” Era gente del deporte, ahora el deporte está en manos de gente del gobierno. “Papelón”  Borges encontró un deporte disperso, de confusas situaciones que reunió en los estados y los municipios bajo la dirección del IND en una política de gerencia deportiva que agrupó a los docentes del país bajo el mandato, gobierno diríamos del Instituto Nacional del deporte. Carlos Sánchez, que fallece al inicio de la administración de Luis Herrera, deja un vacío que ocupa transitoriamente Giorgio Alberti y sorpresivamente es llenado con mucha fuerza y respaldo por Oswaldo “Papelón”  Borges.

Con “Papelón”  en la dirección del deporte nacional, y de gran influencia en las organizaciones panamericanas, surge una piedra en el zapato con la ODELAC, la Organización Deportiva Panamericana que manejó por años el mexicano Mario Vázquez Raña.   
Borges falleció a los 79 años de edad luego de estar haber estado hospitalizado en un centro asistencial de Caracas. Fue presidente del Instituto Nacional de Deportes , miembro de la junta directiva del Comité Olímpico Venezolano, gloria del deporte venezolano, integrante de la Selección Nacional de Voleibol, como jugador y como entrenador por más de 40 años ha sido considerado uno de los jugadores más destacados entre 1957 y 1971, participando en dos campeonatos mundiales, cuatro panamericanos y cuatro sudamericanos.
Como dirigente deportivo. “““Papelón””” Borges presidió desde marzo de 1979 hasta febrero de 1984 el Instituto Nacional de Deportes (IND). Fue presidente de la Confederación Sudamericana de Tenis de Mesa y de la Federación Venezolana de la misma especialidad, cargos que detentó hasta 2011 y presidente de la Unión Latinoamericana de Tenis de Mesa (ULTM). Vicepresidente del Comité Olímpico Venezolano (COV) y jefe de Misión de la selección de Venezuela en los Juegos Centroamericanos y del Caribe efectuados en Veracruz, México, el año pasado.
 El Comité Olímpico Venezolano informó que los restos de Borges serán velados hoy en capilla ardiente en la sede del ente deportivo en el Paraíso, en Caracas.

@vejotaele
vitolopez.blogspot.com




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