Blog de Víctor José López /Periodista

viernes, 30 de abril de 2010

Crónica de una juventud estrangulada por Mao Zedong


El dibujante Li Kunwu evoca en el álbum 'Una vida en China' su adolescencia bajo el totalitarismo del Gran Timonel

EL PAÍS - Madrid


No era más que un bebé pero su padre se empeñó. Se asomó a la cuna y le pidió que dijera sus primeros balbuceos. Y no quería oír "papá" ni "mamá". "Para empezar, di: presidente Mao Zhuxi". El pequeño, claro, no hizo más que repetir "Ma-má" y "Pa-pa". Pero a su progenitor no le hizo ninguna gracia que el pequeño no supiera articular el nombre del insigne líder comunista y montó en cólera. La violencia de su reacción (¡No te pido que digas Papa, sino Mao Zhuxi, idiota!") da una idea del sometimiento del pueblo Chino ante la dictadura del Gran Timonel en plenos años 50.

Aquel bebé era el dibujante Li Kunwu (Yunnan, China, 1955), que ahora recuerda su infancia y adolescencia bajo el régimen comunista en el álbum Una vida en China (Astiberri), firmada junto al guionista P. Ôtié. Son páginas autobiográficas en las que rememora el peregrinaje de su padre, un oficial del partido comunista, y su madre, obrera, desde su provincia natal de Yunnan. Juntos a ellos muestra la China que asiste al triunfo de la Revolución comunista dirigida por Mao Zedong, y a la draconiana aplicación del programa socioeconómico del Gran Salto Adelante y de la Revolución Cultural.

Sin ánimo de reivindicar ninguna ideología, Li, ex dibujante de propaganda para la República Popular China y con una trayectoria de 30 años en el noveno arte, describe de primera mano los trastornos que sufrió la población del mayor país del mundo. A través de su relato, compuesto por más de 200 páginas de trazos expresionistas en blanco y negro, Li recuerda cómo siendo un niño creció en la adoración al líder comunista, convertido por la propaganda oficial en casi un ser semidivino. Las sentencias de su Libro rojo son aprendidas y memorizadas obsesivamente. Los niños son adoctrinados en el parvulario: "El pensamiento de Mao Zedong es la alegría de la revolución/ el que se opone a él, ése es nuestro enemigo!", repiten al unísono. Mientras, se crean las grandes comunidades populares, piedra angular del movimiento del Gran salto adelante.

Los estragos del Gran salto adelante

En su carrera para rivalizar con occidente, el Partido Comunista chino inicia una frenética producción de acero para superar a la de Reino Unido y alcanzar al gran rival capitalista, Estados Unidos. En su empeño, el país parece convertirse en unos "grandes altor hornos", a costa de imponer las colectivizaciones, deforestar el territorio y devastar la fertilidad del suelo chino. De manera que el joven Kunwu asiste, también, a la salvaje hambruna que duró de 1959 a 1961. En medio de escenas de horror en la lucha por la supervivencia, el narrador recuerda cómo uno de sus tíos muere tras recibir una cornada de una vaca a la que intentaba robarla el forraje, o cómo otro tío, totalmente desesperado, intenta comer tierra. "Los historiadores", recuerda el narrador, "no se ponen de acuerdo sobre las cifras de muertos, ¿5, 8 o 10 millones?". Perecieron esas mismas masas a las que Mao llamó "los héroes de la Revolución". El recorrido de Li continúa, con pulso notarial pero sin caer en el tremendismo, hasta 1976, cuando el relato se cierra con la muerte del impenitente Gran Timonel.

martes, 27 de abril de 2010

BAJO EL ALBERGUE DE MADRID



ÁNGELES MASTRETTA


Desperté en Madrid cuando sentí a mi vera un rumor de café caliente. Había dormido tanto y tan bien que el avión empezaba a bajar tras el desayuno de todo el mundo, menos el mío, que dormía como si me faltara un viaje y medio. Nunca en mi vida había llegado a España tan dócilmente. Fue tanto el jaleo que dejé tras de mí al salir de la casa que cuando nos subimos al avión y el mundo fue sólo ese juguete de sillas volando hacia la Puerta de Alcalá me tomó el cuerpo una música para soñar y reposar que sentí por todas partes. Con decirles que una cena de avión me supo a cielo. Conversé con mi hermana, mientras comíamos nuestra ensalada con una cava. Inspeccionamos los sillones de la clase ejecutiva de Iberia, que son una hallazgo del diseño, al que me invitan de vez en cuando, recordamos a nuestra madre, que la única vez que anduvo en ellos los disfrutó como el más atrevido tiovivo. Las azafatas de nuestro vuelo eran dulces. ¿Increíble? Yo también lo diría, pero cierto. Después de cenar me serví una dosis de pastillitas de colores, le convidé una a mi hermana y, a cargo de drogas permitidas con receta médica, dormimos como princesas sin garbanzo bajo el colchón.

Punto: Llegamos al hotel Palace que ahora lleva delante un Westin. No sé cómo lo hemos conseguido las editoriales, los libros y mi empeño, pero este lugar es mi casa en Madrid hace veinticinco años. Muy elegante. Además, ahora se ha vuelto casual y un puede andar en zapatos tenis, algunos de ustedes los llaman zapatillas, sin ser mal visto. Hoy llegamos al extremo de que en la sofisticada rotonda, bajo la cúpula de cristales, una niña estaba en piyama bebiendo su mamila con leche. Como yo los miré curiosa y se los enseñé a la radiante Piluca, el papá le pidió prestado el biberón y lo chupó también él.

Punto y coma: Pero todo eso fue después, en la noche, cuando volví con Pilar y su sobrina de ir dando una caminata por las plazas alrededor del hotel. Todos levantadas en armas. Las aceras son mitad piedra y mitad rastrojo, supongo que un día se verá muy bien, lo espero, de momento hay que caminar arriesgando una caída. Por supuesto nada me sucedió porque yo donde me caigo es donde no problemas, el piso se abre en mi camino entre la recámara y el estudio, no a media calle porque ahí me voy fijando. Más si la cosa anda como si las cosas están como éstas por las que anduvimos rumbo a la Plaza de Santa Ana, en donde antes estaba el hotel Reina Victoria y ahora hay un lugar en cuya puerta hacen fila los jóvenes para entrar a una disco que se llama Penthouse. No sé si será que uno lo nota más cuando va fuera que cuando anda en su país, pero en esa plaza era difícil dar con un nombre en castellano, catalán, vasco o cualquier otra palabra de las que nacieron en este rumbo. Por fortuna vimos el Teatro Nacional, pero también el teatro Haagen Dazs. Supongo que si uno consigue hacer un helado que se venda en todo el mundo puede darse el lujo de comprar un edificio precioso, frente a la Plaza Jacinto Benavente, y ponerle su nombre. Andando frente a esas vistas y tan cerca de unos jóvenes desafiantes y ruidosos como los que había por cientos este domingo, en la calle, me sentí, eso: desafiada. No va a cambiar el mundo sin que yo entienda cómo. Entramos al hotel Victoria. ¿Aquí era el hotel Victoria? Sí, -dijo el señor de pelos parados con gomina que estaba tras uno de esos mostradores oscuros y lisos, a media luz, pero a las seis de la tarde-. Ahora se llama ME, (pronunció mi) y es otro concepto.

Punto y aparte: Decidí seguir sin entender y nos fuimos a caminar hacia la gloriosa Plaza Mayor. Tengo todo un noviazgo con esa plaza y ya la contaré otro día. Hoy que aquí conste que hacia allá caminamos y tras no encontrar un sitio en el que sentarnos a tomar un vermú, -¿quién toma vermú ahora?, si hace treinta años ya nadie lo tomaba: yo, ni modo-, nos volvimos a la rotonda de El Palace. ¡Qué bonito lugar! ¡Qué cobijo! Es lo que se llamaría un clásico. Albergues se les llama también a los hoteles.

Punto y seguido: Me tengo que ir a dormir, porque mañana será otro día. ¡Y qué día!

Punto y final: Mientras yo me “pasiaba” mi compañera de cuarto, que si nos descuidamos, nombrada en una de estas plazas sería mi “room mate” , hizo contacto con otras culturas: una hora de yoga y dos de internet. Ahora se ha quedado dormida, mientras yo les escribo y hago el intento de portarme camaleónica y tener sueño, como aquí todo el mundo a estas horas.

Música para hoy: ¿”Por la calle de Alcalá”? ¿O “La pulga”, con Olga?

ARTÍCULO DE OSWALDO ÁLVAREZ PAZ

DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz




REVELADORA CONMEMORACIÓN

Las circunstancias, los discursos, los invitados especiales como países y personalidades, el disfraz de general cubano exhibido permanentemente por el Presidente, la ausencia de países bolivarianos como Colombia, Perú y Panamá, así como el glorioso cierre que les dio el presidente de Cuba, Raúl Castro, al afirmar que “somos la misma cosa”, ahorra diagnósticos y explicaciones adicionales a lo que está a la vista. El proceso de destrucción de la República democrática, federal, plural y alternativa, avanza sin que exista ninguna posibilidad de rectificación o de parálisis en la ejecución del proyecto castro-chavista. Al menos mientras el actual régimen exista. Este régimen no puede, ni quiere, afrontar los problemas del país. En definitiva está convertido en el problema mayor que los venezolanos tenemos que resolver en el menor tiempo posible. A estas alturas no son legítimas, ni permisibles, complacencias o vacilaciones en la lucha para alcanzar ese objetivo. Siempre serán sospechosas de complicidad, aunque sean pasivas o actitudes simplemente complacientes.
El régimen le declaró la guerra a la decencia, al orden constitucional, al principio de la legalidad en su obsesión totalitaria y comunistoide. Liquida la vigencia plena de la democracia y la vida en libertad y, con ellas, el futuro de nuestros hijos y nietos desde este tormentoso presente. El régimen necesita controlar un país de miserables empobrecidos que dependan del estado hasta para comerse un bollo de pan o tomarse un vaso de leche. Se trata de una verdadera guerra. En esos términos se presenta el reto jaquetón del alto gobierno. Tenemos que enfrentar la situación actual con ánimo de superación definitiva. La única guerra imposible de ganar es la que no se libra, o la que se libra con instrumentos impropios, sin objetivos claros o estrategias equivocadas.
Cada uno tiene que defender lo suyo y todos juntos defender lo nuestro. La patria, la democracia y la libertad, los valores y principios en los que fuimos formados, la seguridad de nuestras familias y sus bienes. Todo cuanto los bárbaros más caros de la historia amenazan. Se trata de una lucha verdaderamente libertadora. Trasciende cualquier cálculo en base a intereses personales o de grupo. Miremos al futuro con grandeza, sin olvidar el presente.
oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 26 de abril de 2010

domingo, 25 de abril de 2010

JOSÉ VICENTE RANGEL OPINA

SOBRE OSWALDO ÁLVAREZ PAZ

presentación del libro
“El Circulo Vicioso de la Droga”
escrito por Oswaldo Álvarez Paz




Este libro que hoy presentamos, “El Circulo Vicioso de la Droga”, es una denuncia descarnada del fenómeno. Su lectura es apasionante, no solo por las verdades que recoge sino por lo bien escrito que esta. No es un panfleto aun cuando reivindica el mejor estilo panfletario tan importante en momentos en que hay que estremecer la conciencia nacional. Es un trabajo bien pensado, bien elaborado, que va al fondo del problema. Destaca la sinceridad con que están dichas las cosas, las criticas sin temor, pero sobre todo las salidas. El se propone toda una política para enfrentar el problema del narcotráfico. Una política para el estado, para armar ideológica, cultural y comunicacionalmente a una sociedad inerme como la nuestra. Una política coherente, nacional, a diferencia de las políticas incoherentes, epilépticas y deshilvanadas que hoy día existen.

