Blog de Víctor José López /Periodista

miércoles, 27 de octubre de 2010

LA CORRUPCIÓN EN EL RÉGIMEN DE HUGO CHÁVEZ EN VENEZUELA `PROVOCA OTRO ESCÁNDALO EN MIAMI, ESTADOS UNIDOS

Roja rojita
La extorsión

EDITORIAL DEL DIARIO EL NACIONAL
Miércoles 27 de octubre de 2010

M enudas sorpresas las que siempre llegan a Venezuela desde Miami, Florida. Ayer estalló un nuevo escándalo en el cual aparece involucrado, según una investigación del FBI, el alto funcionario venezolano Rafael Ramos, nombrado por el gobierno del presidente Chávez como "interventor de Unovalores e Italbursátil", dos casas de bolsa de cierta trayectoria en el país. Hoy el señor Ramos acudirá a una audiencia ante un tribunal federal presidido por la jueza Andrea M. Simonton para ser notificado de las acusaciones en su contra y fijarle el monto de la fianza si hubiere lugar. Vaya, vaya.

El alto funcionario chavista Rafael Ramos, de 61 años de edad, era hombre de confianza del superintendente nacional de Valores de Venezuela, Tomás Sánchez Mejías, "según la acusación presentada por Daniel J. Johns, agente de la Oficina Federal de Investigaciones", como refleja internacionalmente un cable de la agencia española Efe. Por lo visto, Dios los cría y el diablo rojo rojito los junta.

Ramos fue detenido el fin de semana pasado en Miami pero en Venezuela el oficialismo se obstinó en negar la caída de uno de sus hombres de confianza en el área bursátil. La acusación federal estadounidense está basada en un "intento de extorsión" para sacarle millón y medio de dólares a uno de los propietarios de Unovalores Casa de Bolsa, una entidad venezolana que está intervenida por órdenes del Gobierno. Ramos se comprometía, según el FBI, en fabricar unos informes favorables a Unovalores.

Ahora bien, recuérdese que el presidente Chávez ordenó en una fastidiosísima cadena "verle el hueso" a las casas de bolsa venezolanas por estar supuestamente involucradas en negocios sucios. Ahora los hechos están demostrando que los supuestos negocios sucios vienen desde muy arriba en el oficialismo. De manera que la oposición puede hablarle con voz clara y fuerte al Presidente y decirle: "Ven a mí que tengo flor", y averiguar hasta verle el hueso a este escándalo que apenas está comenzando, pero que promete capítulos muy interesantes.

No se llegue a pensar que el Gobierno de Estados Unidos está molesto por la compra a Rusia de una planta nuclear chimba, de las que fallaron en Chernobyl, ni por los 25 tanques chatarras que vienen en camino. Para nada: la averiguación del FBI fue iniciada en abril de este año cuando el alto funcionario de cuello rojo rojito "sostuvo un encuentro con Tomás Vásquez, propietario de Unovalores, en el hotel Ritz Carlton de Coconut Grove".

En ese hotel proletario y socialista, ubicado en el sureste de Miami, el camarada Ramos "planteó el pago de dos millones de dólares". ¡Ven a mí que tengo flor! dijo Ramos, a lo mejor vestido con una chaqueta tricolor. Pasado un tiempo prudencial, el camarada Ramos notificó las cuentas donde tenían que depositar el dinero en las Islas Caimán, en Panamá y un sencillo de 60 millones en efectivo entregados en Caracas. ¡Viva la revolución!

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