Este
gobierno, mientras habla de justicia social, igualdad para los pobres,
socialismo, democracia participativa, etc., hace todo lo contrario. Bien
lo sabemos los trabajadores, tanto del sector público como del privado,
que durante los últimos 14 años no hemos recibido otra cosa que no sean
golpes de la parte oficial: paralización de las contrataciones
colectivas, aumento miserables del salario mínimo y congelación del
resto de la escala salarial, acumulación de deudas laborales,
empeoramiento de las condiciones de trabajo y seguridad industrial,
eliminación de los HCM, despidos injustificados, retraso en los pagos de
nuestros bonos vacacionales, de las utilidades y aguinaldos.
Al mismo
tiempo se da el ataque despiadado a los sindicatos para destruirlos, la
persecución y encarcelamiento de los dirigentes que pelean por nuestras
reivindicaciones, criminalizando el derecho a la protesta, mandando a
centenares de obreros a tribunales por reclamar tales abusos y
chantajeando a miles con el despido sino se callan y aceptan la
arbitrariedad. Encima, tenemos que calarnos la incapacidad e ineptitud
de la gerencia gubernamental, que ha conducido al país a una severa
crisis económica caracterizada por: la caída de la producción petrolera,
la inflación mas alta del mundo, la tragedia irresoluble de los
damnificados, la quiebra de las industrias de Guayana, la, paralización
de los emplazamientos petroleros, la caída vertiginosa de la producción
agrícola producto de la criminal política de asalto y expropiación de
mas de 700 fundos, haciendas, fincas o empresas del sector. La quiebra
de las principales Zonas Industriales del país, el creciente y sostenido
desempleo. La agresión policial y presupuestaria contra las
Universidades, la persecución y atropello contra los estudiantes,
negarle el empleo a los egresados de las Universidades Nacionales para
dar preferencia solo a los egresados de los centros de estudios
gubernamentales, la negativa a aplicar los Normas de homologación y la
política de implementar la Doctrina del Pensamiento Único en el Sistema Educativo venezolano. El grave deterioro del Sistema de Salud.
Frente a este
cuadro de crisis, el gobierno del Ilegitimo Nicolás solo opta por la
aplicación de un “Paquetazo” económico que desenfrenadamente devalúan
nuestra moneda y reduce cada vez mas el poder adquisitivo de nuestras
familias; las cuales se ven afectadas además por el desabastecimiento y
el alto costo de los productos de primera necesidad primera
necesidad. Estas circunstancias son fiel reflejo del rotundo fracaso de
un modelo económico que se basa fundamentalmente en el rentismo
petrolero; que reduce la capacidad productiva gracias a las políticas
clientelares; que compra falsas solidaridades con regalos desmedidos que
provienen del erario público; y dilapida en corrupción y planes
fallidos inmensas fortunas de capital, que muy bien pudieron haber
servido para fortalecer una estructura económica orientada al desarrollo
independiente que privilegie el impulso del conocimiento, la ciencia y
la tecnología.
Los
trabajadores hemos sido protagonistas de una permanente lucha contra
todo tipo de violaciones a la libertad sindical; por el reconocimiento
de las contrataciones colectivas y de las organizaciones sindicales;
por el aumento general de sueldos y salarios; por el sostenido reclamo
por la cancelación de las prestaciones sociales, intereses de mora,
cesta ticket y el otorgamiento gratuito de los medicamentos para todos
los jubilados y pensionados; contra la tenebrosa figura del sicariato
sindical; contra el desbordado terrorismo de los patronos públicos y
privados.
A estos
reclamos debemos agregar, la ausencia de políticas públicas que den
satisfacción real a las necesidades habitacionales de miles de
trabajadores y sus familiares; la imposibilidad de ejercer el derecho a
la salud, debido a que las carencias presentes en hospitales públicos
constituyen una vergüenza nacional que pone en peligro la vida de miles
de compatriotas. Asimismo, la inseguridad ocupa el primer plano de la
angustia y la zozobra familiar en medio del mayor desinterés de parte de
los entes oficiales; mientras que los altos funcionarios sí se
garantizan medidas para proteger su seguridad personal y familiar.
Los
trabajadores aragüeños, conscientes del papel histórico que nos
corresponde, no podemos dejar de rechazar la actitud militarista y
autoritaria asumida por el Presidente del Parlamento Nacional, al
pretender cercenar a un sector de parlamentarios su derecho
constitucional a expresar sus posiciones y expulsarlos del recinto de la Asamblea Nacional. Asimismo, condenamos la extensión de esta arbitrariedad al Consejo Legislativo de nuestro estado Aragua.
De igual
manera, rechazamos el doble discurso y las sospechosas evasivas de los
Poderes Públicos para realizar la auditoría de los resultados
electorales en las condiciones establecidas constitucional y legalmente.
Rechazamos la
persecución, hostigamiento y despidos contra los trabajadores que
ejercieron su derecho a votar libremente por la opción de su
preferencia; y condenamos la violencia en cualquiera de sus
manifestaciones, especialmente en sus formas de represión,
criminalización, encarcelamiento y tortura de ciudadanos practicada por
los cuerpos policiales y militares contra aquellos ciudadanos que han
ejercido y ejercerán su derecho a la protesta pacífica.
Nos
solidarizamos con la lucha de los trabajadores y estudiantes
universitarios en defensa de la autonomía, de la universidad plural, por
educación de calidad, por presupuesto justo, por aumento salarial y
respeto a las contrataciones colectivas y a las organizaciones
sindicales, gremiales y estudiantiles.
En el Día Internacional de los Trabajadores, la Red de Universidades, la Mesa de la Unidad, los Gremios Profesionales, las organizaciones Sindicales, Gente del Deporte, las organizaciones de la Sociedad Civil, Buhoneros, desempleados
y los Sin Techos hemos decidido salir a las calles a reclamar la
solución a los problemas laborales, reinvidicativos, habitacionales,
salud, educativos y de inseguridad que afectan no solo a la comunidad
aragueña sino a Venezuela en su totalidad y hemos escogido como símbolo
al Hueso, por ser este la mejor representación de la situación de
precariedad y hambre a la que se encuentra sometida la inmensa mayoría
de los venezolanos.
NO A LOS SUELDOS DE HAMBRE
POR UN AUMENTO GENERAL DE SUELDOS Y SALARIOS
POR LA APLICACIÓN INMEDIATA DE LAS NORMAS DE HOMOLOGACION
POR UN PRESUPUESTO JUSTO PARA LAS UNIVERSIDADES.
ARAGUA EN LA CALLE RECLAMA SUS DERECHOS
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