Este libro es fiel reflejo de su autor: OSWALDO ALVAREZ PAZ, un político distinto. Porque no tiene temor a nadar contra la corriente. Porque defiende con coraje sus puntos de vista en un país donde el guabineo es lo que impera. Un hombre de las nuevas generaciones que ha estudiado con ahínco las realidades nacionales. Que no practica la política para medrar, que no le importa chocar. Que no le importa denunciar. Que no le importa debatir. Que no se somete a las viejas verdades heredadas, si no que las desafía. Que se ha propuestos descender del Olimpo para comunicarse directamente con el ciudadano.

Confieso una cosa sobre Oswaldo Álvarez Paz. En los tiempos en que me aferraba al maniqueísmo y al culto por los dogmas y los mitos tuve reservas hacia él. Hacia su manera de pensar. Hay una política facilista en el país que consiste despachar cualquier opinión o cualquier actitud de una persona que uno no comparte metiéndola dentro de un rígido clasificador. Para el caso concreto de Oswaldo Álvarez Paz la carpeta de ese clasificador tenía la siguiente etiqueta: “Hombre de derecha”, con eso bastaba y sobraba. ¿Para qué perder el tiempo indagando sobre el personaje, recapacitando sobre lo que decía? ¿Qué importaba, por ejemplo, si era honesto, si creía sinceramente en lo que decía?

Pero con el tiempo aprendí al igual que con otros casos de opiniones, personas y situaciones que Álvarez Paz tenía razón en muchas cosas que decía. Que tenía valor para decirlas. Que defendía muchas cosas que yo también defendía. Que sabía jugárselas por las cosas en las cuales creía. Hoy no tengo inconveniente en declarar que me encuentro muy satisfecho y muy honrado en compartir, más allá de diferencias políticas e ideológicas que para los tiempos que vivimos es lo de menos, una misma trinchera de lucha con él. Lo aprecio como amigo. Como dirigente. Como ser humano. Como hombre que dice cosas importantes. Como integrante de ese país decente que se resiste cada vez con más fuerza a dejarse avasallar por los pillos y corruptos.

Este libro que hoy presentamos es un testimonio de esa Venezuela honesta, mayoritariamente decente, que no se rinde, que sigue dispuesta a dar la batalla contra la vieja corrupción y contra la nueva corrupción, que al fin de cuentas son la misma cosa. Y su autor, Oswaldo Álvarez Paz, es un gallardo exponente de esa Venezuela que sirve de marco a un proceso de fecundos reencuentros con la verdad y la ética.



Caracas, 27 de abril de 1.988.
José Vicente Rangel

Torear y otras maldades

MARIO VARGAS LLOSA







E l intento de prohibir las corridas de toros en Barcelona ha repercutido en medio mundo y, a mí, me ha tenido polemizando en las últimas semanas en tres países en defensa de la fiesta ante enfurecidos detractores de la tauromaquia. La discusión más encendida tuvo lugar en la noche de Santo Domingo ­una de esas noches estrelladas, de suave brisa, que desagravian al viajero de la canícula del día­, en el corazón de la Ciudad Colonial, en la terraza de un restaurante desde la que no se veía el vecino mar, pero sí se lo oía.

Alguien tocó el tema y la señora que presidía la mesa y que, hasta entonces, parecía un modelo de gentileza, inteligencia y cultura, se transformó. Temblando de indignación, comenzó a despotricar contra quienes gozan en ese indecible espectáculo de puro salvajismo, la tortura y agonía de un pobre animal, supervivencia de atrocidades como las que enardecían a las multitudes en los circos romanos y las plazas medievales donde se quemaba a los herejes. Cuando yo le aseguré que la delicada langosta de la que ella estaba dando cuenta en esos mismos momentos y con evidente fruición había sido víctima, antes de llegar a su plato y a sus papilas gustativas, de un tratamiento infinitamente más cruel que un toro de lidia en una plaza y sin tener la más mínima posibilidad de desquitarse clavándole un picotazo al perverso cocinero, creí que la dama me iba a abofetear.

Pero la buena crianza prevaleció sobre su ira y me pidió pruebas y explicaciones.

Escuchó, con una sonrisita aniquiladora flotándole por los labios, que las langostas en particular, y los crustáceos en general, son zambullidos vivos en el agua hirviente, donde se van abrasando a fuego lento porque, al parecer, padeciendo este suplicio su carne se vuelve más sabrosa gracias al miedo y el dolor que experimentan.

Y, sin darle tiempo a replicar, añadí que probablemente el cangrejo, que otro de los comensales de nuestra mesa degustaba feliz, había sido primero mutilado de una de sus pinzas y devuelto al mar para que la sobrante le creciera elefantiásicamente y de este modo aplacara mejor el apetito de los aficionados a semejante manjar. Jugándome la vida ­porque los ojos de la dama en cuestión a estas alturas delataban intenciones homicidas­ añadí unos cuantos ejemplos más de los indescriptibles suplicios a que son sometidos infinidad de animales terrestres, aéreos, fluviales y marítimos para satisfacer las fantasías golosas, indumentarias o frívolas de los seres humanos. Y rematé preguntándole si ella, consecuente con sus principios, estaría dispuesta a votar a favor de una ley que prohibiera para siempre la caza, la pesca y toda forma de utilización del reino animal que implicara sufrimiento. Es decir, a bregar por una humanidad vegetariana, frutariana y clorofílica.

Su previsible respuesta fue que una cosa era matar animales para comérselos y así poder sustentarse y vivir, un derecho natural y divino, y otra muy distinta matarlos por puro sadismo. Inquirí si por casualidad había visto una corrida de toros en su vida. Por supuesto que no y que tampoco las vería jamás aunque le pagaran una fortuna por hacerlo. Le dije que le creía y que estaba seguro de que ni yo ni aficionado alguno a la fiesta de los toros obligaría jamás ni a ella ni a nadie a ir a una corrida. Y que lo único que nosotros pedíamos era una forma de reciprocidad: que nos dejaran a nosotros decidir si queríamos ir a los toros o no, en ejercicio de la misma libertad que ella ponía en práctica al comer langostas asadas vivas o cangrejos mutilados, o al vestir abrigos de chinchilla o zapatos de cocodrilo o collares de alas de mariposa. Que, para quien goza con una extraordinaria faena, los toros representan una forma de alimento espiritual y emotivo tan intenso y enriquecedor como un concierto de Beethoven, una comedia de Shakespeare o un poema de Vallejo. Que, para saber que esto era cierto, no era indispensable asistir a una corrida. Bastaba con leer los poemas y los textos que los toros y los toreros habían inspirado a grandes poetas, como Lorca y Alberti, y ver los cuadros en que pintores como Goya o Picasso habían inmortalizado el arte del toreo, para advertir que para muchas, muchísimas personas, la fiesta de los toros es algo más complejo y sutil que un deporte, un espectáculo que tiene algo de danza y de pintura, de teatro y poesía, en el que la valentía, la destreza, la intuición, la gracia, la elegancia y la cercanía de la muerte se combinan para representar la condición humana.

Nadie puede negar que la corrida de toros sea una fiesta cruel. Pero no lo es menos que otras infinitas actividades y acciones humanas para con los animales, y es una gran hipocresía concentrarse en aquella y olvidarse o empeñarse en no ver éstas últimas. Quienes quieren prohibir la tauromaquia, en muchos casos, y es ahora el de Barcelona, suelen hacerlo por razones que tienen que ver más con la ideología y la política que con el amor a los animales. Si amaran de veras al toro bravo, al toro de lidia, no pretenderían prohibir los toros, pues la prohibición de la fiesta significaría, pura y simplemente, su desaparición. El toro de lidia existe gracias a la fiesta y sin ella se extinguiría. El toro bravo está constitutivamente formado para embestir y matar y quienes se enfrentan a él en una plaza no sólo lo saben, muchas veces lo experimentan en carne propia.

Por otra parte, el toro de lidia, probablemente, entre la miríada de animales que pueblan el planeta, es hasta el momento de entrar en la plaza el animal más cuidado y mejor tratado de la creación, como han comprobado todos quienes se han tomado el trabajo de visitar un campo de crianza de toros bravos.

Pero todas estas razones valen poco, o no valen nada, ante quienes, de entrada, proclaman su rechazo y condena de una fiesta donde corre la sangre y está presente la muerte.

Es su derecho, por supuesto.

Y lo es, también, el de hacer todas las campañas habidas y por haber para convencer a la gente de que desista de asistir a las corridas, de modo que éstas, por ausentismo, vayan languideciendo hasta desaparecer. Podría ocurrir. Yo creo que sería una gran pérdida para el arte, la tradición y la cultura en la que nací, pero, si ocurre de esta manera ­la manera más democrática, la de la libre elección de los ciudadanos que votan en contra de la fiesta dejando de ir a las corridas­ habría que aceptarlo.

Lo que no es tolerable es la prohibición, algo que me parece tan abusivo y tan hipócrita como sería prohibir comer langostas o camarones con el argumento de que no se debe hacer sufrir a los crustáceos (pero sí a los cerdos, a los gansos y a los pavos). La restricción de la libertad que ello implica, la imposición autoritaria en el dominio del gusto y la afición, es algo que socava un fundamento esencial de la vida democrática: el de la libre elección.

La fiesta de los toros no es un quehacer excéntrico y extravagante, marginal al grueso de la sociedad, practicado por minorías ínfimas. En países como España, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el sur de Francia, es una antigua tradición profundamente arraigada en la cultura, una seña de identidad que ha marcado de manera indeleble el arte, la literatura, las costumbres, el folklore, y no puede ser desarraigada de manera prepotente y demagógica, por razones políticas de corto horizonte, sin lesionar profundamente los alcances de la libertad, principio rector de la cultura democrática.

Prohibir las corridas, además de un agravio a la libertad, es también jugar a las mentiras, negarse a ver a cara descubierta aquella verdad que es inseparable de la condición humana: que la muerte ronda la vida y termina siempre por derrotarla. Que, en nuestra condición, ambas están siempre enfrascadas en una lucha permanente, y que la crueldad ­lo que los creyentes llaman el pecado o el mal­ forma parte de ella, pero que, aun así, la vida es y puede ser hermosa, creativa, intensa y trascendente. Prohibir los toros no disminuirá en lo más mínimo esta verdad y, además de destruir una de las más audaces y vistosas manifestaciones de la creatividad humana, reorientará la violencia empozada en nuestra condición hacia formas más crudas y vulgares, y acaso nuestro prójimo. En efecto ¿para qué encarnizarse contra los toros si es mucho más excitante hacerlo con los bípedos de carne y hueso que, además, chillan cuando sufren y no suelen tener cuernos?
© El País

sábado, 24 de abril de 2010

LOS AUTÓCRATAS Y SUS BOXEADORES

Max Schemelling, el boxeador de Hitler




Los autócratas gustan rodearse de personajes que han sido aclamados por la multitud, y aunque muchos protesten del recurso de la política con el deporte esta simbiosis ha sido recurrente a través de la historia. Más por los autócratas populistas que por otro tipo de político.
Adolfo Hitler en 1936, aconsejado por los expertos del régimen en cuestiones de deporte, vio una gran oportunidad para expresar la superioridad racial de los teutones sobre los negros en dos gloriosas oportunidades. La del combate entre Max Schmelling y Joe Louis por la corona de los pesos completos en 1936, y los Juegos Olímpicos de Berlín, también en 1936 cuando la piedra en el zapato del Fürher fue el atleta norteamericano Jesse Owens.
Schmelling ha sido el único monarca alemán en la historia del boxeo, título logrado cuando venció en 1930 a Jack Sharkey. El alemán perdió la corona en 1932, con el mismo Sharkey, al que había derrotado, sin perder su fama de gran pugilista. Todo lo contrario, pues el 19 de junio de 1936, en Nueva York, dejó tirado en el piso a Joe Louis. Una victoria que le vino como anillo al dedo de Hitler, quien la utilizó para su propaganda política destacando que su fortaleza expresaba la superioridad de la raza aria. Lo llamaron a Schmeling "el boxeador de Hitler" cuando en 1938 fue de nuevo a Nueva York para perder ante Louis en el primer asalto.






El Mono Gatica, el boxeador de Perón




Juan Domingo Perón ha sido uno de los grandes de la historia política de la Argentina, además de haber sido reelegido en tres oportunidades fue el hombre que inventó una doctrina política que aún existe en el corazón de los argentinos. Doctrina que se ha atomizado ideológicamente y que hoy se anida en tantos corazones como reivindicaciones necesite el pueblo. Cuando Perón vivía los mejores momentos de su vida política, como lo hizo Hitler con Schemelling, recurrió a emblemas e íconos deportivos para llegarle más directamente a su pueblo. En el fútbol Perón hizo de Racing un equipo de multitudes, y en el boxeo apoyó y “compadreó” a José María Gatica.
Gatica de niñito, como dice el tango “gambeteaba la pobreza” en medio de una brutal explotación social en el inmenso Buenos Aires. Fue limpiabotas y ya adolescente comenzó a visitar la "Misión Inglesa", en San Telmo, donde se boxeaba por plata, a tres rounds, con los marineros bajados de los barcos. Lázaro Kocci lo descubrió. Gatica nunca fue campeón argentino, pero sí un personaje despertaba, sin termino medio, amor u odio.
Gatica fue un símbolo de la época, días cuando el Justicialismo reivindicó a la clase trabajadora. El boxeador trabó amistad con su creador, Juan Domingo Perón, quien buscó a Gatica como a muchos famosos para hacer bulto populista en las filas del peronismo. Los veteranos recuerdan que, en una oportunidad en que el Perón fue a ver una de sus peleas, el boxeador, confianzudo, los saludó diciendo "General, dos potencias se saludan".
Cayó Perón, el Justicialismo se olvidó del Mono y de su pasado de gloria. Existía gracias a la ayuda de algunos amigos y vendiendo en la cancha de Independiente, el club de sus amores, unos muñequitos de plástico.
Gatica había ido a ver a Avellaneda al equipo del "rojo" que, ese año, saldría campeón con una recordada formación donde descollaron, entre otros, Miguel Angel Santoro, Roberto "Pipo" Ferreiro, Mario Rodríguez, Raúl Armando Savoy, Tomás Rolan y Rubén Marino "Hacha Brava" Navarro.
Al regreso de la cancha intentó subirse en un autobús, trastabilló y las ruedas del transporte le pasaron por encima del abdomen.
Cuando murió, el diario La Prensa dijo: "La popularidad que adquirió Gatica por sus éxitos y por su característico estilo de infatigable peleador, fue utilizada por el régimen de la dictadura que lo adoptó como en el caso de otros campeones deportivos como instrumento de propaganda. Y esta publicidad extradeportiva y el aplauso obsecuente de personajes encumbrados no fueron ajenos por cierto a que él cayera en actos de inconducta dentro y fuera del ring".
La última pelea había sido en 1953. Un final con derrota de Gatica y el comienzo de su patética decadencia. Adhirió fervorosamente al peronismo y, curiosamente, su esplendor y caída desplegó la misma parábola en el almanaque: levantó su brazos en 1945 y lo bajó, vencidos, en 1956. La última derrota ocurrió el 10 de noviembre de 1963, bajo las ruedas de aquel colectivo. Había terminado su vida en una parábola perfecta de humillación; "una bala perdida", como solía decir él.



El Inca Valero, el boxeador de Chávez






Cuando Edwin Valero impuso el récord de vencer por KO en el primer asalto en los primeros 18 combates de su carrera, el desconocido peleador de Bolero Alto, Mérida, se había metido en los registros universales del boxeo. Superaba la marca que desde 1905 poseía Young Otto, que había logrado 15 nocauts en sus primeras peleas como profesional. Aquel muchachito de barrio, que se calzaba guantes de boxeo desde los 11 años, era tomado en cuenta por la gente del negocio del boxeo que avizaraban en él a un potencial campeón.
Aquellos hechos ocurrieron en febrero del 2006, en agosto del mismo año venció al "El Loco" Mosquera en Panamá y se tituló Campeón Mundial Superpluma de la WBA.
Recobraba el boxeo venezolano la ilusión de un Campeón Mundial. La fama invadió la vida del merideño, mientras contnuaba su ascenso en el boxeo.
Entre su fulminante pegada, y declaraciones sobre sus oponentes, Valero era famoso por los tatuajes con la imagen del presidente de la República que lucía en el pecho. Vestía siempre con el mono tricolor y se manifestaba orgulloso de ser “chavista”. Criticaba al Niño Linares, por ejemplo, como “traidor a la Patria” por declarar no estar de acuerdo con el presidente Chávez. El Inca se convirtió en un comisario del régimen, amparado por carnet y chapa, de lo que en ocasiones presumió públicamente.
Hugo Chávez aprovechó el acercamiento del famoso deportista, y el alzó la mano en varios actos declarándolo “campeón del chavismo”
Amparado siempre en el "detente", epecie de escapulario en el que se había convertido la imagen del presidente, tatuada en su pecho, iba El Inca de un desmán a otro.
Aterrorizaba a su esposa, a los vecinos y a sus propios familiares. Caía en depresiones terribles, manifestaba arrepentimiento y reincidía en su actitud violenta cada vez que abusaba de las drogas y el alcohol. Imaginamos que los organismos rectores del boxeo profesional conocerían de su conducta, como estamos seguros que la conocían las autoridades del Estado que nunca impidieron continuara su carrera al abismo y mucho menos le prestaron la ayuda que urgentemente requeria.
El 25 de marzo de 2010 el tañido del campanazo de alarma inició la cuenta final. Había sido arrestado por golpear a su esposa. En el hospital amenazó al personal médico donde estaba recñuida Jennifer Carolina con hematomas que evidenciaban la salvaje agresión de Valero. Hematomas en el cuerpo y un neumotórax, perforación en el pulmón, producto de una costilla rota. Seis meses antes, Valero había sido acusado de maltrato doméstico por su madre y su esposa. Más tarde retiraron la denuncia.
Valero se presentó en los tribunales y se declaró alcohólico, por lo que fue sentenciado a seis meses de rehabilitación en un hospital psiquiátrico. No fue recluido y lo demás es la terrible historia del asesinato a su esposa y suicido del Inca Valero.

jueves, 22 de abril de 2010

LA CAMORRA AMORDAZA AL PERIODISMO

El drama de Roberto Saviano ilustra peligro del periodismo de investigación

Virginia Hebrero

Ginebra, 22 abr (EFE).- El drama del periodista y escritor italiano Roberto Saviano, condenado a vivir bajo protección policial tras haber investigado a la Camorra napolitana en "Gomorra", se convirtió hoy en el mejor ejemplo del peligro y las dificultades que entraña hacer periodismo de investigación.

Saviano, de 30 años de edad, y sobre quien pende la amenaza de muerte de la mafia desde hace cuatro, fue el encargado de inaugurar hoy en Ginebra un Congreso Global de Periodismo de Investigación, con una intervención en la que dejó claro que no se arrepiente de haber escrito el libro a pesar de las consecuencias.

"Mi vida en detención constante muestra que las palabras tienen mucho poder", dijo, ante una audiencia de periodistas de todo el mundo, que asisten hasta el domingo al Congreso.

Las amenazas vinieron sobre todo tras el tremendo éxito que obtuvo "Gomorra", con más de 5 millones de ejemplares vendidos en 53 países, lo que le llevó a decir, en una conferencia de prensa posterior, que "esa es la nueva frontera del periodismo ahora: puedes investigar, pero cuando te haces demasiado popular arriesgas tu vida".

Con toda su familia obligada a trasladarse al Norte de Italia, y con diversos grados de protección, según explicó, Saviano reconoció que "no creo que sea posible vivir así durante mucho tiempo, porque después de un tiempo te encuentras vacío".

Y recordó las palabras que le dijo un día Salman Rushdie -el escritor anglo-indio amenazado por sus "Versos Satánicos"- de que "el único modo de seguir libre es buscar la libertad dentro de ti".

En la conferencia de prensa, comparó la situación en Italia respecto a la mafia, con la de México, por el peligro que corren los periodistas, pero dijo que "hablar de la mafia es peligroso en muchos países, como en Albania, Rumanía, Bulgaria, e incluso Francia".

Saviano también expresó el "dilema" que vive desde que la semana pasada el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, le acusara de dar publicidad a la mafia y de dañar la reputación de todo el país por haber escrito "Gomorra".

