Venezuela y la III Guerra Mundial
Desde que el mundo es mundo, el asunto
de la muerte ha servido de materia prima para meternos el resuello en el cuerpo.
Desde que el mundo es mundo, el asunto de la muerte ha
servido de materia prima para meternos el resuello en el cuerpo, y dado que al
parecer nadie pone en duda que la muerte es un hecho fatal, o sea que va a
suceder sí o sí, pues vivimos con eso sin ponerle mucha atención – al fin y al
cabo va a llegar – aunque de vez en cuando pensemos que cuando llegue el
momento, ojalá que el trámite no nos duela. En base a esa convicción, desde
todas partes mandan soluciones que a mí, personalmente, no me convencen.
Ni desde las que aseveran que profesando en una
religión u orden monástica, al estar más cerca del dios que rige ese colectivo,
y orándole con fe se hace más llevadero el viaje, hasta los que de signo
diametralmente opuesto, aseguran que aquello no es más que un truco para que
entremos en su establo, o que pretenden arrastrarnos a su redil, que viene a
ser lo mismo. También están los que quieren enfocar la cosa desde un lado menos
esotérico, más social, con el discurso de que las religiones son el opio de los
pueblos, cosa que puede ser hasta verdad, pero como afortunadamente siempre fui
más militante de una buena tasca que de un partido político o un sindicato de
cualquier signo, lo del opio no es lo mío, y aquí me encuentro en una posición.
Si quieren acomodaticia, pero que me hace sentir
cierto sosiego, aunque claramente sea una decisión un tanto pusilánime. Pero
como no me ha ido tan mal, he tomado la decisión de que mientras no desmejore,
“peor es meneallo Sancho”, como aconsejó Don Quijote a su atribulado escudero;
si bien la circunstancia era otra, yo prefiero acogerme sin dudar al criterio
de Cervantes, sólo sea por su universal prestigio.
Sin embargo, permítanme referirme más que a la muerte,
a su secuela, que son los muertos. Sostengo que estamos en plena III Guerra
Mundial, y me baso en investigaciones serias donde informan que actualmente hay
más de 137 guerras localizadas alrededor del globo, aunque mientras escribo
esto bien podría estallar una nueva, y quién sabe si más temprano que tarde
comenzaremos alguna en el espacio; así que paciencia. Díganme ustedes si no
estamos asistiendo a una nueva especie de guerra mundial o global, bautícenla
como quieran.
Sucede que es otro tipo de guerra, por cierto, de más
difícil solución que las anteriores. En las guerras de siempre, la solución
estaba diagnosticada desde el momento que comenzaban, puede que incluso antes;
bastaba que uno de los dos bandos derrotara al otro, cosa que siempre sucedía y
se acababa el asunto (al menos el de la guerra). Al término de las dos grandes
guerras del siglo XX, con sus vencedores y vencidos, tras crear la Organización
de las Naciones Unidas, ONU, los optimistas debieron respirar con alivio al
pensar, con mejor intención que acierto, que se habían acabado las guerras de
una vez por todas.
No fue así, en un siglo de gran inventiva, el humano
ideó algo nuevo que se llamó la “Guerra Fría”, que también trajo lo suyo, como
Corea y Vietnam. Al finalizar el frío invento llegó la paz, pero esta vez fue
una “paz caliente”, la que disfrutamos actualmente.
Ahora no sabemos muy bien dónde están las trincheras,
y debe haber tantos muertos como en las dos grandes guerras juntas. Hoy es tan
relevante un muerto en Mérida que cientos en África o un centenar semanal en
Paquistán. ¿Cómo cuantificar eso? Yo, la verdad, no salgo de mi asombro.
La celeridad con que nos llega la información, hace
que cuando empezamos a compungirnos por docenas de muertos por una refriega en
algún país de Oriente Medio, saltan nuevos titulares y resulta que un piloto
con plomo en sus alas decide suicidarse estrellando el avión acompañándose de
decenas de pasajeros, quizás mientras tomaban el
aperitivo; y tal vez algún guerrero de alguna causa decidía asesinar a unos
cientos de peregrinos con un carro bomba colocado a la entrada del templo de
turno, o guerrilleros en Suramérica, entran a saco en un pueblo durante las
fiestas patronales y masacran a hombres, mujeres y niños mientras celebraban, y
de paso mataron a los músicos mientras tocaban.
Así, que no nos dan
tiempo para digerir lo que está pasando en el mundo, y mucho menos
comprenderlo. Esta III Guerra Mundial en verdad es diferente, pues los
contrincantes son de todo tipo, es decir, que cada uno hace su guerra.
Me voy a permitir mostrar
algunos ejemplos de los diversos conflictos y causas que conforman esta III
Guerra Mundial, y que son considerados como guerras de mayor escala:
|
Guerra/Conflicto
|
Lugar
|
Víctimas Totales
|
|
Guerra civil afgana
(incluida la Guerra de Afganistán de 2001 a la
actualidad)
|
Afganistán
|
2 000 000
|
|
Guerra civil somalí
|
Somalia
|
500 000
|
|
Guerra en el noroeste de Pakistán
|
Pakistán
|
56 000
|
|
Insurgencia chiita en Yemen
|
Yemen
|
25.000
|
|
Guerra contra el narcotráfico en
México
|
México
|
150.000
|
|
Insurgencia islamista en Nigeria
|
Nigeria
|
15.000
|
|
Insurgencia iraquí
postestadounidense
|
Irak
|
61.800
|
|
Guerra civil sursudanesa
|
Sudán del Sur
|
50.000
|
|
Guerra de Libia
|
Libia
|
13.000
|
|
Guerra Civil en el Este De Ucrania
|
Irak Siria Libia Afganistan Egipto
|
5.700
|
|
Guerra contra el Estado Islámico
|
Nigeria
Líbano
Jordania Yemen
|
90.000
|
Así hasta 137 guerras
en más de 25 países y en diferentes etapas. Debido a que cada país declara
causas diferentes, no se entiende muy bien que Venezuela no esté incluida entre
las naciones partícipes en la III Guerra Mundial. Mal asunto si los pomposos organismos
encargados de hacer la lista no nos toman en cuenta y peor aún si no quieren
darse por enterados. ¿Tan poco valen nuestros muertos para la ONU, OEA, UE y
los de Human Rights Watch o Amnistía Internacional y demás organismos
internacionales, los que de la boca para afuera, se preocupan tanto por la
gente que sufre matanzas?.
Sepa el mundo que en
Venezuela muere una persona cada nueve minutos, víctima de la violencia. Tan
sólo en el año 2009, se registraron 19.133 asesinatos, cifra avalada por un estudio
del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela. En 2014 solamente, hubo
más de 25.000 muertos y en los primeros 10 años de este siglo se contabilizaron
123.091 asesinatos por diversas causas. El nivel de muertos por violencia en
Venezuela es diez veces superior al de México, pese a que el país
norteamericano está en la fase más dura de la guerra contra el narcotráfico.
Desde que empezó este
siglo XXI, aquí hay más muertos que en la mayoría de las guerras que se
encuentran activas al día de hoy (ver recuadro). ¿Por qué nos ningunean como
miembros de la III Guerra Mundial? a ver si no debiéramos estar incluidos con
todo el derecho. Tal vez si nos incluyeran podríamos beneficiarnos un poco de
la ayuda humanitaria internacional, como medicinas o alimentos de primerísima
necesidad. Venezuela ha regalado al mundo, varias veces más dólares que el plan
Marshall en los años 40 a Europa.
¨* Fuente: Informe de
Amnistía Internacional
.
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