¿ Y ahora qué?
Eddie Ramírez S.
El petroestado controlado por los rojos no
pudo doblegar a la mitad del país que se identifica con la alternativa
democrática. Quienes detentan el poder no pueden presumir de una
victoria el 8D, pero tampoco quienes hemos aceptado el liderazgo de
la MUD. El domingo en la noche presenciamos algo ya visto. De un
lado un Diosdado chabacano y un Maduro grosero que
insultó a Capriles, a Ledezma, a Ismael y a Ramón
Guillermo Aveledo y, por el otro, discursos de altura de un Ledezma
felicitando al adversario que derrotó contra viento y marea, y de un
Capriles clamando por la unidad de los venezolanos y por el diálogo.
Como de costumbre, el CNE se hizo de la vista gorda
ante las extralimitaciones de los oficialistas al utilizar los
recursos del Estado y muchas máquinas fallaron. El Plan República toleró
la presencia de motorizados amedrentadores en muchos centros de votación y el
mayor general Padrino López dio una declaraciones que no venían al caso
alabando a Chávez y atacando al “imperialismo”. Los rojos
siguen abusando del poder. Entre otros atropellos cabe citar que no permitieron
votar a Oswaldo Álvarez Paz, camionetas de Pdvsa acarrearon votantes
oficialistas, Maduro se retrató con sus candidatos y
detuvieron a la alcaldesa y al candidato de la Unidad del Municipio Freites de
Anzoátegui.
A pesar de todos los factores adversos la alternativa democrática
logró imponerse en las principales capitales de los estados. Maracaibo,
Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Mérida, Maturín, Barinas, La Asunción y
el Distrito Capital votaron en contra del régimen. Esto demuestra que quienes
predicaron la abstención no tenían razón. ¡Bravo por los ciudadanos
de la tercera edad y por el centenario Jacinto Convit que salieron a votar!
¡Tarjeta roja para quienes se abstuvieron! Los resultados
electorales no nos extrañan ya que enfrentamos un régimen totalitario que tiene
un latifundio mediático y compra conciencias sobre todo en pequeñas ciudades
y pueblos cuya vida económica gira alrededor del presupuesto nacional.
La participación fue la más alta registrada para una
elección municipal, pero considerando la polarización era de esperar fuese más
elevada. Ahora habrá que reflexionar por qué el discurso
político no llega a muchos ¿Acaso debemos seguir ofreciendo más de lo mismo
que el oficialismo? ¿Sería conveniente predicar la necesidad de un
nuevo Contrato Social, en el que el petroestado no tenga la influencia actual,
como señala Isabel Pereira en su libro “La quiebra moral de un país¨? A
pesar de que hemos sido partidarios de convocar una
Constituyente, hoy consideramos que debe posponerse. Sin duda
en el primer semestre del 2014 se acentuará la crisis económica y social,
y el oficialismo experimentará más grietas. Debe mantenerse la MUD incorporando
algunas personalidades independientes. Los abstencionistas deben reflexionar
sobre la insensatez que cometieron.
Ningún demócrata debe decaer. Entendamos que los rojos
no cejarán en su empeño de acabar con la propiedad privada, ni en su
intento de ideologizar a nuestra juventud. El país está en manos de unos
bárbaros que no creen en la meritocracia, ni en los principios y valores de
nuestra civilización. La Gente del Petróleo rechazamos el llamado Plan de la
Patria y seguimos presentes y comprometidos en la lucha por lograr
un mejor país. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
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