"Tengo el gran dilema de si debo dejar mi editorial (Mondadori, que publicó Gomorra y es propiedad del grupo de Berlusconi)", dijo.

"Hubiera entendido que Berlusconi me hiciera una crítica, pero no esa declaración general acerca de que hablar de la Mafia daña a todo el país", señaló, para agregar que "es paradójico" que en un país donde la mafia factura miles de millones al año, y donde hay políticos encausados por sus relaciones con ella, "el único culpable de la reputación del país sea yo".

"Hablar sobre la mafia no es una manera de promoverla, la única manera de luchar contra ella es decir la verdad, es hablar, es que se conozca, que esté en el ojo del huracán. Las palabras de Berlusconi son increíbles, es como decir que escribir sobre oncología promueve el cáncer", subrayó.

martes, 20 de abril de 2010

LA BURBUJA DE LA FOTOGRAFÍA

¿Es la industria fotográfica una burbuja a punto de explotar?

0 Comentarios 20 Abril 2010

Un artículo de Ramón Peco

Makoto Kimura, próximo presidente de Nikon y el hombre que ha liderado en la empresa durante la última década la transición de la era analógica a la digital, advirtió ayer en una rueda de prensa en Tokio, que el mercado de la tecnología fotográfica ha llegado a una “fase de saturación”, apuntando que se encontraba dispuesto a conversar con otros fabricantes para afrontar los nuevos tiempos que se avecinan. ¿Es posible que esa industria viva en una burbuja que está a punto de estallar? Hay indicios que parecen indicar que así es.

El pasado año Akira Watanabe, uno de los responsables de Olympus, explicaba que su firma se plantaba en la denominada guerra de los megapíxeles. Un síntoma claro de que ya no funciona el principal argumento para vendernos nuevas máquinas de fotos: la teórica mejora progresiva de la calidad de imagen.

Un poco de historia
El siglo XIX fue un momento de fuerte evolución en la técnica fotográfica. Desde que en la década de los años 20 Joseph-Nicéphore Niépce logró captar y fijar la luz que entraba por la ventana de su finca francesa hasta que en 1.900 se lanzó la Kodak Brownie, la primera cámara destinada a las masas, muchas innovaciones se habían sucedido.

Uno de los equipos fotográficos comercializados en 1843 por Louis Jacques Daguerre, pionero de la industria fotográfica.

Uno de los equipos fotográficos comercializados en 1843 por Louis Jacques Daguerre, pionero de la industria fotográfica.

En el siglo XX sin embargo la evolución no fue tan rápida. Al fin y al cabo las cámaras que se vendían mayoritariamente en torno al año 2.000 eran bastante similares a las primeras Leica producidas 80 años antes.

Lo que sí evolucionó de una forma muy veloz en ese periodo fue el lenguaje fotográfico. Tanto que supuso una especie de tsunami que afectó al resto de las artes. La pintura, por ejemplo, gracias al invento de Niépce por fin pudo desligarse de los cánones renacentistas y dejar de ser figurativa. El periodismo también cambió y se hizo visual.

La palabra perdió el monopolio de las páginas de la prensa y el mundo pudo por fin ver en pocas horas lo que estaba sucediendo en otros rincones del planeta. Un gran ejemplo de esto fue el despliegue de la revista Life para cubrir el funeral de Winston Churchill (se gastaron 250.000 dólares y se movilizaron a numerosos periodistas y fotógrafos para que las fotos del evento, acaecido en Gran Bretaña, aparecieran impresas poco después en Estados Unidos).

Una cámara Citalux 300 de 1956 expuesta en el Centro Portugués de Fotografía (Oporto). Foto: Ramón Peco.

Una cámara Citalux 300 de 1956 expuesta en el Centro Portugués de Fotografía (Oporto). Foto: Ramón Peco.

Con el cambio de milenio sin embargo la fotografía experimentó una nueva transformación: la de la digitalización y su difusión masiva a través de internet. En los últimos 10 años hemos visto cambios radicales en la tecnología y en el lenguaje fotográfico. Son tantos y tan profundos que hoy el comprador de un equipo realiza su adquisición con una mezcla de fascinación y miedo. Aunque tiene a su disposición herramientas inimaginables hace sólo un par de décadas la amenaza de que el producto quede desfasado rápidamente está omnipresente. La irracionalidad del mercado tiraniza hoy al fotógrafo.

Recientemente estuve charlando para documentar un artículo con Xosé Gago, una de las personas que más sabe de técnica fotográfica en España a pesar de no haber usado nunca una cámara digital. Me contaba que “hoy para hacer fotos de alta calidad es importante la inversión en tecnología”, algo que hace unos años no sucedía. Y es que el mito de que la digitalización ha abaratado la tecnología fotográfica es sólo una verdad a medias.

El iPhone es el síntoma
Ayer, Gizmodo filtraba algunas características del futuro iPhone. Entre las nuevas funciones destacan las que refuerzan su rol como cámara de fotos (contará con flash, un mejor sensor de imagen y un botón de disparo). Apple parece dispuesta a explotar cada vez más esa doble personalidad de su teléfono.

El nuevo iPhone filtrado ayer por Gizmodo parece que refuerza su rol como cámara de fotos.

El nuevo iPhone filtrado ayer por Gizmodo parece que refuerza su rol como cámara de fotos.

El gadget de Steve Jobs es envidiado por las empresas de tecnologías de la imagen, pues es un auténtico fenómeno entre fotógrafos aficionados y profesionales -un reportero de AP incluso ha realizado un reportaje en Irak con él-. Evidentemente ese auge no está motivado por su calidad de imagen, pues es nefasta (al menos si nos basamos en los parámetros que habitualmente se usan para evaluar una cámara). La clave de su éxito hay que buscarla en la tesis expuesta en Wired hace unos meses, que explicaba el gran fenómeno que suponen todas aquellas tecnologías baratas pero que logran un nivel de cuya calidad suficiente para la mayoría.

Que el iPhone sea hoy una de las máquinas de fotos más populares se debe a su sencillez, al creciente número de aplicaciones de fotografía disponibles para él (la mayoría emuladores de viejas cámaras analógicas) y a su potencial como cámara social (pues permite publicar las fotos en cualquier web o red social las imágenes, saltándose así la frontera del papel).

El mercado ha vivido en los últimos años intentando convencernos de que necesitamos máquinas con una resolución creciente, que disparen ráfagas cada vez más rápidas, que filmen vídeo con más calidad, o que permitan captar tomas en la penumbra tan bien como hace unos años las hacíamos con la luz del día.

Pero explotar todas esas posibilidades conlleva gastar dinero, energía y tiempo, pues es preciso un reciclaje continuo de conocimientos técnicos. Eso con frecuencia motiva un empobrecimiento de la cultura visual y de la sensibilidad del fotógrafo (que piensa demasiado en la cámara y poco en la foto). Y esto se puede decir tanto de los que viven de sus fotografías como de los que no.

Pues bien, esas circunstancias propician que muchos prefieran pagar un par de euros por una aplicación que simula el aspecto de las fotos de hace 30 años a comprar una nueva máquina de 100 o 1.000 euros. Entre otras cosas porque todo el mundo lleva encima un teléfono siempre (pero no siempre una cámara de fotos) y además los resultados se ven en el acto. La melancolía por la inocencia perdida de la era analógica se apodera de muchos. Prueba de ello es el increíble resurgir de las Polaroids o el auge del fenómeno de la lomografía en todo el mundo.

¿Menos cámaras pero más abiertas?
Ayer salí a pasear con una Samsung ST1000. Una robusta y pequeña cámara extraplana que recoge en buena medida muchas de las cualidades que han llevado al iPhone a ser una de las más populares máquinas de fotos: es discreta, muy fácil de usar, dispone de una pantalla táctil grande y de calidad, tiene conexión a internet vía Wifi (permite el envío a redes sociales de las imágenes) e incorpora un GPS (al descargar las fotos las sitúa con exactitud en un mapa).

¿Alta tecnología coreana para poner en práctica teorías situacionistas francesas? ¿de verdad la tecnología es neutra?

¿Alta tecnología coreana para poner en práctica teorías situacionistas francesas? ¿de verdad la tecnología es neutra?

La idea era más o menos vagar sin rumbo durante un rato, documentar con fotos una suerte de deriva psicogeográfica (que es algo que muchos hacen consciente o inconscientemente). Entre el primer disparo y la publicación en Flickr del mapa visual con el experimento apenas han pasado unas horas. Lo que da idea de la repercusión que hoy la tecnología fotográfica puede llegar a tener en nuestro comportamiento. Si Guy Debord y compañía levantasen la cabeza…

Máquinas similares a esa, a un precio probablemente menor que el actual y quizá con un pequeño sistema operativo de código abierto, seguramente son las que utilizaremos para documentar nuestra vida en los próximos años.

No es descabellado pensar que la industria fotográfica quizá se convierta en algo similar a la industria de los videojuegos. Probablemente la clave esté en lanzar menos cámaras, pero con mayores posibilidades de evolución que las actuales gracias al software y a los accesorios (para el iPhone abundan). Al fin y al cabo quizá a Polaroid le hubiese ido mejor vendiendo aplicaciones para simular el aspecto de sus viejas cámaras que comercializando mediocres cámaras de fotos digitales.

lunes, 19 de abril de 2010

LIBERTAD PARA VENEZUELA

HIMNOS

LOS HIMNOS

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

El junio del 2007 se celebró en canchas venezolanas la Copa América, el más prestigioso y antiguo torneo de fútbol en nuestro continente. Ayer, leyendo los diarios, nos acordamos de la Copa América, cuando leímos que en los actos de la conmemoración de la gran gesta civilista que "En el acto fue presentado el Himno Bicentenario, cuya música es de Juan Carlos Núñez. La letra es un compendio efectuado por el grupo Florentino." Anuncio que hizo al inaugurar un terrible cucurucho al que llaman Obelisco Bicentenario.
Y usted, amable lector, se preguntará ¿Qué demonios tiene que ver una Copa de Fútbol, celebrada hace años y el Himno Bicentenario de Carlos Núñez?... Pues, aunque UD no lo crea, ¡Mucho!
Para la Copa América los organizadores del evento llamaron a un concurso para que el torneo a desarrollarse en canchas a estrenar en territorio venezolano tuvieran una canción, al mejor estilo del "Ala Madrid" o del Himno del Barça, el mismo que en coro entonan los culés en el Nou Camp, antes de los partidos de la azul grana.
Una canción, un himno como los himnos patrióticos que tanto estimulan a los militares antes y durante de los eventos en los cuales participan.
La Copa América 2007 sí tiene su himno, nos contó García Regalado durante la reunión del bautizo del libro que al alimón escribieron el doctor Richard Páez y el profesor Cristóbal Guerra, Un himno que escribió el periodista y compositor musical Ángel Luis Omaña, y que el señor Aristóbulo Istúriz, en ese momento mandamás de todos los eventos relacionados con la Copa América, aprobó en su condición de rector de voluntades.
Lo grande, lo digno de Ripley en su sección mundialmente sindicalizada "Aunque UD no lo crea ..." es que se pagaron 25 millones de bolívares, de aquellos que valían mucho más que los débiles fuertes de hoy día. Y hasta la fecha la pieza no ha sido ni siquiera ensayada.
Y la relación con lo del Himno Bicentenario es una pregunta sencilla, muy simple, referida a tantas experiencias que provoca el desmadre administrativo del populista régimen que ahora pretende con terrible sentido kafkiano arrebatarle a los civiles su 19 de Abril para convertirlo en un día, como dijo el teniente coronel presidente en una efemérides de pueblo y militares, porque, según se desprende, lo de "cívico" es un lastre escuálico.

"¿Sabéis lo que es escribir?



Secretos de la literatura

Winston Manrique


"¿Sabéis lo que es escribir? Una antigua y muy vaga, pero celosa práctica, cuyo sentido yace en el misterio del corazón", fueron las palabras de Stéphane Mallarmé para referirse a la seducción de la escritura sobre algunas personas.

¿Y qué es la literatura? preguntaron a Toni Morrison (cuya mano ilustra este post): "Un refugio, un lugar donde todo puede ocurrir, donde se puede reaccionar con violencia o sublimidad, donde es bueno sentir melancolía o temor, o incluso fracasar, o equivocarse, o amar a alguien, o desear algo profundamente, y no llamarlo por otro nombre, no sentir vergüenza por ello. Es un lugar para sentir profundamente".

Durante estas fechas previas al Día del Libro, 23 de abril, sólo voy a a escribir algunos de los secretos de grandes escritores sobre su relación con la literatura y que han quedado a lo largo de la historia. Las fotografías de manos que acompañarán al post serán de Kim Manresa y pertenecen al libro Rebeldía de Nobel (El Aleph) que ilustran las entrevistas que realizó el periodista Xavi Ayén 16 premios Nobel.

domingo, 18 de abril de 2010

UN CRIMEN DE ESTADO

Es un Crimen de Estado
el crimen del Inca Valero

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

Porque tenga en el pecho un tatuaje con la imagen del Presidente Comandante, no tiene licencia para matar. Ni que Edwin Valero fuera el personaje de Ian Fleming, el Agente 007, para vivir más allá de la propia vida. Nadie tiene derecho para disponer de la existencia de otros seres humanos.
Hemos llegado a estos extremos en nuestra sociedad, porque se ha perdido el sentido de la Justicia. Sí, compañero corrector, con "J" mayúscula; y es porque se perdió el equilibrio de los Poderes del Estado.
El Estado venezolano, amable lector, deja libre a un ciudadano enfermo, de necesidad urgente de atención siquiátrica y cuyo atenuantes es porque lleva tatuado en el pecho a Hugo Chavez.
Es igual que el Estado argentino le permite a Diego Armando Maradona el libre consumo de cocaina, porque lleva tatuada la imagen del "Ché" Guevara.
¿Acaso hemos enloquecido?
La iconoclastia de estos movimientos revolucionarios salta a la torera los fundamentos de la Justicia, y va mucho más allá de la más elemental Justicia al amparar la impunidad. Un simple ciudadano, una señora que sale a la calle a protestar, creyendo estar amparada por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y un par de malandros la asesinan a plena luz del día, como ocurrtió con la señora Ron en Plaza Altamira, Usted estará tan muerta como los muertos cuyos cadáveres se corrompen en la Morgue de Caracas.
Mientras ello ocurre, los asesinos son elevados al rango de "Héroes de la Revolución" o son premiados por el régimen.
Valero es un sicópata, y un Estado Socialista está en el deber mayestático amparar a sus ciudadanos enfermos.
Esa es la verdadera misión de un Estado, que dice ser "socialista"; y no la de dejar sin atención siquiátrica a un loco que se suelta por las calles a golpear a su madre, herir a su hermana y asesinar a su esposa.

sábado, 17 de abril de 2010

Abiertas las postulaciones






Una vez más el Colegio Nacional de Periodistas abre el único premio en el país donde los periodistas premian a los periodistas. En su segunda edición, el premio AUP recibirá postulaciones desde el 20 de abril de 2010.

La segunda edición del Premio Arturo Uslar Pietri a la Comunicación Social 2010, fue anunciada formalmente por miembros de las juntas directivas del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), del CNP Caracas y de la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri, este viernes en la casa del insigne periodista y escritor venezolano.

El Premio consta de seis (6) categorías periodísticas: Investigación en radio, investigación en prensa, investigación en televisión, cobertura fotográfica, sitio en Internet y el premio a la trayectoria profesional, mención especial “Ana Luisa Llovera” en honor a esta destacada dama pionera del periodismo en Venezuela.

Al igual que en su primera edición, las empresas socialmente responsables podrán participar en la categoría Mejor Programa integrado a la Responsabilidad Social de la Empresa (RSE).

Contará con premio metálico, estatuilla y diploma para los ganadores de las categorías periodísticas. La empresa ganadora de la categoría RSE recibirá estatuilla y diploma.
Requisitos

Podrán participar periodistas agremiados en el CNP en las categorías periodísticas y para la categoría Cobertura Fotográfica pueden postular reporteros gráficos inscritos en el Círculo de Reporteros Gráficos de Venezuela (CRGV) y/o en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). En la categoría RSE, podrán inscribirse las empresas que tengan programas de acción social desarrollados en Venezuela.

Para todas las categorías, los trabajos presentados deben haber sido realizados en Venezuela, entre el 15 de mayo de 2009 y el 14 de mayo de 2010, día en que cierra el proceso de recepción de postulaciones.
Un premio de periodistas para periodistas

El jurado estará conformado por periodistas de destacada trayectoria, académicos, directivos del CNP y por reconocidas personalidades del ámbito del periodismo, la comunicación y RSE. Las categorías una contarán con tres (3) miembros del jurado, quienes deberán seleccionar cinco (5) finalistas, en cada una.

Los periodistas y reporteros gráficos serán quienes decidan el ganador en cada categoría. Los trabajos seleccionados, serán anunciados públicamente y serán expuestos en la página web del CNP Caracas (www.cnpcaracas.org) donde los comunicadores sociales agremiados en el CNP y reporteros gráficos inscritos en el CRGV, debidamente registrados, podrán votar por los trabajos de sus colegas.

A partir del martes 20 de abril se recibirán las postulaciones. En la web www.cnpcaracas.org podrán consultar las bases y llenar la planilla online para las diferentes categorías.

Siga también por twitter todas los detalles de esta iniciativa @Cnpcaracas

jueves, 15 de abril de 2010

El medio detrás del Pulitzer


Abril 15, 2010

El matrimonio de multimillonarios estadounidenses Herbert y Marion Sandler quería contribuir con su fortuna a impulsar el periodismo de investigación. Así junto al veterano Paul Steiger fundaron en 2008 Propublica; dos años después ganan un pulitzer

Filántropos veteranos de izquierdas, anhelaban poner coto a los desmanes de la política y los negocios. “Destapar el próximo escándalo Enron”, según sus palabras. Pero no sabían cómo. Así que llamaron a Paul Steiger, veterano director ejecutivo de Wall Street Journal, con 16 premios Pulitzer a sus espaldas.

Steiger les propuso crear una agencia digital de periodismo de investigación. Financiada con donaciones y sin ánimo de lucro. Ofrecería sus contenidos gratis a los grandes medios para conseguir la máxima difusión. Y así fue. Reclutaron a una veintena de redactores, los Sandler asignaron un presupuesto anual de 10 millones de dólares (7,3 millones de euros) y Steiger asumió el timón.

La bautizaron ProPublica y la pusieron en marcha en 2008. Tan solo dos años después, ya ha recibido un premio Pulitzer.

El proyecto nació de la insatisfacción. Del descontento de constatar que el auge de la era de Internet ha multiplicado las plataformas para publicar información pero muy pocos de los nuevos medios elaboran reportajes de primera mano y en profundidad, según señaló Steiger en 2007, poco antes de inaugurar la web. Un cometido que ha sido golpeado por la crisis: “La caída de la publicidad ha provocado que muchos periódicos despidan a muchos periodistas de investigación, sobre todo porque estos no producen noticias tan a menudo y porque necesitan más tiempo y dinero para hacer su trabajo”, advierte Mark Webb, portavoz de ProPublica. “Así que cuando los periódicos recortan sus presupuestos, los periodistas de investigación son los primeros en ser despedidos”, añade Webb, a través del correo electrónico.

Husmear en los negocios y la política

Radicada en Manhattan, ProPublica cuenta con una redacción de 34 periodistas, entre editores, reporteros, documentalistas y personal web. Su declaración de principios es ambiciosa: “Nos fijamos exhaustivamente en las funciones críticas de los negocios y el Gobierno, los dos mayores centros de poder, en áreas que van desde la seguridad en los productos al fraude en las finanzas, desde errores en nuestro sistema judicial a prácticas que socavan unas elecciones justas”, reza el texto de presentación. Imparciales y sin colores ideológicos, aseguran. Rechazan cualquier influencia de políticos o grupos de presión. Su intención es clara: “En la mejor tradición de periodismo estadounidense de servicio público, buscamos promover el cambio positivo. Descubrimos prácticas desagradables para promover la reforma”.

Objeto principal de su escrutinio son la política y los negocios, que ocupan un lugar destacado en su portada. Tiene un apartado destinado a supervisar la asignación de los fondos del plan de rescate gubernamental ante la crisis financiera y otro a la cuestión de las detenciones y encarcelamiento de presuntos terroristas en suelo estadounidense.

Con el ánimo de conseguir la máxima difusión para sus trabajos, ProPublica cede sus noticias y reportajes a los medios tradicionales. “Casi todos nuestros contenidos están disponibles gratuitamente”, explica Webb. “Ofrecemos nuestras investigaciones a nuestros socios y casi todo el resto (excepto los blogs, algunas fotos y otros pocos reportajes) se puede usar gratis bajos las condiciones de nuestra licencia de Creative Commons“. En 2009, ProPublica publicó 138 reportajes a través de 38 socios, como los periódicos The New York Times y USA Today y las revistas Slate y Newsweek. La agencia Associated Press también distribuye sus contenidos.

Sólo con donaciones, nada de publicidad

ProPublica se financia exclusivamente con donaciones, entre las que se cuentan las de diversas entidades filantrópicas, como Atlantic Philanthropies y la Fundación MacArthur. “No tenemos anuncios en la web y no recibimos ingresos por publicidad”, subraya Webb. ProPublica tiene un presupuesto de 10 millones de dólares anuales (7,3 millones de euros) asegurado hasta 2012. De ese monto, dos terceras partes se dedican a las noticias. Dato que comparan con el de los principales periódicos tradicionales, que -según indican- suelen destinar un 15% del total de gastos. “Los Sandler decidirán si amplían [el presupuesto hasta 2012] otro año más a finales de año”, añade Webb.

Cuando a finales de 2007 se hizo pública la intención de los Sandler de lanzar una agencia digital de investigación periodística, la idea fue recibida con grandes expectativas. “Nada de este tamaño y con este objetivo en la investigación se ha intentado antes en periodismo”, escribió Jack Shafer en la web Slate, en octubre de 2007. Sin embargo, el hecho de que el propio Sandler se reservara el cargo de presidente hizo elevar una ceja a algunos.

El propio Shafer llamó entonces la atención ante posibles influencias de los propios fundadores sobre la línea editorial. “Si yo fuera un redactor de opinión, pediría a Herbert Sandler que proporcionara a ProPublica la financiación para 10 años (100 millones de dólares), y dimitiera de su cargo en la presidencia de la organización, así nunca se sentiría tentado de echar a perder lo que podría resultar ser una gran idea”. Una gran idea a la que el tiempo parece dar la razón y que ha recibido un espaldarazo considerable con la concesión del Pulitzer.

EL FUTBOL ENCAPUCHADO

se siembra el terror en la grada el Olímpico

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

Los hechos ocurridos la noche del martes en el Olímpico son sumamente graves. Además de la terrible contundencia, con la que los protagonistas provocaron a los aficionados, lo más grave es la presencia de grupos provocadores de oficio.

Estos grupos viven dentro de la universidad, han sido identificados por las autoridades universitarias como sus enemigos, y son los que incursionan en territorio autónomo encapuchándose.

Los encapuchados, escoria política que subsiste en nuestra Alma Mater gracias a la evidente e irrefutable protección del régimen, agrede a aquellos a los que califican de “pasteleros”, provocando además de desazón el terror en el graderío.

Los encapuchados, luego de cometer sus actos terroristas, se amparan en la supuesta autonomía universitaria que le impide el ingreso al territorio ucevista a la policía. Son los que colocan bombas en el rectorado, destrozan el palco en el Estadio de Beisbol, secuestran estudiantes, en fin cumplen con el propósito de sembrar el terror en la comunidad con asombrosa impunidad.

Sin embargo, son ellos, los terroristas encapuchados, los que el martes encendieron la alarma para que se tomen acciones inmediatas y se eviten daños mayores al fútbol espectáculo en la capital.

Estos grupos provocadores no pueden ver con buenos ojos el éxito de la empresa privada, y el Caracas FC es un ejemplo del éxito del deporte en manos de la empresa privada. Como lo ha sido el beisbol profesional que se ha convertido en una ejemplar institución. El Rojo del Ávila es el más exitoso de los clubes profesionales venezolanos, y la misión de los terroristas, la ya demostrada en el estadio y en el campus iniversitario, no es otra que la de crear la imagen y la sensación del terror que provoca la inseguridad que como un manto cubre la nación.

ProPublica, Periodismo y esperanza

ProPublica, Periodismo y esperanza

El premio Pulitzer de Periodismo de investigación 2010 ha sido para un trabajo de Sheri Fink en Propublica, una web de noticias con sede en Manhattan que se define como independiente y sin ánimo de lucro. Es la demostración de que la calidad es posible en cualquier formato y que ésta no debe olvidar la esencia de nuestro trabajo: el interés público. Si los medios tradicionales renuncian a esa función y se enfangan en lo insignificante, lo llamativo y espectacular y olvidan lo importante, surgirán otros en Internet que los reemplazarán. Hay demanda de Periodismo de calidad y éste puede ser rentable (siempre lo fue).

Se trata también de una lección para los moderniquis (de boquilla) que blanden un Internet cainita en guerra con el papel, como si necesitaran de su fallecimiento para crecer. También lo es para todos los viejunos (de mentalidad) que denuncian la Red como un marasmo de mediocridad.

Otro aspecto interesante es que el trabajo premiado, The Deadly Choices at Memorial, sobre las muertes ocurridas en un centro médico de Nueva Orleans tras la catástrofe del Katrina, fue llevado a cabo en colaboración con The New York Times Magazine (¡Papel!). Es la esencia de ProPublica: saber asociarse.

No existen dos campos enfrentados sino múltiples posibilidades de hacer periodismo. Los medios que sepan utilizar todas las herramientas y lo hagan sin renunciar a la calidad, la honestidad y a los buenos periodistas, sobrevivirán. Los que crean que se pueden vender mandarinas a precio de naranjas, morirán.

“En la evolución no sobreviven los más fuertes ni los más inteligentes, sobreviven los que mejor se adaptan” (Charles Darwin).

miércoles, 14 de abril de 2010

PERIODISMO PURO


LLUIS BASSETS
Blog El Alfiler del Elefante
El País, BARCELONA

Hemos visto muchas cosas, pero veremos muchas más. Las estamos viendo. Por ejemplo, el renacimiento del periodismo. Ojalá no seamos únicamente espectadores pasivos si no también agentes y agitadores de su pleno regreso al servicio del interés público. De momento, una organización que lleva este alto objetivo inscrito en su lema, ha obtenido su primer premio Pulitzer, el más prestigiado galardón del periodismo norteamericano, en disputa con los dos grandes portaviones que son el New York Times y el Washington Post. Se trata de Pro-Publica. Journalism in the Public Interest, una redacción independiente, no partidista y sin ánimo de lucro, en la que trabajan 32 periodistas y que se financia con fondos privados, con el único objetivo de servir al interés del público mediante la elaboración de reportajes de periodismo de investigación con “fuerza moral”, según reza la explicación que puede leerse en su portal en Internet.

Pro-Publica es una alternativa surgida frente a la crisis del periodismo escrito y sus resultados devastadores en el nivel de calidad de la prensa, principalmente la merma en los recursos dedicados a la investigación periodística. Esta organización periodística trabaja en colaboración con otros medios, incluidos los mayores periódicos, para dar la máxima difusión a sus trabajos, sin someterse ni a las limitaciones que imponen los márgenes de beneficio de los inversores en medios ni las preocupaciones que comporta la cotización en bolsa.

El reportaje premiado con el Pulitzer, escrito por Sheri Fink y titulado ‘The Deadly Choices at Memorial’ fue publicado por el semanario del New York Times, y cuenta los casos de eutanasia practicados en un hospital de New Orleans durante el huracán Katrina. Mi amigo y colega Ramon Lobo ha escrito en su blog que la concesión de este premio “es la demostración de que la calidad es posible en cualquier formato y que ésta no debe olvidar la esencia de nuestro trabajo: el interés público”.

Recomiendo vivamente la lectura del reportaje, de escritura concisa y eficaz pero de contenido más que dramático, trágico, en el que aparecen retratados unos personajes sometidos al grado máximo de la tensión moral posible, que asumen la decisión sobre la vida y la muerte de varios enfermos graves ante la necesidad de una evacuación selectiva del hospital. Paul Steiger, el director de Pro Publica y ex director de Wall Street Journal, en su nota sobre el Pulitzer reconoce en el reportaje premiado un poderoso ejemplo de lo que persigue su organización: echar luz sobre posibles abusos de poder o fallos en la preservación del interés público.

El reportaje tiene todo lo que con excesiva frecuencia suele faltar en el periodismo. El trabajo de fuentes y el rigor y el respeto por las citas es perfecto. Su extensión, que permite recoger todos los testimonios necesarios, citar todos los casos y explicar con detalle todos los acontecimientos, es toda una apología del texto y del contenido, frente al periodismo escenográfico, instantáneo y soluble que se resuelve en un titular efectista y un texto rápido para lectura de perezosos.

(Enlaces: con el reportaje premiado, con la Boca del Lobo, con la nota del director de Pro-Publica).

domingo, 11 de abril de 2010

CUIDADO CON EL CATCHER

SÓLO EN EL BEISBOL

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

Cuando faltaba un out para cerrar el octavo ininng , Kelly Shoppach bajó de la nube a CC Sabathia rompiéndole el "No Hitter" que había tejido durante 7 innings y dos tercios. La verdad es que a nadie sorprendió, ya que si alguien debe conocer los lanzamientos de Sabathia es Kelly Shoppach, ya que él fue compañero de Sabathia en Indios de Cleveland. Suplente, pero siempre atento como todo profesional a lo que envían al plato los lanzadores.

Si alguna posición en el beisbol desarrolla criterio, almacena datos y tiene a la mano soluciones, es la del catcher. Muchos de los grandes managers son aquellos que se quitaron el peto, la careta y las chingalas para ponerse a dirigir. Dicen que la panorámica del juego detrás del home es perfecta, y de ello darán fe nuetros compañeros cronistas del beisbol, ya que ellos se ubican en este estratégico territorio para poder apreciar el evento en su intensidad.

Juan Vené me comenta siempre que por mucha Alta Definición (HD), Tercera Dimensión y Estereofonía que pueda lograr una transmisión de Televisión, siempre será incompleta. "Necesita del dominio del escenario" para poder descifrar la intención de la defensa y desarrollar la agresión ofensiva.

El beisbol es cada vez más juego cuando sobre esta consideración sostenemos el análisis, juego que por el movimiento de las piezas sobre el tablero, el campo de pelota, se parece mucho a un Ajedrez. Un juego en el que en los últimos tiempos las piezas han ido tomando cuerpo atlético, pues cada vez la velocidad, la fuerza son complementos vitales de la inteligencia.

Sabathia sabía que Shoppach era quien podía romperle el sueño, pero también que ese tipo de cosas "sólo ocurren en el beisbol".

ALFONSO CARRASQUEL "EL CHICO"

El domingo hizo 60 años abrió el camino para la "invasión" de nuestros Héroes sin Charreteras.

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

Hoy es el aniversario del debut de Alfonso Carrasquel en las Grandes Ligas. Hace 60 años, El Chico alineó con Medias Blancas de Chicago en San Luis Missouri, contra los Browns. Lo hizo frente a los lanzamientos del derecho Ned Garver, y se estrenó con un sencillo.

Carrasquelito, junto a su tío El Patón, integra con solidez la piedra angular del béisbol venezolano, la pelota de alta competencia en la categoría en la que hoy se distinguen muchos compatriotas.

El 11 de abril de 1950 en las Grandes Ligas la posición de shortstop tenía nombres y apellidos. Phill Rizzuto de Yankees de Nueva York y Harold "Pee Wee" Rees, de Dodgers de Brooklyn eran los de los medios de la Gran Manzana. Eran dos grandes shortstops, con quienes Carrasquelito tuvo que competir; y, además, brillar obligatoriamente con el uniforme de Medias Blancas que había heredado de Luke Appling, un histórico en la posición.

¡Vaya tarea la del Chico!

