Blog de Víctor José López /Periodista

domingo, 31 de mayo de 2015

CARLOS M. MONTENEGRO Ánimas de Purgatorio



 Venezuela y la III Guerra Mundial
                                                               
Desde que el mundo es mundo, el asunto de la muerte ha servido de materia prima para meternos el resuello en el cuerpo.


Desde que el mundo es mundo, el asunto de la muerte ha servido de materia prima para meternos el resuello en el cuerpo, y dado que al parecer nadie pone en duda que la muerte es un hecho fatal, o sea que va a suceder sí o sí, pues vivimos con eso sin ponerle mucha atención – al fin y al cabo va a llegar – aunque de vez en cuando pensemos que cuando llegue el momento, ojalá que el trámite no nos duela. En base a esa convicción, desde todas partes mandan soluciones que a mí, personalmente, no me convencen.
Ni desde las que aseveran que profesando en una religión u orden monástica, al estar más cerca del dios que rige ese colectivo, y orándole con fe se hace más llevadero el viaje, hasta los que de signo diametralmente opuesto, aseguran que aquello no es más que un truco para que entremos en su establo, o que pretenden arrastrarnos a su redil, que viene a ser lo mismo. También están los que quieren enfocar la cosa desde un lado menos esotérico, más social, con el discurso de que las religiones son el opio de los pueblos, cosa que puede ser hasta verdad, pero como afortunadamente siempre fui más militante de una buena tasca que de un partido político o un sindicato de cualquier signo, lo del opio no es lo mío, y aquí me encuentro en una posición.
Si quieren acomodaticia, pero que me hace sentir cierto sosiego, aunque claramente sea una decisión un tanto pusilánime. Pero como no me ha ido tan mal, he tomado la decisión de que mientras no desmejore, “peor es meneallo Sancho”, como aconsejó Don Quijote a su atribulado escudero; si bien la circunstancia era otra, yo prefiero acogerme sin dudar al criterio de Cervantes, sólo sea por su universal prestigio.
Sin embargo, permítanme referirme más que a la muerte, a su secuela, que son los muertos. Sostengo que estamos en plena III Guerra Mundial, y me baso en investigaciones serias donde informan que actualmente hay más de 137 guerras localizadas alrededor del globo, aunque mientras escribo esto bien podría estallar una nueva, y quién sabe si más temprano que tarde comenzaremos alguna en el espacio; así que paciencia. Díganme ustedes si no estamos asistiendo a una nueva especie de guerra mundial o global, bautícenla como quieran.
Sucede que es otro tipo de guerra, por cierto, de más difícil solución que las anteriores. En las guerras de siempre, la solución estaba diagnosticada desde el momento que comenzaban, puede que incluso antes; bastaba que uno de los dos bandos derrotara al otro, cosa que siempre sucedía y se acababa el asunto (al menos el de la guerra). Al término de las dos grandes guerras del siglo XX, con sus vencedores y vencidos, tras crear la Organización de las Naciones Unidas, ONU, los optimistas debieron respirar con alivio al pensar, con mejor intención que acierto, que se habían acabado las guerras de una vez por todas.
No fue así, en un siglo de gran inventiva, el humano ideó algo nuevo que se llamó la “Guerra Fría”, que también trajo lo suyo, como Corea y Vietnam. Al finalizar el frío invento llegó la paz, pero esta vez fue una “paz caliente”, la que disfrutamos actualmente.
Ahora no sabemos muy bien dónde están las trincheras, y debe haber tantos muertos como en las dos grandes guerras juntas. Hoy es tan relevante un muerto en Mérida que cientos en África o un centenar semanal en Paquistán. ¿Cómo cuantificar eso? Yo, la verdad, no salgo de mi asombro.
La celeridad con que nos llega la información, hace que cuando empezamos a compungirnos por docenas de muertos por una refriega en algún país de Oriente Medio, saltan nuevos titulares y resulta que un piloto con plomo en sus alas decide suicidarse estrellando el avión acompañándose de decenas de pasajeros, quizás mientras tomaban el aperitivo; y tal vez algún guerrero de alguna causa decidía asesinar a unos cientos de peregrinos con un carro bomba colocado a la entrada del templo de turno, o guerrilleros en Suramérica, entran a saco en un pueblo durante las fiestas patronales y masacran a hombres, mujeres y niños mientras celebraban, y de paso mataron a los músicos mientras tocaban.
Así, que no nos dan tiempo para digerir lo que está pasando en el mundo, y mucho menos comprenderlo. Esta III Guerra Mundial en verdad es diferente, pues los contrincantes son de todo tipo, es decir, que cada uno hace su guerra.
Me voy a permitir mostrar algunos ejemplos de los diversos conflictos y causas que conforman esta III Guerra Mundial, y que son considerados como guerras de mayor escala:

Guerra/Conflicto
Lugar
Víctimas Totales
Guerra civil afgana (incluida la Guerra de Afganistán de 2001 a la actualidad)
Afganistán
2 000 000
Guerra civil somalí
Somalia
   500 000
Guerra en el noroeste de Pakistán
Pakistán
     56 000
Insurgencia chiita en Yemen
Yemen
     25.000
Guerra contra el narcotráfico en México
México
   150.000
Insurgencia islamista en Nigeria
Nigeria
     15.000
Insurgencia iraquí postestadounidense
Irak
     61.800
Guerra civil sursudanesa
Sudán del Sur
     50.000
Guerra de Libia 
Libia
     13.000
Guerra Civil en el Este De Ucrania
Irak Siria Libia Afganistan Egipto
       5.700
 Guerra contra el Estado Islámico
 Nigeria  Líbano  Jordania Yemen
     90.000

Así hasta 137 guerras en más de 25 países y en diferentes etapas. Debido a que cada país declara causas diferentes, no se entiende muy bien que Venezuela no esté incluida entre las naciones partícipes en la III Guerra Mundial. Mal asunto si los pomposos organismos encargados de hacer la lista no nos toman en cuenta y peor aún si no quieren darse por enterados. ¿Tan poco valen nuestros muertos para la ONU, OEA, UE y los de Human Rights Watch o Amnistía Internacional y demás organismos internacionales, los que de la boca para afuera, se preocupan tanto por la gente que sufre matanzas?.
Sepa el mundo que en Venezuela muere una persona cada nueve minutos, víctima de la violencia. Tan sólo en el año 2009, se registraron 19.133 asesinatos, cifra avalada por un estudio del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela. En 2014 solamente, hubo más de 25.000 muertos y en los primeros 10 años de este siglo se contabilizaron 123.091 asesinatos por diversas causas. El nivel de muertos por violencia en Venezuela es diez veces superior al de México, pese a que el país norteamericano está en la fase más dura de la guerra contra el narcotráfico.
Desde que empezó este siglo XXI, aquí hay más muertos que en la mayoría de las guerras que se encuentran activas al día de hoy (ver recuadro). ¿Por qué nos ningunean como miembros de la III Guerra Mundial? a ver si no debiéramos estar incluidos con todo el derecho. Tal vez si nos incluyeran podríamos beneficiarnos un poco de la ayuda humanitaria internacional, como medicinas o alimentos de primerísima necesidad. Venezuela ha regalado al mundo, varias veces más dólares que el plan Marshall en los años 40 a Europa.

¨* Fuente: Informe de Amnistía Internacional





No hay comentarios: