Blog de Víctor José López /Periodista

domingo, 12 de octubre de 2008

EL CLÁSICO MUNDIAL

EL CLÁSICO MUNDIAL de Beisbol ha sido maltratado en su imagen, lamentablemente maltratada por la propia gente del béisbol. El Clásico acaba de salir del cascarón, y como un recién nacido trastabilla, tiene defectos, como defectos tuvo el Mundial de Fútbol cuando rompió la cáscara en su cuna, al ver la luz en el Estadio Centenario de Montevideo en 1930, cobrando vida luego de grandes esfuerzos organizativos que habían surgido en el cuando Uruguay refrendó el tituló Campeón del Mundo en los Juegos Olímpicos de París, 1924. Antes lo había logrado en 1920.
Aquellos Olímpicos entusiasmaron a la gente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), nacida el 21 de mayo de 1904, para proponer la organización de un Campeonato Mundial. Uruguay como Campeón Olímpico en 1924, ganó la buena pro para la sede del primer torneo pautado para 1930, lo hizo la nación oriental en dura competencia con los aspirantes europeos: Italia, Hungría, los Países Bajos, España y Suecia. El gobierno charrúa, entusiasmado con dos campeonatos olímpicos (1924 y 1928) logrados por la celeste, ordenó la construcción del magnífico Estadio Centenario como escenario para el I Mundial de Fútbol.
Eran días de sueños, y cuando se sueña también surgen pesadillas como el boicot de algunas selecciones que declinaron su participación con el argumento del costo del viaje a través del charco. Sólo acudieron a la cita Francia, Bélgica, Yugoslavia y Rumania por Europa. Se rajaron los futbolistas, ¡de ninguna manera! Como si fuera poco la niñez del Mundial de Fútbol encontraría en el camino de su desarrollo peligrosas propuestas políticas como los regímenes fascista y nacional socialista en Italia y Alemania, la II Guerra Mundial y otros inconvenientes que palidecen ante la insensatez de las protestas de ahora de alguno que otro vitoqueado pelotero venezolano, o del voraz apetito por los negocios fáciles y lucrativos de ciertos personajes protagonistas de nuestra dirigencia deportiva.
Creer que por estar el Clásico Mundial en manos de la Major League Baseball iba a nacer inmaculado, es desconocer los escandalosos orígenes de la MLB. El parto de lo que en el tiempo se conocería como Beisbol Organizado fue una cesárea envuelta en fétidos pañales de corruptelas, rodeado por apostadores y jueces venales y con inquisitorial supervisión de fanáticos religiosos. Un camino que fue enderezado por el amor al deporte, en primer lugar, su sintonía con una nación que le abanderó como “deporte nacional” y a la postre con la fortaleza que le ha dado el éxito económico.
Así que no hay que desesperar con el Clásico Mundial y la presencia de Venezuela en el mismo. Es cosa de paciencia, esperar que esta agua revueltas se asienten para gritar ¡Play Ball!

EL ARQUITECTO DEL BEISBOL

EL ARQUITECTO DEL BEISBOL

BRANCH RICKEY es considerado el Gran Arquitecto del béisbol moderno, y su imagen se difuma en el olvido. Sucede lo que ha pasado en Venezuela con grandes hombres que construyeron el béisbol, como fueron Jesús Corao, don Pablo Morales y el Negro Prieto quienes, entre muchas otras cosas, construyeron los cimientos de lo que conocemos hoy como el equipo Leones del Caracas. Pero regresando al reclamo de Branch Rickey es bueno que recordemos que fue él, Mr. Rickey quien inventó el sistema de “granjas” en la pelota. Especie de fábrica de los mejores peloteros de la historia. Introdujo la tecnología en el béisbol, como por ejemplo la máquina de bateo. En 1947 disparó un cañonazo con la introducción de Jackie Robinson e las grandes ligas, abriendo un boquete por el que entró el chorro de peloteros negros y latino americanos que le han dado tanto brillo a la pelota universal. Si ese, la contratación de Robinson a Dodgers de Brooklyn fue recuerdo estelar, como scout Rickey descubrió nada más y nada menos peloteros como Ty Cobb, Willie Mays, Roberto Clemente y Don Drysdale. ¿Alguna duda de su calidad como scout? Rickey nació en 1881 en Ohio, fue catcher en grandes ligas con Rojos de Cincinnati, Carmelitas de San Luis y Highlanders de Nueva York. Fue manager de los dos equipos de San Luis, Carmelitas y Cardenales y General Manager de Carmelitas, Cardenales, Dodgers y Piratas de Pittsburgh.

sábado, 4 de octubre de 2008

SANTANA EL HÉROE

SANTANA EL HÉROE
DE UN GLORIOSO PELOTÓN
DE PELOTEROS VENEZOLANOS

JOHAN SANTANA cubrió el final de la campaña con severos dolores en la rodilla izquierda, causados por una lesión en el menisco. La crisis surgió el 18 de septiembre en Washington y tuvo su clímax frente a Cubs el 23 de septiembre. El zurdo no informó de su dolencia para evitar que le sacaran de la rotación, dijo Chris Leible uno de sus agentes. Johan Santana, a pesar de los dolores, realizó su juego de la temporada y cubrió l ruta en uno de los juegos históricos de la divisa de Mets de Nueva York. El sábado le operaron y los médicos creen que estará listo para los entrenamientos de primavera. El Gocho no estará en capacidad de vestir la vinotinto para el Clásico Mundial. El dos veces Cy Young en sus últimas 17 aperturas este año tuvo un récord de 9 – 0 con 2.09 de efectividad. En septiembre, el período crítico con los dolores en la rodilla izquierda, tuvo récord de 4 – 0 con efectividad de 1.83 sin permitir más de dos carreras en ninguno de los seis juegos que abrió. UN GRAN AÑO para el béisbol venezolano en las Grandes ligas, no cabe duda. Cabrerita se suma al binomio de El Gato Galárraga y de Antonio Armas como Campeón Jonronero (37) de la Liga Americana, Francisco Rodríguez impuso marca absoluta (62) de juegos salvados y Oswaldo Guillén ha vuelto a conducir a Chicago a la postemporada. Armando Galarraga subió “para tomarse un cafecito” pero se quedó y convirtió en el número uno del bullpen de Detroit (13 -7 – 3.7). Dionner Navarro concluye una campaña convertido en el bastión de un gran equipo, con serias aspiraciones a conquistar el título de la Liga Americana. Navarro se manifestó como un gran conductor del cuerpo de lanzadores (tercera mejor efectividad colectiva en las mayores con 3.82) y co el bate conectó para .295. Fue un buena campaña ofensiva de José Celestino López, (.297) Magglio Ordóñez (.317), Martín Prado (.320), Melvin Mora (285 con 135 CI) y Bob Abreu tuvo un gran año con Yankees de Nueva York en su sexta campaña consecutiva empujando más de 100 carreras, conectó para .296 y fue su sexto año con al menos 20 bases robadas y 20 cuadrangulares.Sin embargo las emociones grandes, y los titulares de primera página de Meridiano se adornaron con los nombre de “El Gocho” y de “El Toro”. Santana 16-7 junto a su efectividad, 2.67 (la mejor de todas las Grandes Ligas) y Carlos Zambrano (14-6) no concluyó de la mejor manera el año pero tuvo su momento de gloria al convertirse en el tercer brazo venezolano que lanza un juego sin hit ni carrera.Este reparo “al voleo” debe concluir con aires esperanzadores al volver a ver en la lomita al Torpedo García, quien ha regresado al encuentro de un bonito capítulo en su carrera.

PRIMER PLAY OFF DE LA HISTORIA

EL PRIMER PLAY OFF en la historia de la Liga Americana fue el epílogo de la temporada de 1948. Aquel año tres equipos llegaron a las postrimerías del campeonato empatados. Yankees no pudo y le dejó la discusión de la final a medias Rojas e Indios de Cleveland. Cuenta Grantland Rice, en su biografía de Joe DiMaggio, que para él, esa de 1948, fue la temporada más excitante y dramática que recuerde. Ocho días antes de su conclusión no se sabía cuál de los tres equipos sería el que compraría el boleto para enfrentar a Bravos de Boston en la serie Mundial. Aquel año DiMaggio tuvo varios momentos explosivos, como la tarde que le conectó dos jonrones a Bob Feller o cuando bateó el jonrón con las bases llenas contra el equipo de su muy querido manager Joe McCarthy. Ya eliminados los Yankees fueron a jugar a Fenway Park, un juego de calendario. Sin embargo DiMaggio jugó como si buscara un puesto entre los Mulos del Bronx. Lo dio todo, para derrotar a su archirrival. Al final del juego, cuando Nueva York buscaba las duchas, el público de Boston Copn cerrada ovación obligó al Yankee Clipper regresar al terreno de juego para ser despedido con el honor del reconocimiento del público de Boston. Aquella serie Mundial de 1948 fue entre Indios y Bravos. Cleveland llevó su constelación de peloteros negros. Satchel Page (6 – 1) fue el primer pitcher negro en lanzar en una serie Mundial, y destacaron Page en la lomita y Larry Doby en los jardines. El manager, y short stop – no sabemos si novio de la madrina – de Cleveland era Lou Boudreau. Cleveland venció a Detroit en aquel primer juego de postemporada en la Liga Americana, entre Indios y Tigres, con la ayuda de Boudreau en la conducción, y con el bate ya que conectó de 4 – 4 para que la tribu se impusiera 8 por 3 a los bengalíes. Bob Feller, un fanático racista, tuvo una serie desastrosa con efectividad 5.2 y dos derrotas. Los ganadores por Cleveland fueron Bob Lemon, Gene Bearden, Steve Gromek y cerró con el título en el cuarto juego el estelar Bob Lemon.

LA NOCHE QUE DiMAGGIO

LA NOCHE QUE DiMAGGIO
PUSO DONVERTIRSE
EN JUGADOR DE MEDIAS ROJAS


UNA NOCHE DE 1946, noche de tragos y trasnocho en Nueva York, se reunieron Dan Topping y Tom Yawkey, propietarios de Yankees de Nueva York y Medias Rojas de Boston. Aquella noche decidieron realizar una transacción que de haberse hecho habría sido la más espectacular jamás realizada. Entre copa y copa decidieron cambiar, pelo a pelo, a Joe DiMaggio para Boston y a Ted Williams para Nueva York. El zurdo Williams hubiera hecho estragos en Yankee Stadium, y el Fenway Park pudo haberse convertido en un Paraíso para DiMaggio. Topping y Yawkey llegaron a darse la mano, en señal de haber cerrado la negociación. Así lo hacían los hombres, cuando la palabra iba por delante. Entre el ratón del trasnocho, y haber pensado en frío lo que el calor del alcohol estimuló, los magnates recapacitaron y prefirieron dejar las cosas como estaban. Yawkey, propietario de Medias Rojas, sin embargo dio un paso más allá y le propuso a Topping una negociación con “aquel pequeño Left fielder,” Yogi Berra. Topping lo pensó seriamente y le lanzó a la cara un “No” rotundo.