Alrededor de estos tres nombres, Carrasquel, Rizzuto y Reese, con todo respeto para nuestros amables lectores pretendemos alzar nuestra voz de protesta ante lo que a todas luces consideramos una injusticia, la no inclusión del ocumareño David Concepción en el Salón de la Fama del Beisbol.

EL SALÓN DE FAMA DEL BEISBOL

Cooperstown se ha convertido en el tiempo, y para el aficionado al beisbol, en La Meca de la pelota. Un templo, como podría ser la Capilla Sixtina, donde se veneran los héroes reconocidos, convertidos en miembros del "Hall Of The Fame", algo muy necesario en una institución, como en una nación. Las sociedades necesitan de héroes, paradigmas, ejemplos que imitar para que ellas mismas puedan identificarse.

El Salón de la Fama del Beisbol en Cooperstown es una larga historia que se entrelaza con la leyenda y lleva en su base el nombre de una empresa privada, que nada tiene que ver con el juego de pelota y sí mucho con la población de Cooperstown en el Estado de Nueva York. Nos referimos a la Fábrica de Máquinas de Coser Singer, que tuvo la idea de crear un museo en homenaje al Beisbol.

Con pies ligeros para llegar a lo que nos proponemos, vale señalar que gracias al Comisionado Ford Frick, el Salón de la Fama de Cooperstown es lo que es hoy para el beisbol de las Grandes Ligas.

Ford Frick nació en una granja de Indiana, miembro de una muy feliz familia campesina que como ocurre en estas sociedades abiertas, libres y con fundamentos religiosos logró estudios de bachillerato, colegio y universitarios donde se acercó, como cualquier otro estudiante, a la práctica y afición por el beisbol. ·En invierno patnábamos, en verano jugábamos beisbol - decía Frick -, tal vez para los parámetros modernos eramos marginales, pero para nosotros éramos muy felices". Fue maestro dee escuela y su habilidad redaccional lo convirtió en cronista deportivo, en un escritor de temas del beisbol, aunque muy mediocre.

En 1936 llegó al cargo como un mandadero de la agrupación de propietarios que impuso el manda más de la época, Philip Wrigley, propietario de Cachorros de Chicago y cabeza de una de las familias más poderosas de los Estados Unidos. Frick no tenía el carácter, mucho menos la preparación del Juez Landis, y su pasado gris como cronista deportivo mediocre, lo colocaban en el cargo como un hombre obediente de sus patronos, en una industria que comenzaba a echar raíces muy profundas.

Landis se había opuesto a la creación del Salón de la Fama del Beisbol, tal vez porque no había sido suya la idea de la creación de esta institución. El autoritario Landis había sanado la imagen de aquel basurero que encontró en 1919, limpiando el negocio beisbolero de apostadores y borrachos; pero lo ató con lazos fuertes a una moral interpretada por sus propias creencias religiosas.

Al paso de los días, sin embargo, se necesitaba vigor para crecer económicamente. Esto lo sabía el grupo de propietarios, la mayoría de ellos hombres de industria, de negocios, que no vivían del juego de pelota sino, más bien, para el beisbol, y para que se ejecutara lo que los propietarios querían se hiciera, se llamó a un mandadero, Ford Frick, un ejecutor a la medida de voluntades que vivió 32 años alrededor de la MLB.

Esa intención, denuncia Bill James en su libro "What Happened To The Hall Of Fame", fue la que "corrompió y politizó a Cooperstown". Para James"politizar" no es que cayera en manos del gobierno o la oposición, sino que fueran los intereses de los propietarios de los equipos los que impusieran nominaciones, intereses que iban mucho más allá de los diamantes, como era el caso de Wrigley, que abarcaban la ciudad de Chicago, fábricas de dulces, diarios, estaciones de radio y de televisión, todo un emporio.

SHORTS CON NOMBRE Y APELLIDO

Se da el caso que aquellos rivales de Carrasquelito, el "Scooter" y "Pee Wee", los dos ahora en Salón de la Fama, pero dejados de lado en primera intención de ingreso y llamados cuando ya nadie les recordaba. Los dos fueron superados en el terreno de juego, en la competencia deportiva por Carrasquelito.

Phil Rizzuto ingresó a Yankees de Nueva York en 1941, es decir que tenía 19 años con el equipo cuando llegó Carrasquel a Chicago. El Scooter permaneció hasta 1956 cuando en plena decadencia el equipo le dejó libre. Hubo protestas de algunos seguidores de los yankees. Nada que hacer, su lugar había sido ocupado por Billy McDougald uno de los utilitys más eficientes en la historia del beisbol. Si entraba Rizzuto, tenía que hacerlo Reese porque tenía que ser un yankee y un dodger.

El referido libro de Bill James es uno de los textos que el cenáculo de Cooperstown ha excecrado. Sí, es un "libro maldito", en el se dibuja el fabuloso negocio en el que la MLB ha convertido a Cooperstown. Uno de los museos más visitados en los Estados Unidos, con respaldo de un monopolio legalizado por la propia Corte Suprema y con base en la industria más nacional de la Unión Americana. En pocas palabras, una herramienta de alta política contundente por su jerarquía.

Ante este monstruo se reconoció la jerarquía, categoría y actitud de Luis Aparicio, nuestro único representante en Cooperstown. James, en las comparaciones que hace de los méritos y deméritos de los miembros del Salón de la Fama, exalta a Luis Aparicio como a pocos. No sólo reconoce los méritos del marabino, sino que considera una verdadera injusticia no haberlo logrado antes y por mayor número de votos.

James exalta a Luis Aparicio por comparación, compara a Luis con cada uno de los shorts que han sido exaltados a Cooperstown y a medida que lo hace vemos cómo crece Aparicio más y más, y como la difuminada imagen de David Concepción, la que James no resalta, es exaltada por los propios méritos del aragüeño.

El libro en cuestión fue editado hace ya 15 años, un lapson en el que han cambiado muchas cosas. Entre los cambios más profundos están los de la integración de la Baseball Writers’ Association of America y la del Comité de Veteranos. Dos grupos que al disectarlos con el bisturí de la objetividad se descubrirán los vasos comunicantes con determinadas organizaciones de las grandes ligas. Los mismos vasos que le dieron vida a Rizzuto y a Reese, cuando en terapia intensiva necesitaban de respiración de boca a boca.

sábado, 10 de abril de 2010

MIKE CUÉLLAR EM EL RECUERDO

CUANDO MIKE CUÉLLAR COMIÓ CON TENEDOR

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

La primera vez que Mike Cuéllar estuvo en Venezuela participó en una monumental tángana en el Estadio Universitario de Caracas. Fue en la XI Serie del Caribe, cuando Cuéllar vino con el Almendares, Campeón de Cuba. El 15 de febrero de 1959 se enfrentaron Oriente y Almendares, sexto juego de la serie. Cuba había derrotado a Venezuela 11x1 en el tercer encuentro, y aquella noche de febrero nos vencía 7–0 cuando a la altura del séptimo episodio un grupo de fanáticos en las gradas del parque de Los Chaguaramos comenzaron a lanzarle objetos a los jugadores cubanos que se encontraban calentado en el bullpen. Uno de ellos, Mike Cuéllar, muy enojado comenzó a regresarle a los fanáticos las cosas que habían lanzado al terreno de juego. El ambiente político en Venezuela estaba muy caliente, el presidente de la República encargado era el doctor Edgar Sanabria y por aquellos días la policía actuaba con notables excesos. Todo fue provocado por una mala decisión del chief umpire Frank Walsh ante el inicialista del Almendares, Rocky Nelson. La reyerta, en vez de ser aplacada por la policía se acaloró aún más cuando los rolitos le cayeron a palos a los fotógrafos, quienes en aquella época trabajaban detrás del home plate y cerca de las esquinas del diamante. No les bastó a los gendarmes golpear a los periodistas, sino que arremetieron contra los umpires Rubén Sánchez y Roberto “Tarzán” Olivo, golpeándolos con sus rolos.

Fue aquella la 19 victoria de un equipo cubano, contra 3 derrotas, ante combinados venezolanos.

Viene el recuerdo de Mike Cuéllar, quien más tarde regresaría a Venezuela con Valencia Industriales, porque la noche del viernes mientras estábamos en la redacción llegó el despacho procedente de Miami en el que informó el fallecimiento de este gran lanzador de Santa Clara, Las Villas, considerado por los seleccionadores de los equipos cubanos como el “mejor pitcher zurdo” de Cuba de todos los tiempos.

Cuéllar pertenece a una generación de lanzadores cubanos muy ligada a Venezuela, y es esa que nació entre 1937 y 1940, la que para cuando triunfa la revolución cubana oteaba el futuro profesional en las grandes ligas. Cuéllar pertenece al grupo que integran Diego Seguí, Orlando Peña, los hermanos Pascual, Camilo y Patato y el gran Luis Tiant.

En Venezuela Mike Cuéllar vistió dos uniformes en la pelota venezolana: el de los pericos de Industriales de Valencia y el Oriente en la temporada 1961- 1962. Con los del Cabriales, según datos de la Enciclopedia del Béisbol en Venezuela, Cuéllar lanzó 63 innings para 5 victorias y 5 derrotas en 11 juegos, para una efectividad de 3,69. Reforzó en la final al Oriente y tiene “infinito” en efectividad ya que no logró cerrar un episodio, perdió el juego y le anotaron 4 carreras.

EQUIPOS DE ENSUEÑO DE CUBA

El periodista e historiador cubano Ángel Torres, autor de varios libros y una permanente referencia de los pasos de los peloteros cubanos por el mundo, hizo en una oportunidad varias selecciones a las que denominó “equipos de ensueño de Cuba”. Una de ellas, la primera, incluye los más destacados entre los cubanos que vistieron uniformes de los equipos de las grandes ligas entre 1871 y 1996; otra desde 1950 a 1996 una tercera denominada la Gran Selección como el equipo de todos los tiempos, entre 1871 y 1996.

Da la casualidad que en todas las selecciones aparece Mike Cuéllar como el lanzador zurdo del equipo de peloteros escogidos; y lo más destacable es que en todos es el único lanzador zurdo de la novena.

Imagino que nuestros lectores se preguntarán quiénes son estos peloteros que Ángel Torres seleccionó en 1996 como los más destacados de Cuba. Desde 1950 a 1996 el equipo coloca a Ray Noble, como receptor; Rafael Palmeiro, primera base; Cookie Rojas, 2B; Tany Pérez, 3B; Bert Campaneris, SS; y en los jardines Miñoso, Oliva, Amorós y Haitiano González. Los lanzadores derechos Luis Tiant y Camilo Pascual y el zurdo Cuéllar.

