Blog de Víctor José López /Periodista

domingo, 5 de mayo de 2013

DE LA PATRIA SE SOSPECHA UN GRAN FRAUDE

 

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

En su obra Vidas Paralelas de Alejandro y César, cuenta Plutarco que Publio Clodio Pulcro se había enamorado de Pompeya, la esposa de César,  y que un día de una fiesta Publio entró a la casa de César disfrazado de mujer.  Publio Clodio fue descubierto, y castigado por ello. 

Plutarco narra que Julio César  estaba seguro que no había ocurrido nada deshonroso, seguro que su mujer le había sido fiel, pero César repudió a Pompeya y le dijo:

 "Yo no quiero que mi mujer sea supuesta ni de la menor sospecha". 

Este hecho histórico, hecho cierto, dio lugar a la frase completa "A la mujer del César no le basta con ser honrada, debe parecería"

Dudo de Nicolás  Maduro ubique a Plutarco, mucho menos valore lo que Plutarco  recoge en su obra (VP 50.125), pero lo que hoy sucede en Venezuela, ocurre en este relato de la historia, es la acepción si lo que vivimos en Venezuela es una  ¿Dictadura? O se trata de una ¿Tiranía?

Lo que sí no es, de eso estamos muy seguros, es de una Democracia.

En Democracia existe la independencia de los Poderes Públicos, y en Venezuela Luisa Estela Morales, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República, Diosdado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Nacional, Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral y María Gabriela Ramírez,  Defensora del Pueblo son militantes activos del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Además han manifestado, públicamente sumisión, genuflexión y obediencia absoluta a Hugo Chávez. Lo hicieron de forma pública y estruendosa, primero, y luego de fallecido Chávez, con  actos necrofílicos sellaron  obediencia a Nicolás Maduro, el heredero de una Presidencia de la República espúrea lograda  en una jornada electoral sospechosa de fraude, de evidencias insospechables de trampa y proclamada en forma acelerada y sospechosa.

Es decir, la plenitud de las sospechas contradicen la frase de Julio César, que relata Plutarco: "no quiero que mi mujer sea supuesta ni de la menor sospecha".

Hoy, en manos de Maduro, la Patria es sospechosa de un gigantesco e históricamente sostenido fraude, que no dudamos venga sucediéndose desde hace más de diez años en manos del gran titiritero Jorge Rodríguez, que en sus manos a ordenado elecciónes y construido el aparato electoral venezolano.

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