Blog de Víctor José López /Periodista

domingo, 12 de febrero de 2012

CARLOS MONTENEGRO: El Sprint



Igual que en el Tour de Francia, el Giro de Italia u otras largas y agotadoras vueltas ciclistas, la carrera por las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad (MUD), en el momento que se publiquen estas cuartillas el próximo sábado, se encontrarán en pleno sprint, ese desesperado esfuerzo último por cruzar la meta que se encuentra a la vista; faltan apenas unas horas unas horas. Al concluir el sprint, en ese tramo, profusamente empapelado de publicidad, nosotros sentiremos al fin el alivio de la avalancha de propaganda propia de las campañas políticas, esa que desde los postes, mil caras sonrientes nos ofrece la felicidad casi inmediata si votamos por tal o cual candidato/a a candidato/a. Pero nos llegará otra ansia, también tensa aunque menos agotadora, por más corta: esperar los resultados y ver así cómo quedan los contrincantes en la tabla, ver quién gana; al fin se sabrá quién será el paladín/a, que se subirá al ring para el titánico mano a mano con el defensor del título en juego. Espero sepan disculpar mi pobre analogía seudo-deportiva; en el fondo es que trato de escurrir el bulto para no tener que analizar el asunto como debiera, no me siento capaz. Total ya la suerte está echada.
Mientras, el contrincante oficial estará velando sus armas, quijotescamente, viendo los toros desde la barrera y emitiendo decretos y leyes, que no justicia, junto a sus huestes, tomando la mayor cantidad de ventajas posibles (aprovechando que la MUD y la opinión pública están pendientes de lo suyo) esperando como los toreros que le salga el toro más cómodo posible, aunque ni el torero más valiente suele tenerlas todas consigo hasta que no concluya la faena por venir, y como dicen los taurinos “hasta el rabo todo es toro”. Y mientras llega la hora habrá tensión, vaya que la habrá.
“Grosso modo”, las posiciones de salida de cara a las elecciones generales de octubre lucen claras. Por un lado la parte oficialista sale con la intención de lograr mantener su posición especialmente ante sus incondicionales, que no son pocos los que creen todo lo que su líder les cuenta, y a todo aquél que logre convencer de que estamos en la senda hacia un paraíso futuro, siempre futuro, que “impepinablemente” llegará algún día, para lo que por supuesto deberá salir reelegido primero. La historia es bien conocida, esto es lo que hay, cómo lo logrará ya es otro cantar.
En la otra esquina, el candidato resultante de las primarias se encontrará con la titánica tarea de convencer a los no convencidos aún, de que “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”, que la realidad es la que realmente se está viviendo día a día, y que el país de “Nunca Jamás de Peter Pan” no es más que un cuento para niños, una leyenda, es decir, no existe.
Quienes siguen a la MUD, espera como es lógico derrotar vía urnas o sea democráticamente al candidato gubernamental, pero también confía que no sea más de lo mismo a la larga. El sentimiento general, pasa porque los nuevos que lleguen ofrezcan cosas reales, con nuevas maneras e ideas dejen atrás a la “cuarta y quinta” repúblicas, que como todos sabemos no han servido para nada, aunque no faltarán muchos nostálgicos de los que defienden aún lo de “los tiempos pasados, fueron mejores” y otros, partidarios del ultra manido “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Ingente tarea para el candidato MUD.
Falta por ver si esa unidad se sostiene tal como hoy nos aseguran y no abandonan la liza los que no ganen. Lo mejor es que así sea. Creer en lo que viene pasa porque los mejores se agrupen con el ganador y sus propuestas sean admisibles. Esta nueva Republica no se sostendrá si las nuevas ofertas no son bien convincentes. Una de las propuestas básicas, ee extirpar los sempiternos “cánceres” y pandemias de los políticos al uso cuando llegan al poder. Lo primero que deben hacer creer, en mi modesta opinión, es que no permitirán prevaricar, malversar, estafar, defraudar y las mil formas encubiertas de llamar a lo que sencillamente es robar, reitero es fundamental no robar, vigilar que las cuentas deben ser siempre claras y que no se permitirá nunca más que unos cuantos se hagan ricos o muy ricos, con el dinero de la nación. Lograr eso para empezar, sería una gran cosa para transitar el camino hacia esa Venezuela que todos prometen y deseamos que cumplan; quiero pensar que lo dicen con la mejor intención, pero lograrlo ya es otra cosa, a ver si pueden y saben cómo conseguirlo. Con que no se robe, más el enorme poder de ingresos en divisas que Venezuela dispone, por la vía que todos sabemos, será mucho más fácil levantar al país. Pero que nadie prometa cosas imposibles, si la gente ve que eso se cumple, les aseguro que millones de venezolanos se sumarán en seguida al esfuerzo que hagan los gobiernos por venir Es de suplicar que por favor hagan la prueba en serio.
La democracia no es algo con lo que se nace, como la estatura, el color, o el talento. La democracia es simplemente una fórmula para gobernar, pero como los remedios de farmacia, o las buenas recetas de repostería, las dosis de esas fórmulas deben ser exactas y con los mejores ingredientes posibles, para que salgan bien y curen, o sean verdaderamente sabrosos los resultados. Hablar y hablar de democracia solamente no suele conducir a nada, fíjense en la historia a través de los tiempos. Lo impuesto a punta de demagogia, no llega nunca a buen puerto.
Sería ideal que la mayoría de la gente salga a votar, además de ese importantísimo motivo, puede servir como enorme manifestación de que son muchos, más de los que se piensan algunos, sería una magna manifestación pública y pacífica. Y una oportunidad de oro para matar dos pájaros de un tiro.
carlosmmontenegro22@gmail.com

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