La selección de todos los tiempos tiene como receptor a Gervasio González, Tany Pérez 1B; Cookie Rojas, 2B; Héctor Rodríguez 3B; Silvio García, SS; y en el outfield Minnie Miñoso, Cristóbal Torrente; Alejandro Oms. Lanzador derecho, José de la Caridad Méndez y el zurdo Mike Cuéllar.

LOS FABULOSOS SUGAR KINGS

Refiriéndonos a los cubanos que han vestido uniforme de grandes ligas, estos forman el equipo escogido por Ángel Torres en 1996: Catcher, Fermín Guerra; 1B Tany Pérez; 2B Cookie Rojas; 3B, Héctor Tony Taylor; SS, Campaneris; jardineros Miñoso, Palmeiro y Tony Oliva y los pitchers Luis Tiant y Mike Cuéllar. Mike Cuéllar vestía el uniforme de los Havana Sugar Kings en el Estadio del Cerro en La Habana, equipo de la Liga Internacional convertido en el reducto de los peloteros hispanos en los Estados Unidos. A mitad del partido, milicianos fidelistas irrumpieron en el terreno de juego con sus armas de fuego y comenzaron a disparar al aire. El estruendo sembró el terror y la consecuencia fue la fuga inmediata de los peloteros norteamericanos que participaban en la serie con los Reyes del Azúcar. Hasta esa fecha vivió la pelota organizada en Cuba. Los Sugar Kings se convirtieron en un equipo de Nueva Jersey y sus peloteros, entre ellos Cuéllar, comenzaron a deambular por otros equipos de las ligas menores y de México.

La Liga Internacional, y en especial el equipo Sugar Kings, marcó un hito en la pelota hispanoamericana. Cuando se fundó en 1954 lo hizo con grandes estrellas de nuestro béisbol del Caribe, como lo eran Conrado Marrero, Mike Guerra, Perico Formental, Roberto Ortiz, Patato Pascual, Emilio Cueche, Camaleón García, Julián Ladera, Pompeyo Davalillo, El Carrao Bracho y el panameño Pat Scantleburry. Ese año, su primero año en la Internacional, Sugar Kings disputó el play off de la Liga, y en 1959 fue Campeón de la Liga Internacional con un equipo que contó con la participación de Cookie Rojas, Mike Cuéllar, Leo Cárdenas, Orlando Peña, Raúl Sánchez, Vicente Amor, José Azcue, Saturnino Escalera, Pompeyo Davalillo, Elio Chacón, Daniel Morejón, Borrego Álvarez, Rodolfo Arias, Haitiano González, Julio Bécquer, Tite Arroyo ... Pléyade de peloteros que más tarde vestirían los uniformes de los mejores equipos en las Grandes Ligas.

EL MÁS GRANDE ENTRE LOS ZURDOS

Cuando Mike Cuéllar brillaba con los Sugar Kings en la Liga Internacional el Ché Guevara libraba la batalla de Santa Clara, para convertirse en el más sangriento ejecutor de los fusilamientos al alba de la revolución en Cuba. Santa Clara, en Las Villas, es famosa por los grandes peloteros que la tuvieron por cuna Las Villas. Uno de ellos fue Mike Cuéllar quien además de brillar con Sugar Kings en la Internacional los años de 1957 (8-7) y 1958 (13 - 12), estuvo brevemente a las mayores con Cincinnati para regresar luego a La Habana con los Sugar en 1961 y penosamente ser testigo del punto y final al que el terrorismo de los milicianos comunistas condujeron al béisbol profesional en Cuba.

Los Sugar Kings cambiaron de sede, a Nueva Jersey y luego sus peloteros se diluyeron como terrones de azúcar en el café entre los equipos del béisbol organizado.

Mike Cuéllar fue a parar al Indianápolis y luego al Monterrey en la Liga Mexicana, donde desarrolló un lanzamiento conocido por “The Fork Ball”, o el “Split Finger” y que los peloteros latinos conocen como “La bola de tenedor”, un tenedor que le permitió a Mike comer caliente, y con abundancia de las Grandes ligas pues en su condición de relevo se convirtió en un maestro de la “bola del tenedor”.

Más tarde vestiría con grandeza los colores de las divisas de Rojos de Cincinnati, Cardenales de San Luis, Astros de Houston, Orioles de Baltimore y Angelinos de California durante los 15 estelares años que permaneció en el béisbol grande.

El zurdo de Santa Clara logró con Orioles de Baltimore dos títulos divisionales, y una Serie Mundial. En 1969 compartió con Denny McLain el Cy Young de la Liga Americana, fue el Mejor Pitcher de la Liga Americana en 1970 (24-8); 1974 (22-10). En cuatro temporadas superó los 20 triunfos. Participó en 4 Juegos de Estrellas, 5 Series por Campeonato y 3 Series Mundiales. Hoy le recordamos entre los grandes del béisbol hispano americano, y compartimos el criterio de don Ángel Ramos que Mike Cuéllar, de Santa Clara, ha sido el mejor lanzador zurdo en la pelota cubana de todos los tiempos.

viernes, 9 de abril de 2010

El beisbol como carga social

el abandono de las aulas escolares se incrementa ante el epejismo de los millones de las Grandes Ligas

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ

La situación de los estudios universitarios en Venezuela es de profunda preocupación interna, y de curiosa observación para los medios del extranjero. Está el caso de un reportaje hecho en Venezuela por la periodista Mayé Primera, y que fue publicado en Madrid por El País. Se denuncia abiertamente como “muchos jóvenes dejan de estudiar para dedicarse a jugar. La mayoría se frustra y no hay programas para reinsertarlos”.

La periodista se refiere al juego de pelota, que los muchachos, y los padres de estos ven como única salida de la miserable situación a la que nos conduce el régimen ingresar a una Academia de Beisbol. Dice El País que “en Venezuela funcionan ocho escuelas de formación de jugadores de beisbol para equipos de los Esrados Unidos”.

En el texto de Mayé Primera se da como un hecho que “Son millares los padres que lo apuestan todo a esa fantasía de que su hijo gane un contrato millonario en dólares y se lleve al norte a toda la familia. Y muy pocas las posibilidades, una entre cien, de que realmente lo logren”. Indudablemente una senrtencia lapidaria, que pone de lado una de las banderas del Estado venezolano que pretende hacer creer que se prepara la nación por los caminos de la Educación para cerrarle el paso al increemento de la pobreza, a los caminos miserables que conducen a la ignorancia, los grandes problemas de la salud y a la inseguridad permanente.

Artículos como este de El País de Madrid son frecuentes en República Dominicana, nación a la que el venezolano Arturo Marcano que desde hace varios años se ha dedicado a observar y a asesorar legalmente a cientos de peloteros latinoamericanos que llegan y

se van de Estados Unidos con las manos vacías. Su conclusión, la de Marcano, es que el beisbol está creando una gran carga social, pues al reinegrarse a la sociedad vuelven frustrados y sin ninguna preparación. No hay programa para su reincersión y “los buscones” se quedan con el gran pedazo del queso.

jueves, 8 de abril de 2010

DOS ALMENDRAS AZULES


ÁNGELES MASTRETTA


Pilar Mata tiene los ojos como dos almendras azules. Es una mujer suave y bondadosa, alegre e iluminada. Difícil dar con mucha gente así. Sobre todo cuando uno sabe que esa gente creció en una batalla y la ganó. Está en paz consigo y eso se nota hasta en la voz con que me escribe, porque hace mucho que no nos vemos, pero a cada tanto llega a mi buzón algo suyo. Ahora le nació, como una flor en el pelo, el deseo de mandar a sus corresponsales un exhorto que es frecuente por nuestro puerto, pero que no abunda en nuestra sociedad. Es un llamado a la alegría. No faltan quienes enloquecen cuando uno propone ver lo bueno que hay en el mundo. Más bien abundan los enardecidos, los que se empeñan en alimentar el miedo y la certeza de que vivimos en el peor de los mundos. Pilar es tan buena que cree en esta maravilla no sé qué tan cierta, pero sí sé qué tan urgente, de que si uno invoca lo bueno, atrae lo bueno. “Es imperativo que le pidamos amablemente a todo el mundo que deje de ver y pensar en tragedias”, dice el ruego del mensaje que me reenvió. Quienes lo escribieron creen que si los humanos, con nuestras "mentes cada vez más poderosas", nos concentramos en cataclismos, los llamamos. Yo no puedo suscribir con fe de carbonero esta premisa, no creo que pensando en catástrofes provoquemos catástrofes, nuestra especie, por más fervor que pongamos en ella, vive en la costra de la tierra y ni la hace temblar ni la aquieta. Lo que sí creo es que vivir hablando de que estamos en el peor de los mundos, termina por volverse vivir en el peor de los mundos. Porque somos lo que oímos y lo que hablamos. Somos nuestras plegarias y nuestro canto. ¿Qué queremos cantar?

Punto: En catorce estados de la Unión Americana, ya es legal el consumo de mariguana para fines médicos. Entre ellos California, entidad que comparte cientos de kilómetros de frontera con México. Ahí se legalizó el uso de doña Maria Juana en 1996. Se necesitan permisos y recetas médicas, pero como las que se dan para comprar antibióticos o relajantes con otra química.

Escribe Leo Zuckerman: “Yo propongo que, al día siguiente de que se legalice en definitiva el comercio y el consumo de la mariguana en California, México legalice el cultivo y la exportación de cannabis a ese estado. Y que también se les cobren impuestos a todos los empresarios involucrados en esta actividad que seguramente será muy lucrativa. No es que yo esté intoxicado al escribir esto. Es que, por fin, los californianos están admitiendo que la prohibición de la mariguana es una política pública errada que, simple y sencillamente, no funciona. Que ya llegó el tiempo de tratarla como a las otras dos drogas, el alcohol y el tabaco, que son un problema de salud pública, no de policías y narcotraficantes.”

Punto y seguido: Firmo aquí mi adhesión a la propuesta de Leo. El que quiera volar viendo elefante, que vuele. Ya estamos grandes. Y los que quieran descabezarse por un mercado que paguen impuestos y no que haya que invertir los nuestros en perseguirlos.

Música para hoy: Y volviendo a que somos nuestros sonidos: Mozart: concierto para arpa y flauta en do mayor. K 299. Dirige Eduardo Mata. Yo no encuentro mi disco, pero a cada rato lo oigo en mi cabeza.

Y a propósito de no encontrar: Como voy a ir a lago de Como, alrededor del cual sucede la novela de Alessando Manzoni I promessi sposi, traducido al español como Los novios, quiero volver a leerlo. Y no le encuentro en mi librero, pero tampoco en las librerías. Que no luego venga la publicidad de la Gandhi a decir que menos Face y más book. Porque la respuesta fue “no hay”, “no está en el catálogo”. Sé que lo encontraré en España, pero quería tenerlo desde ahora.

Promesa: Voy a ver en Italia a un amor de mi papá: Ludovica. Mañana les cuento.