Enrique Krauze
Tenía una concepción binaria del mundo. Veía
el mundo dividido entre amigos y enemigos, entre chavistas y
“pitiyanquis”, entre patriotas y traidores. En libros y ensayos reconocí
su vocación social. Pero una cosa es la vocación social y otra es la
forma en que se practica esa vocación. Obsedido por una anacrónica
admiración del modelo cubano, Hugo Chávez desquició las instituciones
públicas venezolanas y protagonizó lo que quizá sea el mayor despilfarro
de riqueza pública en toda la historia latinoamericana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario